La Exégesis Tiene Consecuencias
Por Anthony Carter
Las ideas tienen consecuencias. Desde los albores de la filosofía occidental, hemos sido testigos de lo bueno, lo malo y lo feo de este axioma. Desde la influencia de John Locke sobre los fundadores de América, a los desastrosos resultados de la influencia de Karl Marx en la Rusia comunista y Friedrich Nietzsche en la Alemania de Hitler, difícilmente puede argumentarse que las ideas no tienen consecuencias. Sin embargo, no sólo las ideas tienen consecuencias, pero también lo tiene la exégesis.
El peligro de una interpretación errónea de la Escritura no es algo nuevo en nuestros días. El apóstol Pablo instruyó a un joven Timoteo: "Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad" (2 Tim. 2:15). Hay una manera correcta y una manera incorrecta de manejar la Palabra de Dios. Por desgracia, nuestra época sigue estando llena de aquellos que pueden verse avergonzados porque han manejado mal la Palabra de Verdad.