Por que un Seminario Nunca Puede Calificar a Nadie para el Ministerio
Por Hershael York
“No tengo la autoridad para expulsarte, así que te pido que, por favor, te retire y dejes el seminario." Me di cuenta el peso de mis palabras y apreciado plenamente su efecto potencial. Sólo después de varios intentos prolongados de corregirlo, aprendiendo que no estaba conectado a ninguna iglesia local, y posteriormente consultar con el decano entonces lo dejé caer tan profundamente y en gran medida sobre sus oídos aturdidos. El joven había predicado varios sermones en mi práctica de predicación, cada cual más preocupante e irresponsable que el anterior. Finalmente cruzó la línea de no equilibrada hasta falsa y promovía algo que juzgué ser notoriamente erróneo, contrario al Evangelio, y antítesis de todo lo que significa el Seminario del Sur. Cuando él se mantuvo firme en su posición y beligerante en mis intentos para reprobar, sabía que la tragedia de su alejamiento de la verdad se agravaba exponencialmente con un título de seminario. Así que le pedí que se fuera, y lo hizo.