17/11/2009

Los 5 Puntos Del Calvinismo: Su Apoyo Bíblico

Los 5 Puntos Del Calvinismo:

Su Apoyo Bíblico

DEPRAVACION TOTAL O INHABILIDAD TOTAL

La perspectiva que uno tome respecto a la salvación será determinada, en una gran medida, por la perspectiva que uno tome con respecto al pecado y sus efectos en la naturaleza humana. No es sorpresa, por tanto, que el primer artículo que se trata en el sistema calvinista es la doctrina bíblica de la inhabilidad total o la depravación total.

Cuando los calvinistas hablan del hombre como un ser totalmente depravado, quieren decir que la naturaleza del hombre es corrupta, perversa, y pecaminosa totalmente. El adjetivo “total” no significa que cada pecador esta totalmente o completamente corrupto en sus actos y pensamientos como posiblemente pudiera serlo. Sino que, la palabra “total” es usada para indicar que todo el ser del hombre está afectado por el pecado. La corrupción se extiende a cada parte del hombre, su cuerpo y alma; el pecado ha afectado todo (la totalidad) de las facultades humanas –su mente, su voluntad, etc.

Como resultado de esta corrupción, la naturaleza humana es totalmente incapaz de hacer algo espiritualmente bueno; por tanto, los Calvinistas hablan de la “inhabilidad total” del hombre. La inhabilidad pretendida por esta terminología es inhabilidad espiritual; significa que el pecador esta tan espiritualmente en bancarrota que el no puede hacer nada respecto a su salvación. Es muy evidente que muchas personas no salvas, cuando juzgadas por los estándares de Dios, poseen cualidades admirables y realizan actos nobles. El hombre natural esta esclavizado al pecado; es un hijo de Satanás, rebelde hacia Dios, ciego a la verdad, corrupto e incapaz de salvarse a sí mismo o de prepararse así mismo para salvación. En pocas palabras, el hombre no regenerado está muerto en pecado, y su voluntad está esclavizada a su naturaleza malvada.

El hombre no viene de las manos de su Creador en esta condición depravada y corrupta. Dios hizo recto al hombre; no había maldad en absoluto en su naturaleza. Originalmente, la voluntad de Adán era libre de el dominio del pecado; el estaba bajo ninguna inclinación natural para escoger el mal, pero debido a su caída el trajo la muerte espiritual sobre sí mismo y a toda su posteridad. El por consiguiente, él se fue en picada junto con toda la raza a una ruina espiritual y perdió para sí mismo y para sus descendientes la capacidad de tomar decisiones correctas en el ámbito espiritual. Sus descendientes aun son libres de elegir –todo hombre toma decisiones en su vida –pero puesto que la descendencia de Adán nace con naturaleza pecaminosa, esta no tiene la capacidad de elegir el bien espiritual sobre el mal. Consecuentemente, la voluntad del hombre ya no es libre (por ejemplo, libre del dominio del pecado) así como la voluntad de Adán era libre antes de la Caída. En vez de esto, la voluntad del hombre, como resultado de la depravación heredada, esta en esclavitud a su naturaleza pecaminosa.

La Confesión de Fe de Westminster da una declaración clara y concisa de esta doctrina. “El hombre, mediante su caída en el estado de pecado, ha perdido totalmente la capacidad para querer algún buen espiritual que acompañe a la salvación; de tal manera que, un hombre natural, siendo completamente opuesto a aquél bien, y estando muerto en pecado, es incapaz de convertirse, o prepararse para ello, por su propia fuerza.” (Cap. IX. Secc. 3).

Muerte Espiritual

Como resultado de la transgresión de Adán, el hombre nace en pecado y por naturaleza está espiritualmente muerto; por tanto, si ha de hacerse hijo de Dios y entrar en Su reino, debe nacer nuevamente del espíritu.

  1. Cuando Adán fue colocado en el Jardín del Edén, se le advirtió de no comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal bajo amenaza de una muerte espiritual inmediata. (Génesis 2:16-17)
  2. Adán desobedeció y comió del fruto prohibido (Génesis 3:1-7); consecuentemente, el trajo muerte espiritual sobre el mismo y sobre la raza humana. (Romanos 5:12; Efesios 2:1-3; Colosenses 2:13).
  3. David confesó que el, así como todos los demás hombres, nacen en pecado (Salmo 51:5; Salmo 58:13)
  4. Debido a que el hombre nace en pecado y por naturaleza está espiritualmente muerto, Jesús enseñó que el hombre debe nacer de nuevo si ha de entrar en el Reino de Dios. (Juan 3:5-7; Compare con Juan 1:12-13).

Mentes Entenebrecidas y Corazones Corruptos

Como resultado de la Caída, el hombre esta ciego y sordo a la verdad espiritual. Sus mentes están entenebrecidas por el pecado; sus corazones son corruptos y malvados. (Génesis 6:5; Génesis 8:12; Eclesiastés 9:3; Jeremías 17:9; Mateo 7:21-23; Juan 3:19; Romanos 8:7-8; 1 Corintios 2:14; Efesios 4:17-19; Efesios 5:8; Tito 1:15)

Esclavitud al Pecado y a Satanás

Antes que los pecadores nazcan en el Reino de Dios a través del poder regenerador del Espíritu, estos son hijos del diablo y están bajo su control; son esclavos al pecado. (Juan 8:44; Efesios 2:1-2; 2 Timoteo 2:25-26; 1 Juan 3:10; 1 Juan 5:19; Juan 8:34; Romanos 6:20; Tito 3:3).

Una Esclavitud Universal

El reino del pecado es universal; todos los hombres están bajo su poder. Consecuentemente, ninguno es justo –¡ni siquiera uno! (2 Crónicas 6:36; Compare con 1 Reyes 8:46; Job 15:14-16; Salmo 130:3; Salmo 143:2; Proverbios 20:9; Eclesiastés 7:20; Eclesiastés 7:29; Isaías 53:6; Isaías 64:6; Romanos 3:9-12; Santiago 3:2, 8; 1 Juan 1:8, 10)

Incapacidad para Cambiar

El hombre solo en su condición de muerte es incapacidad de arrepentirse por sí mismos, creer el evangelio, o de venir a Cristo. No tiene poder en sí mismos para cambiar su naturaleza o prepararse a sí mismos para salvación. (Job 14:4; Jeremías 13:23; Mateo 7:16-18; Mateo 12:33; Juan 6:44; Juan 6:65; Romanos 11:35-36; 1 Corintios 2:14; 1 Corintios 4:7; 2 Corintios 3:5)

ELECCION INCONDICIONAL

Debido a la transgresión de Adán, sus descendientes entran al mundo como pecadores culpables y perdidos. Como criaturas caídas, no tienen deseo de tener comunión con su Creador. El es santo, justo y bueno, mientras que el hombre es pecaminoso, perverso, y corrupto. Solos en sus decisiones, inevitablemente siguen al dios de este mundo y hacen la voluntad de su padre; el diablo. Consecuentemente, el hombre se ha alejado del Señor del cielo y ha perdido todo derecho a Su amor y favor. Habría sido perfectamente justo para Dios haber dejado a todos los hombres en su pecado y miseria y no haber mostrado piedad a nadie. Dios no estaba bajo ninguna obligación de proveer salvación a nadie. Es en este contexto que la Biblia establece la doctrina de la elección.

