
Cinco Verdades Más Sobre Los Dones Espirituales
POR THOMAS R. SCHREINER
Dones para Edificar la Iglesia
Continuamos considerando verdades prácticas pastorales en este artículo y nos volvemos hacia cinco verdades más que son importantes para nuestras vidas. Primero, debemos considerar el propósito de los dones.
Dios nos ha dado dones para edificar el cuerpo (Efesios 4: 12-16), para traer unidad a la iglesia (1 Co. 12: 25-26), y para edificar a la iglesia (véase también 1 Cor. 14 : 1-40). No podemos hacer una exégesis completa de los textos relevantes aquí y reservaremos 1 Corintios 14: 1-40 para una discusión posterior, pero veremos brevemente dos textos para establecer el punto. Leemos en Efesios 4: 11-16,
Y El dio a algunos el ser apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños, sacudidos por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de doctrina, por la astucia de los hombres, por las artimañas engañosas del error; sino que hablando la verdad en amor, crezcamos en todos los aspectos en aquel que es la cabeza, es decir, Cristo, de quien todo el cuerpo (estando bien ajustado y unido por la cohesión que las coyunturas proveen), conforme al funcionamiento adecuado de cada miembro, produce el crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor.