miércoles, noviembre 26, 2014

La Doctrina del Infierno

clip_image002

La Doctrina del Infierno

por Paul Tripp

Pasé algún tiempo en octubre examinando la eternidad y la escritura en cómo nuestra creencia en la existencia del cielo debe dar forma a las decisiones que tomamos en la vida cotidiana. Puedes leer esos artículos aquí: Parte 1 | Parte 2 | Parte 3 | Parte 4 | Parte 5.

Sin embargo, no puedo escribir sobre la doctrina de la eternidad y únicamente hablar sobre el cielo, debido a que la Biblia enseña dos cosas importantes que son absolutamente claras e inevitables. En primer lugar, la Biblia enseña que la humanidad está marchando hacia un momento ineludible de juicio. En segundo lugar, la Biblia enseña que una vida de adulterio espiritual impenitentes resultará en un tormento eterno.

Por desgracia, estas dos enseñanzas bíblicas - definidas simplemente como la doctrina del infierno - se han convertido en enseñanzas incómodas en la iglesia, a menudo dando como resultado un debate teológico. Han sido diluidas y tratadas como el tío vergonzoso de la familia que queremos ocultar al público.

Tengo una teoría de por qué ha sucedido esto: no tomamos ni la santidad de Dios en serio o la pecaminosidad del pecado seriamente. Si meditamos en la impresionante naturaleza de la perfección absoluta de Dios, y si meditamos en la oscuridad, lo horrendo, lo atroz y la fealdad de nuestro pecado, estoy profundamente convencido de que tendríamos una respuesta diferente a lo que dice la Biblia sobre el infierno y el juicio.

¿Qué dice la Biblia?

En Mateo 25: 31-46, Jesús habla sobre el infierno y el juicio final. No voy a incluir todo el pasaje aquí por razones de espacio, pero permítanme hacer referencia a una pocas frases claves: “Él [el Hijo del hombre] se sentará en su trono de gloria [...] y él separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de las cabras [...] Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles [...] Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.”

Hay 3 principios de la moralidad que usted necesita comprender en este pasaje:

1. La Elasticidad Moral

De acuerdo con Cristo, no hay tal cosa como la elasticidad moral. En otras palabras, no hay término medio cuando se trata de sus deseos, acciones y palabras. Así como hay cabritos a su izquierda y ovejas a la derecha y nada en el medio, hay decisiones equivocadas y pecaminosas que desobedecen a Dios y hay decisiones correctas y santas que glorifican a Dios y no hay nada en el medio. Usted vive en un mundo de bien y el mal; cada decisión que tomas es moral y cae en una de esas dos baldes. No hay ningún balde en medio.

2. Precisión Moral

Si usted vive en un mundo de bien y mal, entonces tiene que haber una definición para lo que está bien y lo que está mal. La Biblia nunca ofrece una oportunidad para el relativismo moral que existe, donde cada uno puede definir lo que ellos piensan que es correcto y lo incorrecto. Más bien, este pasaje nos enseña que sólo Uno ha definido la diferencia entre el bien y el mal - el Hijo del hombre - y se nos ha dado esa definición en la Palabra de Dios.

3. Verticalidad Moral

Por último, cada decisión moral en esta vida tiene implicaciones verticales. Nunca toma una decisión que sólo afecta a otra persona; todo lo que desea, por ejemplo, y lo que hace, es una afrenta contra o es una alabanza al Señor. Cuando grita a su cónyuge o engaña a un compañero de trabajo, no sólo estás pecando horizontalmente contra otro ser humano – está pecando verticalmente contra Dios.

El mejor resumen de este principio se encuentra en el Salmo 51:4, cuando David dice: “Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos.” David hizo cosas horribles a Urías y Betsabé, pero antes de que él confesara su pecado horizontal, sabía que tenía que confesar su pecado vertical – el adulterio espiritual contra Dios.

5 Aplicaciones de la Doctrina del Infierno

Tal vez usted está leyendo este artículo y piense, “Paul, yo ya creo esto sobre el infierno y el juicio.” Alabado sea Dios que su cerebro es teológicamente consciente, pero ¿qué pasa con el corazón? Aquí hay 5 cosas que su corazón debe estar produciendo todos los días cuando se medita sobre la doctrina del infierno:

1. La doctrina del infierno debe producir dolor. Debe quebrantar su corazón en que hay con las personas usted viven o están alrededor de usted que están marchando hacia un castigo eterno separados de Dios. No puede usted celebrar la realidad del cielo sin afligirse por la realidad del infierno. ¿Se aflige su corazón sobre los que se pierden?

2. La doctrina del infierno debe producir celo. Si la doctrina del infierno produce dolor, también debe producir celo para compartir el Evangelio de la gracia liberadora con los que se pierden. Día tras día se roza los hombros con gente marchando hacia la perdición, y que ha sido posicionado soberanamente por Dios para codearse con ellos. ¿Su corazón es celoso de compartir el Evangelio?

3. La doctrina del infierno debe producir agradecimiento. Usted nunca debe tomar placer en la muerte de la gente malvada (Ezequiel 18:23), pero usted debe estar agradecido de que la justicia final se acerca. ¿Está su corazón quebrantado por la injusticia que se produce todos los días en su mundo? ¿Su corazón clama: “Señor, ¿cuánto tiempo falta hasta que el dolor de este mundo no sea más?”

4. La doctrina del infierno debe producir celebración. Debe diariamente celebrar el hecho de que usted no está marchando hacia el infierno, pero esta celebración no debe ser autosuficiente ni orgullosa. Usted nunca podría escaparse del infierno por si solo. Es sólo por la gracia de Dios que usted tuvo conocimiento de su pecado, el deseo de vivir una vida justa, y tener la capacidad de hacer decisiones morales que glorifican a Dios.

5. La doctrina del infierno debe producir priorización. Dije esto antes en mi serie - eternidad nos recuerda lo que es verdaderamente importante en esta vida. Cuando usted medita sobre la realidad del cielo y el infierno, usted reorganizará su sistema de valores.. Un creyente que medita diariamente en la doctrina del infierno invertirá mucho más en el Reino de Dios que el reino del egoísmo.

Un Pensamiento Final

Voy a ser honesto - No me levanto cada mañana y medito inmediatamente en la doctrina del infierno. Mi corazón menudo medita sobre lo que voy a tener para el desayuno y como está la temperatura afuera! Mi corazón egoísta no es cautivado de forma natural por el dolor y el celo por los perdidos.

Pero aquí está lo hermoso de la gracia de Dios. La misma gracia que le salvó a usted y a mí de la condenación eterna nos dará la bienvenida cada mañana.. Nos recordará que el infierno existe, se producirá en nosotros el deseo de vivir una vida eternamente enfocada, y nos dará el deseo y la capacidad de actuar en consecuencia. ¡Confiesa tu necesidad de esa gracia, una vez más, y ve lo que Dios va a hacer!