La doctrina de la elección declara que Dios, antes de la fundación del mundo, escogió a algunos de entre los miembros caídos de la raza de Adán para ser objetos de Su favor inmerecido. A estos, y solo estos, se propuso El salvar. Dios pudo haber escogido salvar a todos los hombres (porque El tiene el poder y autoridad para hacerlo) o El pudo haber elegido no salvar a ninguno (porque El no estaba bajo ninguna obligación de mostrar misericordia a nadie) –pero no lo hizo. En vez de esto, El eligió salvar a algunos y excluir a otros. Su elección eterna de pecadores en particular para salvación no fue basada sobre ningún acto o respuesta prevista por parte de aquellos seleccionados, sino que fue basada solamente sobre Su buen placer y voluntad soberana. De esa manera, la elección no fue determinada mediante o condicionada sobre, nada que el hombre hubiese hecho, sino que es resultado enteramente de propósito determinado de Dios.

Aquellos quienes no fueron elegidos para salvación fueron dejados aun lado y abandonados a su propia maldad y decisión. No esta dentro de la jurisdicción de la criatura cuestionar la justicia del Creador por no elegir a todos para salvación. Es suficiente conocer que el Juez de la tierra ha hecho lo correcto. Debería, sin embargo, tenerse en cuenta que si Dios no hubiese escogido bondadosamente a personas para Sí mismo y soberanamente determinado proveer salvación por ellos y aplicarla a ellos, ninguno sería salvo. El hecho que El haya esto para algunos, para exclusión de otros, no es en ninguna manera injusto para el último grupo, a menos que por supuesto uno sostenga que Dios estaba obligado a proveer salvación para los pecadores –una posición de la cual la Biblia rechaza.

La doctrina de la elección no debe ser solamente vista en contra del telón de fondo de la culpa y la depravación humana, sino que también debe ser estudiada en conexión con el pacto eterno o acuerdo hecho entre los miembros de a Divinidad. Porque fue en la ejecución de este pacto que el Padre eligió de entre el mundo de pecadores perdidos un numero definido de individuos y darlos al Hijo para ser Su pueblo. El Hijo, bajo los términos de este convenio, acordó en hacer todo lo que era necesario para salvar a estos “elegidos” y “determinados” a El por el Padre. La parte del Espíritu en la ejecución de este pacto fue aplicar a los elegidos la salvación asegurada para ellos por el Hijo.

La Elección, por tanto, no es sino un aspecto (aunque un aspecto importante) del propósito salvador del Dios trino, y por esto no debe ser visto como salvación. Porque el acto de elección mismo no salvó a nadie; lo que hizo fue señalar a ciertos individuos para salvación. Consecuentemente, la doctrina de la elección no debe ser divorciada de las doctrinas de la culpabilidad humana, de la redención y de la regeneración, o de lo contrario se distorsionaría y mal interpretaría. En otras palabras, si el acto de elección del Padre ha de ser colocado en su balance bíblico correcto y entendido correctamente, debe estar relacionado a la obra redentora del Hijo, quien se dio a Sí mismo para salvar a los elegidos, y a la obra renovadora del Espíritu quien lleva a los elegidos a la fe en Cristo.

Un Pueblo Escogido

Existen declaraciones generales en la Escritura de que Dios tiene un pueblo escogido, y que El los predestinó para salvación y por lo tanto a la vida eterna (Deuteronomio 10:14-15; Salmo 33:1; Salmo 65:4; Salmo 106:5; Hageo 2:23; Mateo 11:27; Mateo 22:14; Mateo 24:22,24,31; Lucas 18:7; Romanos 8:28-30; Romanos 8:33; Romanos 11:28; Colosenses 3:12; 1 Tesalonicenses 5:9; Tito 1:1; 1 Pedro 1:1-2; 1 Pedro 2:8-9; Apocalipsis 17:14).

La Elección no Basada en Respuestas Previstas

Antes de la fundación del mundo, Dios escogió a individuos en particular para salvación. Su selección no fue basada sobre ninguna respuesta o acto previsto realizado por aquellos elegidos. La fe y las buenas obras son el resultado, y no la causa, de la elección de Dios.

1. Dios tomó la decisión (Marcos 13:20; Vea también 1 Tesalonicenses y 2 Tesalonicenses 2:13).

2. La elección de Dios fue hecha antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4; 2 Tesalonicenses 2:13; 2 Timoteo 1:9, Apocalipsis 17:8).

3. Dios escogió individuos en particular para salvación –sus nombres fueron escritos en el libro de la vida antes de la fundación del mundo (Apocalipsis 13:8; Apocalipsis 17:8).

4. La elección de Dios no fue basada en ningún mérito previsto residiendo en aquellos a quienes El escogió, ni fue basada sobre ningunas buenas obras previstas realizadas por ellos (Romanos 9:11-13, 16; 10:20; 1 Corintios 1:2-29; 2 Timoteo 1:9).

5. Las buenas obras son el resultado, y no la base de la predestinación (Efesios 2:10; Juan 15:16).

6. La elección de Dios no fue basada sobre una fe prevista. La fe es el resultado y por lo tanto la evidencia de la elección de Dios, no la causa o la base de Su elección (Hechos 13:48; 18:27; Filipenses 1:29; 2:12-13; 1 Tesalonicenses 1:4-5; 2 Tesalonicenses 2:13-14; Santiago 2:5).

7. Es mediante la fe y las buenas obras que uno confirma su llamado y elección (2 Pedro 1:5-11)

La Elección Precede a la Salvación

La Elección no es salvación, sino que es para salvación. Así como el presidente elegido no se convierte en el presidente de los Estados Unidos hasta que el es investido, así también aquellos elegidos para salvación no son salvos hasta que son regenerados por el Espíritu y justificados mediante la fe en Cristo (Romanos 11:7; 2 Timoteo 2:10; vea Hechos 13:48,. 1 Tesalonicenses 1:4 y 2 Tesalonicenses 2:13-14. Compare Efesios 1:4 con Romanos 16:7. En Efesios 1:4, Pablo muestra que los hombres fueron elegidos “en Cristo” antes de que el mundo comenzara. Desde Romanos 16:7, es claro que los hombres no están realmente “en Cristo” hasta su conversión.

