Más que Siete Hijos: Cómo Rut Nos Enseña a Cuidar de Nuestros Suegros
Por Dan Crabtree
Sentado en el salón de casa de mis suegros, sentí una convicción fresca de los campos de cebada de Belén.
Si has leído los cuatro capítulos caseros del libro de Rut, sin duda habrás tomado nota de la provisión providencial de Dios, de su sorprendente soberanía y de la anticipación mesiánica tejida a lo largo de este pequeño libro de la Biblia. Ciertamente, esos temas deberían ser los principales en nuestro pensamiento cuando leemos a Rut. ¿De qué otra manera se puede explicar que una viuda moabita haya sido incluida en el linaje de David si no es por la misteriosa mano de Dios? Y, como otros han señalado, Noemí ocupa un lugar destacado en la narración como receptora de la providencia de Dios, ya sea a través de una hambruna, de un redentor o de un nieto.