¿Es aburrida la predicación expositiva?
Por tom patton
Según algunas encuestas recientes, la experiencia de sentarse a escuchar un sermón expositivo promedio es equivalente a ser invitado a un concurso de bostezos. Mucha gente ve a los predicadores expositivos como tipos raros que monótonamente recitan referencias abstractas a partir de comentarios académicos, mientras que la congregación se duerme y se aburre. Muchos creen que la oración más genuina que se pronuncia en tales iglesias es una súplica silenciosa para que el sermón termine.