Misericordia Soberana

La Elección es basada sobre la misericordia soberana y distintiva del Dios todopoderoso. No fue la voluntad del hombre, sino la voluntad de Dios la que determinó a que pecadores salvaría y se les sería mostrada misericordia (Éxodo 33:19; Deuteronomio 7:6-7; Mateo 20:15; Romanos 9:10-24; Romanos 11:4-6; Compare con 1 Reyes 19:10,18. Romanos 11:33-36; Efesios 1:5).

Soberanía sobre Todas las Cosas

La doctrina de la elección no es sino una parte de la mucho más amplia doctrina bíblica de la soberanía absoluta de Dios. Las Escrituras enseñan no solo que Dios predestinó a ciertos individuos parta vida eterna, sino que todos los eventos, tanto pequeños como grandes, vienen Como resultado de el eterno decreto de Dios (1 Crónicas 29:10-12; Job 42:1-2; Salmo 115:3; Salmo 135:6; Isaías 14:24, 27; Isaías 46:9-11; Isaías 55:11; Jeremías 32:17; Daniel 4:35; Mateo 19:26)

REDENCION PARTICULAR O EXPIACION LIMITADA

Como se observó arriba, la elección mismo no salva a nadie; solo marca a pecadores en particular para salvación. Aquellos elegidos por el Padre y dados al Hijo han de ser redimidos si han de ser salvos. Con el propósito de asegurar su redención, Jesucristo vino al mundo y llevó sobre Sí mismos la naturaleza humana para que El se identificara con Su pueblo y pudiera actuar como su representante legal o substituto. Cristo, actuando en beneficio de Su pueblo, guardó la laye de Dios de manera perfecta y así llevar acabo una justicia perfecta la cual es imputada o acreditada a ellos en el momento en que son llevados a la fe en El. A través de lo que El hizo, son constituidos justos delante de Dios. También son liberados de toda culpa y condenación como resultado de lo que Cristo sufrió por ellos. A través de Su sacrificio substitutorio, El soportó la penalidad de sus pecados y así removió su culpa para siempre. Consecuentemente, cuando Su pueblo es unido a El mediante la fe, se le acredita la justicia perfecta y son liberados de toda culpa y condenación. Son salvos, no por lo que ellos mismos han hecho o desean hacer, sino solamente sobre la base de la obra redentora de Cristo.

El Calvinismo histórico y tradicional ha sostenido consistentemente que la obra redentora de Cristo fue definitiva en plan y cumplimiento –que se pretendía dar completa satisfacción para ciertos pecadores específicos, y esos realmente aseguró la salvación para estos individuos al llevarlos a una correcta relación con Dios, incluyendo los dones de la fe y arrepentimiento. Cristo no murió simplemente para hacer posible para Dios el perdonar a los pecadores. Tampoco dejó Dios en las manos de los pecadores el decidir si la obra de Cristo sería o no efectiva. Por el contrario, por todos los que Cristo se sacrificó serán salvados infaliblemente. La redención, por lo tanto, fue diseñada para hacer posible el propósito de Dios de la elección.

Todos los Calvinistas están de acuerdo que la obediencia y sufrimiento de Cristo fue de infinito valor y que si Dios lo hubiese deseado, la satisfacción dada por Cristo habría salvado a todo miembro de la raza humana. No se requería más obediencia ni un mayor sufrimiento, para que Cristo asegurara la salvación de todo hombre, mujer y niño que haya vivido que lo que El hizo para asegurar la salvación de los elegidos solamente. Sino que El vino al mundo para representar y salvar solamente aquellos que le fueron dados por el Padre. Por tanto, la obra salvadora de Cristo fue limitada en que fue diseñada para salvar a algunos y no a otros, pero no fue limitada en valor, porque fue de infinito valor y pudo haber asegurado la salvación de todos si hubiese sido así la intención de Dios.

Los Arminianos también colocan una limitación en la obra expiatoria de Cristo, pero una de la una naturaleza muy diferente. Ellos sostienen que la obra expiatoria de Cristo fue diseñada para hacer posible la salvación de todos los hombres sobre la condición de que ellos creyeran, pero que la muerte de Cristo en sí misma realmente no asegura o garantiza la salvación de nadie.

Puesto que no todos los hombres serán salvados como resultado de la obra redentora de Cristo, debe ser admitida una limitación. Tampoco la expiación fue limitada en que fue diseñada para asegurar la salvación para ciertos pecadores, pero no para otros, o que fue limitada en que no tenía la intención de asegurar la salvación para nadie, sino que fue diseñada solamente para hacer posible para Dios el perdonar a los pecadores sobre la condición de que ellos creyeran. En otras palabras, uno debe limitar su diseño ya sea en la extensión (no fue para todos) o en efectividad (no aseguró la salvación para nadie). Como Boettner acertadamente observa, para el Calvinista, la expiación “es como un puente angosto que va a todo lo largo del arroyo; para el Arminiano es como un amplio puente que llega solo a la mitad.”

Jesús Realmente Salva

Las Escrituras describen el fin previsto y cumplido mediante la obra de Cristo como la salvación total (reconciliación, justificación y santificación real) de Su pueblo.

1. Las Escrituras declaran que Cristo vino, no para capacitar al hombre para salvarse a sí mismo, sino para salvar a los pecadores (Mateo 1:21; Lucas 19:10; 2 Corintios 5:21; Gálatas 1:3-4; 1 Timoteo 1:15; Tito 2:14; 1 Pedro 3:18).

2. Las Escrituras declaran que, como resultado de lo que Cristo hizo y sufrió, Su pueblo es reconciliado con Dios, justificado y les es dado el Espíritu Santo, quien lo regenera y lo santifica. Todas estas bendiciones están aseguradas por Cristo mismos para Su pueblo.

a) Cristo, mediante su obra redentora, aseguró la reconciliación para Su pueblo (Romanos 5:10; 2 Corintios 5:18-19; Efesios 2:15-16; Colosenses 1:21-22).

b) Cristo aseguró la justicia y el perdón que necesitaba Su pueblo para su Justificación (Romanos 3:24-25; Romanos 5:8-9; 1 Corintios 1:30; Gálatas 3:13; Colosenses 1:13-14; Hebreos 9:12; 1 Pedro 2:24).

c) Cristo aseguró el don del Espíritu, el cual incluye la regeneración y la santificación y todo lo que esta involucrado en ello (Efesios 1:3-4; Filipenses 1:29; Hechos 5:31; Tito 2:14; Tito 3:5-6; Efesios 5:25-26; 1 Corintios 1:30; Hebreos 9:14l; Hebreos 13:12; 1 Juan 1:7).

Jesús Cumplió el Pacto Eterno

La Escritura representa al Señor Jesucristo, en todo lo que El hizo y sufrió por Su pueblo, como cumpliendo los términos de el convenio ó arreglo misericordioso el cual El ha entrado con Su padre celestial antes de la fundación del mundo.

1. Jesús fue enviado al mundo por el Padre para salvar al pueblo que el Padre le había dado. Aquellos que le fueron dados por el Padre vienen a El (ven y creen en El), y ninguno de ello se perderá (Juan 6:35-40).

2. Jesús, como el buen pastor, dio Su vida por Sus ovejas. Todos los que son “Sus ovejas” serán llevados por El hacia el rebaño y les hará escuchar Su voz y seguirle. ¡Note que el Padre ha dado las ovejas a Cristo! (Juan 10:11, 14-18; Juan 10:24-29).

3. Jesús, en Su oración Sumo sacerdotal,; oró no por el mundo, sino por aquellos que le fueron dados por el Padre. En cumplimiento del encargo del Padre, Jesús ha cumplido la obra que el Padre le había enviado a hacer –para dar a conocer a Dios a Su pueblo y para darles vida eterna (Juan 17:1-11, 20, 24-26).

4. Pablo declara que todas las bendiciones espirituales que heredan los santos, tales como la filiación, la redención, el perdón de pecados, etc. Resultado de estar “en Cristo”, y traza sus bendiciones a su fuente última en el eterno consejo de Dios –a esa gran bendición de haber sido elegidos en Cristo antes de la fundación del mundo y destinados para ser hijos de Dios por medio de El (Efesios 1:3-12).

5. El paralelo del cual Pablo traza entre la obra condenatoria de Adán y la obra salvadora de Jesucristo, el “segundo hombre” y el “último Adán”, puede ser mejor explicada sobre el principio de que ambos estaban en una relación de pacto con “su pueblo” (Adán se presentó como la cabeza federal de la raza y Cristo se presentó como la cabeza federal de los elegidos). Al involucrar Adán a su pueblo en la muerte u condenación por su pecado, así también Cristo ha traído la justificación y vida para Su pueblo a través de Su justicia (Romanos 5:12; 17-19).

Como Jesús Murió por “Todos” y Sin Embargo por un Pueblo en Particular

Algunos pasajes hablan de Cristo muriendo por “todos” los hombre y Su muerte como salvando al “mundo”, sin embargo otros hablando de Su muerte como siendo definido en diseño y Su muerte por un pueblo en particular y asegurándoles la salvación.

1. Existen dos clases de textos que hablan de la obra salvadora de Cristo en términos generales: (a) aquellos que contienen la palabra “mundo” –por ejemplo, Juan 1:9, 29; 3:16-17; 4:42; 2 Corintios 5:19; 1 Juan 2:1-2; 4:14, y (b) aquellos que contienen la palabra “todos” –por ejemplo, Romanos 5:18; 2 Corintios 5:14-15; 1 Timoteo 2:4-6; Hebreos 2:9; 2 Pedro 3:9.

Una razón para el uso de estas expresiones fue para corregir la falsa noción de que la salvación era solamente para los judíos. Tales frases como “el mundo”, “todos los hombres”, “todas las naciones”, y “toda criatura” son usadas por los escritores del Nuevo Testamento para corregir enfáticamente este error. Estas expresiones tienen la intención de mostrar que Cristo murió por todos los hombres sin distinción (por ejemplo, El murió por los Judíos y por lo Gentiles de igual manera), pero no tienen la intención de indicar que Cristo murió por todos los hombres sin excepción (por ejemplo, El no murió con el propósito de salvar todos y cada uno de los pecadores perdidos).

2. Existen otros pasajes que hablan de Su obra salvadora en términos concretos y muestran que tuvo la intención de salvar infaliblemente a un pueblo en particular, a saber, aquellos que son dados a El por el Padre (Mateo 1:21; Mateo 20:28; Mateo 26:28; Juan 10:11; Juan 11:50-53; Hechos 20:28; Efesios 5:25-27; Romanos 8:3-34; Hebreos 2:17; 3:1; Hebreos 9:15; Hebreos 9:28; Apocalipsis 5:9)

EL LLAMADO EFICAZ DEL ESPIRITU
O LA GRACIA IRRESISTIBLE

Cada miembro de la Trinidad –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– participa en y contribuye a la salvación de los pecadores. Como se ha mostrado arriba, el Padre, antes de la fundación del mundo, señaló a aquellos quienes serían salvos los dio a Su Hijo para ser Su pueblo. En el tiempo señalado, el Hijo vino al mundo y aseguró su redención. Pero estos dos grandes actos –elección y redención– no terminan la obra de salvación, puesto que incluido en el plan de Dios para recuperar a los pecadores perdidos está la obra renovadora del Espíritu Santo, mediante la cual los beneficios de la obediencia y la muerte de Cristo son aplicados a los elegidos. Es con esta fase de la salvación (su aplicación mediante el Espíritu) que la doctrina de la gracia irresistible o eficaz se refiere. En pocas palabras, esta doctrina afirma que el Espíritu Santo nunca falla en llevar a la salvación a aquellos pecadores quienes El personalmente ha llamado a Cristo. El inevitablemente aplica la salvación a todo pecador que El se ha propuesto salvar y es Su intención de salvar a todos los elegidos.

La invitación del evangelio extiende un llamado a la salvación a todo el que escucha el mensaje. Invita a todos los hombres sin distinción a beber libremente del agua de vida y a vivir. Promete salvación a todo el que se arrepienta y crea. Pero este llamado externo general, extendido a los elegidos y a los no elegidos de igual forma, no llevaría a los pecadores a Cristo. ¿Por qué? Porque los hombre están por naturaleza muertos en pecados y están bajo su poder. Son incapaces en sí mismos y no están dispuestos a abandonar sus malos caminos y a volverse a Cristo por misericordia. Consecuentemente, el no regenerado no responderá al llamado al evangelio para arrepentimiento y fe. Ninguna cantidad de amenazas externas o promesas hará que pecadores ciegos, sordos, muertos y rebeldes a postrarse ante Cristo como Señor y a mirar a El solamente para salvación. Tal acto de fe y sumisión es contrario a la naturaleza perdida del hombre.

Por lo tanto, el Espíritu Santo, con el fin de llevar a los elegidos de Dios a la salvación, les extiende un llamado interno especial además del llamado externo contenido en el mensaje del evangelio. A través de este llamado especial, el Espíritu Santo realiza la obra de gracia dentro del pecador, el cual inevitablemente lo lleva a la fe en Cristo. El cambio interno operado en el pecador elegido lo capacita para entender y creer la verdad espiritual; en el ámbito espiritual, se le da el ojo que ve y el oído que escucha. El Espíritu crea dentro de él un nuevo corazón o una nueva naturaleza. Esto es llevado a cabo a través de la regeneración o el nuevo nacimiento mediante el cual el pecado es hecho un hijo de Dios y le es dada vida espiritual. Su voluntad es renovada a través de este proceso, para que el pecador espontáneamente venga a Cristo de su propia y libre elección. Debido a que se le ha dado una nueva naturaleza para que el ame la justicia, y debido a que su mente es iluminada para que entienda y crea el evangelio bíblico, el pecador renovado libre y voluntariamente se vuelve a Cristo mediante el llamado interno y sobrenatural del Espíritu, quien a través de la regeneración lo hace vivir y produce la fe y el arrepentimiento dentro de el.

Aunque el llamado externo general del evangelio puede ser, y a menudo lo es, rechazado, el llamado interno especial del Espíritu nunca falla en dar como resultado la conversión de aquellos a quienes es hecho. Este llamado especial no es hecho a todos los pecadores, sino que se emite a los elegidos solamente. El Espíritu no esta en ninguna manera dependiente de su ayuda o cooperación para el éxito en Su obra de llevarlos a Cristo. Es por esta razón que los Calvinistas hablan del llamado del Espíritu y de la gracia de Dios al salvar a los pecadores como siendo “eficaz”, “invencible”, ó “irresistible”. La gracia que el Espíritu Santo extiende a los elegidos no puede ser frustrada o rechazada; nunca fallará en llevarlos a la verdadera fe en Cristo.

La doctrina de la gracia irresistible o eficaz se establece en la Confesión de Fe de Westminster en estas palabras: “A todos aquellos a quienes Dios ha predestinado para vida, y a ellos solamente, le agradó en su tiempo señalado y aceptado, llamarlos eficazmente por su Palabra y Espíritu, de aquel estado de pecado y muerte en el que están por naturaleza, a la gracia y salvación por medio de Jesucristo; iluminando sus mentes espiritual y salvíficamente para entender las cosas de Dios; quitándoles el corazón de piedra y dándoles uno de carne; renovando sus voluntades y determinándoles a hacer lo que es bueno por su poder todopoderoso y acercándoles eficazmente hacia Jesucristo; pero de tal manera que vienen muy libremente, pues, por su Dios les da tal disposición” (Cap. X, secc. 1).

El Espíritu Salva

La Escritura afirma que la salvación es la obra del Espíritu así como la del Padre y del Hijo (Romanos 8:14; 1 Corintios 2:10-13; 1 Corintios 6:11; 1 Corintios 12:3; 2 Corintios 3:6; 2 Corintios 3:17-18; 1 Pedro 1:1-2).

El Espíritu Da el Nuevo Nacimiento

A través de la regeneración o el nuevo nacimiento, los pecadores reciben vida y son hechos hijos de Dios. La Biblia describe este proceso como una resurrección espiritual, una creación, la entrega de un nuevo corazón, etc. El cambio interno, el cual de es modo es operado a través del Espíritu Santo, es resultado del poder y la gracia de Dios y en ninguna manera es El dependiente sobre la ayuda del hombre para el éxito en esta obra.

1. Los pecadores, a través de la regeneración son llevados al reino de Dios y son hechos Sus hijos. El autor de este “segundo” nacimiento es el Espíritu santo; el instrumento que El utiliza es la Palabra de Dios (Juan 1:12-13; Juan 3:3-8; Tito 3:5; 1 Pedro 1:3; 1 pedro 1:23; 1 Juan 5:4).

2. A través de la obra del Espíritu, al pecador muerto se les dado un nuevo corazón (naturaleza) y se hace andar en la ley de Dios. En Cristo se convierte en una nueva creación (Deuteronomio 30:6; Ezequiel 36:26-27; Compare Ezequiel 11:19; Gálatas 6:15; Efesios 2:10; 2 Corintios 5:17-18).

3. El Espíritu Santo resucita al pecador de su estado de muerte espiritual y lo hace tomar vida (Juan 5:21; Efesios 2:1, 5; Colosenses 2:13).

El Espíritu Revela los Secretos de Dios

Dios da a conocer a Sus escogidos los secretos del reino a través de la revelación especial interna dada mediante el Espíritu (Mateo 11:25-27; Lucas 10:21; Mateo 13:10-11, 16; Lucas 8:10; Mateo 16:15-17; Juan 6:37, 44-45; Juan 6:64-65; 1 Corintios 2:14; Efesios 1:17-18; vea también Juan 10:3-6, 16, 26-29).

El Espíritu Da la Fe y el Arrepentimiento

La fe y el Arrepentimiento son dones divinos y son operados en el alma a través de la obra regeneradora del Espíritu Santo (Hechos 5:31; Hechos 11:18; Hechos 13:48; Hechos 16:14; Hechos 18:27; Efesios 2:8-9; Filipenses 1:29; 2 Timoteo 2:25-26).

El Espíritu Llama Eficazmente

La invitación del evangelio extiende un llamado externo general a la salvación a todos los que escuchan el mensaje. Además a este llamado externo, el Espíritu Santo extiende un llamado interno especial a los elegidos solamente. El llamado general del evangelio puede, y a menudo es, rechazado, pero el llamado especial del Espíritu no puede ser rechazado; siempre resultará en la conversión de aquellos a quienes es hecho (Roanos 1:6-7; Romanos 8:30; Romanos 9:23-24; 1 Corintios 1:1-2, 9, 23-31; Gálatas 1:15-16; Efesios 4:4; 2 Timoteo 1:9; Hebreos 9:15; Judas 1; 1 Pedro 1:15; 1 Pedro 2:9; 1 Pedro 5:10; 2 Pedro 1:3; Apocalipsis 17:14).

La Salvación: Dada Por el Dios Soberano

La aplicación de la salvación es totalmente por gracia y es cumplida solamente a través del poder todopoderoso de Dios (Isaías 55:11; Juan 3:27 Juan 17:2; Romanos 9:16; 1 Corintios 3:6-7; 1 Corintios 4:7; Filipenses 2:12-13; Santiago 1:18; 1 Juan 5:20).

LA PERSEVERENACIA DE LOS SANTOS
O LA SEGURIDAD DE LOS CREYENTES

Los elegidos no solamente son redimidos por Cristo y renovados por el Espíritu, sino que también son guardados en la fe por el todopoderoso poder de Dios. Todos aquellos que están espiritualmente y unidos a Cristo a través de la regeneración están eternamente seguros en El. Nada puede separarlos del amor eterno e incambiable de Dios. Han sido predestinados para gloria eterna y por lo tanto tienen la certeza del cielo.

La doctrina de la perseverancia de los santos no sostiene que todos los que profesan la fe cristiana tienen la seguridad del cielo. Son los santos– aquellos que son apartados por el Espíritu –los que perseveran hasta el fin. Son los creyentes –aquellos a quienes se les ha dado la verdadera fe en Cristo– los que están seguros y salvos en El. Muchos que profesan creer se apartan, pero no caen de la gracia, porque nunca estuvieron en la gracia. Los verdaderos creyentes caen en tentaciones, y no comenten pecados graves, pero estos pecados no les hacen perder su salvación o separarlos de Cristo.

La Confesión de Fe de Westminster da la siguiente declaración de esta doctrina: “Los que han sido, aceptados pro Dios en su Hijo Amado, eficazmente llamados, y santificados por su Espíritu, no pueden caer totalmente ni finalmente del estado de gracia; sino que ciertamente perseverarán en ella hasta el final y serán salvos eternamente” (Cap. XVII, secc. 1.

Boettner esta indudablemente correcto al afirmar:

Esta doctrina no es independiente sino es una parte necesaria del sistema Calvinista de teología. Las doctrinas de la Elección y la Gracia Eficaz lógicamente implican la salvación segura de aquellos que reciben estas bendiciones. Si Dios ha escogido a hombres absolutamente e incondicionalmente para vida eterna, y si Su Espíritu efectivamente ha aplicado los beneficios de la redención, la conclusión ineludible es que esta personas serán salvas (Boettner, The Reformed Doctrine of Predestination, 182.)

Los siguientes versículos muestran que al pueblo de Dios se le ha dado vida eterna en el omento en que creen. Son guardados por el poder de Dios a través de la fe y nada puede separarlos de Su amor. Han sido sellados con el Espíritu Santo, quien ha sido dado como la garantía de su salvación, y por los tanto están seguros de una herencia eterna (Isaías 43:1-3; Isaías 54:10; Jeremías 32:40; Mateo 18:12-14; Juan 3:16; Juan 3:36; Juan 5:24; Juan 6:35-40; Juan 6:47; Juan 10:27-30; Juan 17:11-12, 15; Romanos 5:8-10; Romanos 8:1; Romanos 8:29-30; Romanos 8:35-39; 1 Corintios 1:7-9; 1 Corintios 10:13; 2 Corintios 4:14, 17; Efesios 1:5, 13-14; Efesios 4:30; Colosenses 3:3-4; 1 Tesalonicenses 5:23-24; 2 Timoteo 4:18; Hebreos 9:12, 15; Hebreos 10:14; Hebreos 12:28; 1 Pedro 1:3-5; 1 Juan 2:19, 25; 1 Juan 5:4, 11-13, 20; Judas 1; Judas 24-25).

Extraído de The Five Points Of Calvinism por Steele, Thomas & Quinn.

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14/11/2009

¿Por Qué Todo Calvinista Debería Ser un Premilenialista? 2a. Parte

¿Por qué Todo calvinista Debería Ser un Premilenialista,? 2a. Parte

Why Every Calvinist Should Be a Premillennialist, Part 2
Por John Macarthur
Textos Seleccionados

Hoy queremos volver a nuestro estudio de la elección soberana de Israel y la escatología. Es un título bastante técnico, pero que en realidad es lo que estoy tratando de transmitirle a usted. Un poco de conferencia teológica más que nada. Así que será un poco de escuela, no en un estilo de predicación normal, pero quizá será un poco más como el salón de clases.

Ciertamente, la nación de Israel se encuentra en el centro de la escena de la historia en el mundo. Ha sido un largo, largo tiempo, particularmente desde que se restableció como nación el siglo pasado. Pero incluso antes de eso, Israel siempre fue una preocupación para el mundo. Ese pequeño país escondido allí, en el extremo oriental del mar Mediterráneo en la frontera occidental del Oriente Medio ha sido un punto focal para la historia del mundo en muchas maneras desde que fue elegido por Dios para ser la tierra de promesas para su pueblo y ya que es el lugar donde envió a su Hijo para hacer su gran obra de redención y salvación. Israel sigue siendo el centro del escenario en el mundo. Ellos están en el periódico todos los días, en las noticias cada noche... Su particular lugar en la historia es por todos como muy débil y muy frágil. Parecen que en cualquier momento pueden ser completamente sumergidos en el olvido y barridos por los enemigos de alrededor: el mundo islámico masivo. Pero eso no va a suceder .. eso no va a suceder. No están ahora bajo la protección de Dios, porque son apóstatas y han rechazado a su Mesías, pero se conserva como un pueblo étnico, porque Dios tiene un plan de futuro para salvar a una generación de ellos para darles las promesas que hizo en el Antiguo Testamento. Así que la historia de Israel seguirá estándo en el centro de la historia del mundo, en adelante, e incluso se convertirá en un gran punto al final cuando el Señor regrese a la tierra y coloque sus pies en Israel, en Jerusalén en el monte, y establezca Su Reino Milenario. Y desde ese lugar, gobernará a de todo el mundo.

Así que cuando piensen acerca de Israel, hay que entender que en la actualidad se encuentran bajo castigo divino por el rechazo del Dios vivo y verdadero y el Señor Jesucristo, sino que será preservado para el cumplimiento de las promesas de Dios para ellos. Esto, como he dicho la última vez, es uno de los grandes defensas de la verdad de las Escrituras, de que Israel existe, que existen Judios, que que la población étnica que salieron de los lomos de Abraham está todavía aquí en el mundo. Este ha sido, supongo que usted podría decir, una anomalía racial en toda la historia humana e incluso en la Edad Media la gente se preguntaba por qué, mientras que ningún otro pueblo antiguo se podría encontrar, siempre se podía encontrar a los Judíos. Es una prueba visible y tangible que Dios escribió la Biblia y que Él está protegiendo a Su pueblo para sus propósitos futuros.

Ahora hablando de la escatología es una cosa importante, porque al final de la materia historia. Cada historia está escrita realmente por un final. Cada historia está escrita para un final. Y la historia de salvación de Dios está escrita de manera que pudiera ser traído a pasar y así que podamos entender cómo va a terminar. Tenemos el principio en el libro del Génesis. Tenemos los primeros años de la historia de salvación de Dios en las páginas del Antiguo Testamento, los años siguientes, en las páginas del Nuevo Testamento, y Dios sigue escribiendo Su historia, desde el cierre del Nuevo Testamento hasta ahora y esperamos los capítulos finales en el final. Y mucho de eso se ha escrito en la Escritura, inspirada por el Espíritu Santo, para que podamos saber exactamente lo que el futuro mantiene en la medida en que Dios la ha revelado.

Esto también supone que Dios está en control de todo. Dios no puede escribir el final de la historia humana a menos que El tenga el control absoluto del mismo. No podía pre-escribirlo. No podía profetizar, El no podía predecir hasta detalles de minuto a menos que estuviera en control de todo. Él, de hecho, está en control de todo. La historia es controlada por Dios para culminar en el cumplimiento de Su propósito para Su gloria. Terminará con la misma precisión perfecta y poder con el que comenzó y mediante el cual está continuamente sostenido.

Hay algunas personas que piensan, sin embargo, que el fin de la historia es muy vago, que el final de la historia es un tanto oscuro y oblicuo, y casi cualquier punto de vista lo hará, porque es tan poco claro. Este es no es el caso. El fin de la historia no es vago. No es incierto, ni es poco importante. Recientemente estaba hablando con otro pastor y le pregunté sobre su opinión acerca de la venida del Reino de Cristo en la tierra y el cumplimiento futuro de las promesas de Dios a los Judíos, a lo que dijo: “Realmente no me importa nada de eso.” Esa fue una respuesta bastante sorprendente para mí, realmente no me importa, pero eso es algo que Dios se preocupa mucho y algo sobre lo que Dios ha escrito muy claramente. Y somos responsables de dar todo el consejo de Dios, y eso es parte de ello. O para decirlo de otra manera, Dios no desperdicia palabras, Dios no dice lo que no tiene importancia. Si él lo dijo, es muy importante. Y el final de la historia, en cierto sentido, es más importante que cualquier otra parte de la historia. En cualquier libro, en cualquier historia, el final es el propósito, la razón, el motivo de la historia, en primer lugar, por lo tanto es el más importante, convincente e importante elemento. Y así es con la Biblia. Todo ha sido previsto y planificado y está siendo ejecutado por un soberano omnipotente y omnisciente Dios para llevarlo a un final glorioso que El planeó antes que nada hubiése iniciado. Y Él quiere que disfrutemos de la anticipación de esto junto con El. Él quiere que seamos capaces de disfrutar ahora algo del anticipo de las glorias que están por venir. Él nos habla acerca del cielo. ¿Por qué? Para que podamos disfrutar de la anticipación de ello ahora. Nos cuenta sobre el futuro glorioso retorno de Cristo. ¿Por qué? Para que podamos vivir en la expectativa de esa esperanza gloriosa ahora. Y vimos la semana pasada cuántos beneficios provienen de eso. Hemos sido bendecidos y somos purificados y nos reconforta y nos alienta saber lo que está por venir.

Ahora, cuando usted piensa acerca de la escatología, hay una pequeña secuencia de eventos que son relativamente simples para que usted pueda pensarlo, y esta es la forma en que la Biblia lo presenta. Si quisiéramos usar términos teológicos técnicos lo llamaríamos el ordo schaton, es decir, el orden de las últimas cosas, el ordo eschaton. Y va de esta manera. Al final, todo comienza por el rapto de la iglesia, la colección de la iglesia, la congregación de la Iglesia en la presencia del Señor. Esto es seguido por un período llamado la Gran Tribulación.

Así Rapto, Tribulación. Tribulación es un período en el que Dios trae juicio horrible en el mundo, cuyos detalles se describen en el Apocalipsis, comenzando en el capítulo 6 y en funcionamiento hasta el capítulo 19. Rapto, seguido de tribulación ... la tribulación termina con la Segunda Venida de Cristo, cuando Él viene a la Tierra trayendo a Su iglesia, aquellos de nosotros que ya están con El, habiendo sido raptados antes de la tribulación, regresamos con El a la tierra, El regresa, destruye a los impíos y establece Su Reino... El Rapto, la Tribulación, la Segunda Venida el Reino.

Al final del Reino está el Gran Juicio Final que es el juicio final de todos los impíos que resucitan de los muertos y son llevados ante el Gran Trono Blanco, el tribunal de Dios, donde se dicta la sentencia definitiva y son enviados para siempre al lago de fuego. El Rapto, la Tribulación, la Segunda Venida-El Reino- El Juicio Final... después del Juicio final el universo como lo conocemos dejan de ser y Dios crea un cielo nuevo y una tierra nueva, el estado eterno en el que viviremos siempre.

Eso es todo. Rapto, la Tribulación, la Segunda Venida, El Reino, El Juicio Final, El Nuevo Cielo y la Tierra Nueva... esa es la cronología, que es el ordo eschaton. Y si usted sigue el libro de Apocalipsis, esa es exactamente la forma en que está expuesta. Es precisamente la forma en que fluye. Usted ve la iglesia en la tierra en los capítulos 2 y 3, los cuales describen la era de la iglesia actual, inmediatamente usted llega al capítulo 4 y ve a la iglesia en el cielo, lo cual es indicativo del hecho de que estaban en la tierra, ahora está en el cielo aunque no se describe el rapto, es descrito en otros lugares, está claro que eso es lo que sucedió. Y después de ver la iglesia que se reúne en el cielo en los capítulos 4 y 5, en el capítulo 6 los juicios sobre la tierra comienzan como al tener lugar la Gran Tribulación. Al final de eso, el Señor Jesús en el capítulo 19, establece Su reino después de su regreso en el capítulo 20, a continuación, llama a todos los pecadores al juicio final del Gran Trono Blanco. Luego en el capítulo 21, establece el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra. Realmente no es tan difícil, solo tómelo a su valor nominal.

Toda la historia es, pues, es dirigida a esta última secuencia de acontecimientos. Y el primero de estos eventos, el Rapto, es lo que llamamos inminente…inminente... lo que significa que próximo. Y su tiempo exacto es desconocido para nosotros. Esto puede ocurrir en cualquier tiempo. La gente me dice: “Bueno, ¿qué tiene que suceder proféticamente antes del rapto de la iglesia?” Respuesta: absolutamente nada. Todos los elementos de la escatología profética en realidad son provocados por el rapto de la iglesia. Puede suceder en cualquier momento. Incluso el apóstol Pablo vivió en la luz de la realidad de que el rapto podría haber ocurrido en su vida. Esto puede ocurrir en cualquier momento.

Así toda la historia se dirige hacia el reino eterno de nuestro Señor Jesucristo como Rey de reyes y Señor de señores de su reino terrenal, en primer lugar, durante mil años, entonces en Su Reino eterno por siempre y para siempre. No es tan complejo. Ese es el punto del libro de Apocalipsis. Y como usted lo lee, verá ese proceso mismo.

Ahora, el principal... el principal objetivo para nosotros en este estudio inicial, al ver los acontecimientos del fin del tiempo, es ver el Reino de nuestro Señor Jesucristo. El Reino Milenario descrito en Apocalipsis 20, que tiene una duración de un millar de años. Seis veces en los primeros versículos de Apocalipsis 20 dicen que durará mil años. No es un error. No es un número simbólico. Esto significa miles de años. Así, leemos allí del Reino que existirá sobre la tierra sobre la que Cristo reinará como Rey de reyes y Señor de señores por mil años, seguido luego por su reino eterno, por lo que en realidad su reino es un reino eterno.

Asociado a ese Reino estará el rapto de la iglesia, la tribulación, la segunda venida, el juicio final. Y después de eso, el establecimiento de los nuevos cielos y la tierra nueva. Y el Antiguo Testamento dice mucho acerca de las cosas que van a tener lugar en el Reino. Se habla de la salvación de Israel. Se habla de la salvación de los gentiles antes del Reino durante la tribulación, así como en el Reino. Se habla de la renovación de la tierra, la restauración de la tierra, el paraíso recobrado. Habla de la eliminación de la maldición que ha estado sobre la tierra. Se habla de la resurrección corporal de los santos que van a resucitar de entre los muertos y vienen a morar en la tierra con los santos que aún están vivos en la tierra, los dos juntos en el tiempo del Reino. En él se describe el Reino como un tiempo de justicia, paz y alegría.

El Nuevo Testamento también describe estos acontecimientos muy claramente, como he señalado. No sólo en el libro de Apocalipsis, sino en el libro del Apocalipsis tiene la secuencia y la cronología, pero las palabras del Nuevo Testamento sobre el rapto, acerca del hecho de que el Señor va a venir y a llevarnos. Va a ser una trompeta, la voz de arcángel, vamos a ser llevados al cielo... que es el Rapto. El Nuevo Testamento también habla sobre el tiempo de la tribulación. Jesús habló acerca de ello en el sermón llamado el Discurso de los Olivos, en Mateo 24... o ...sí, en esa parte de Mateo es, básicamente, 24 y 25, Su sermón sobre Su segunda venida, y habla sobre ciertos eventos que tendrán lugar en la tribulación, como la abominación desoladora en el lugar sagrado, es profanado el lugar santo en el templo reconstruido, por ejemplo, y se desata la persecución contra los Judíos en esa tribulación. Así, el Nuevo Testamento se suma a nuestra comprensión. El Nuevo Testamento habla sobre la Segunda Venida de Jesucristo. Jesús habló de ello, cómo Él viene en las nubes con gran gloria, acompañado por ángeles, que reúnen a sus elegidos desde los cuatro rincones de la tierra. Y viene a establecer la gloria de su gobierno. El Nuevo Testamento habla sobre el hecho de que las doce tribus de Israel serán identificadas. Sobre cada una de las tribus gobernarán en el nombre de Cristo, uno de los doce Apóstoles y nosotros, como creyentes, habiendo sido glorificados regresando a la tierra estando aún bajo la dirección de Jesucristo reinando sobre la tierra y sobre las personas de Israel que viven.

El libro de Apocalipsis dice que Satanás será atado por mil años que, liberado al final, porque durante la tribulación... debo decir, durante el Reino Milenario Satanás es atado durante esos mil años del Milenio, al final recupera su libertad porque gente nacerá durante ese tiempo y no todos van a creer. Y habrá una rebelión al final de los mil años, Satanás volverá, conducirá una rebelión que será la rebelión final de la historia, siendo aplastados por el Señor. Todos los que están en la rebelión son enviados al infierno, en el Lago de Fuego con el resto de los impíos de todas las edades y luego el Nuevo Cielo y la Nueva Tierra. Todos lo que se detalla en el Nuevo Testamento, así como en el Antiguo Testamento, que también habla sobre el nuevo cielo y la tierra nueva, especialmente en el libro de Isaías.

Ahora, si usted desea obtener un mejor manejo de eso, tome su Biblia de Estudio MacArthur, no ahora, sino en otro momento, y mire la parte de atrás y encontrará una declaración doctrinal al final. Si usted tiene una de las nuevas ediciones, o una de las antiguas, la declaración de fe está en cada una. Usted puede leer la sección de las últimas cosas y usted tendrá una comprensión detallada de lo que acabo de decirle con los pasajes relacionados que puede buscar. Si tiene una de las nuevas MacArthur Study Bibles hechas sobre la NAS, o una de las nuevas versiones de la New King James, tiene una concordancia, también encontrará un índice de tópicos, que tiene una sección completa sobre cuestiones relacionadas con la escatología o las últimas cosas. Así se puede ver en la parte posterior de la Biblia de estudio, puede buscar en el índice, también puede consultar la declaración doctrinal y obtener mucho más detalles.

Ahora, lo que vamos a hacer en el futuro, y se lo digo, eso es el alcance. En el futuro, vamos a tomar eso una sola cosa a la vez, un elemento a la vez, un componente a la vez y examinar esto para que tengamos una mejor comprensión.

A través de los años he enseñado sobre todas estas cosas muchas, muchas veces. Al enseñar a través de todo el libro de Daniel, y enseñar a través de todo el libro de Zacarías, al enseñar en partes seleccionadas de Isaías y Ezequiel, al enseñar a través de Mateo y Lucas y enseñar a través de 1 y 2 Tesalonicenses, 2 Pedro, Apocalipsis dos veces, todo el material ha sido cubierto en estos mensajes y los comentarios que se han escrito sobre los pasajes que se refieren a la escatología. Así que tienen una gran cantidad de material si quieren continuar. También hay un libro sobre la Segunda Venida y estaremos dando, muy pronto, el nuevo comentario condensado y comprimido sobre el libro de Apocalipsis, así que tendrán herramientas para escudriñar un poco más profundo.

Ahora, recuerde que esta es particularmente una gran fascinación para la gente el conocer sobre el futuro. Todo el mundo quiere saber sobre el futuro. Se trata de una industria masiva descanso en los intereses de las personas en lo que se avecina, la industria de la ciencia ficción con los libros y películas y videos, horóscopos, lectura de manos, cartas del tarot, todo tipo de falsos profetas y falsos pronosticadores incluso en el nombre de Dios y Jesucristo abundan y hacen una fortuna debido a que hay un interés enorme en este sentido.

Ahora todos garantizan, y yo también le garantizo, una cosa, yo le garantizo una cosa sobre el futuro si los sigue... Usted tendrá menos dinero. Y eso es todo lo que garantizaré. Usted no conocerá nada sobre el futuro, pero usted tendrá menos dinero. Sin embargo, Dios el único que conoce el futuro, ha revelado gran parte de ello a nosotros, todo lo que Él quiere que nosotros conozcamos y lo que Él ha revelado es absolutamente la verdad. Así que para las semanas próximas, obviamente, hay algunos desaprovecharán a medida que avanzamos en las próximas semanas, de todos modos, no vamos a estar haciendo esto en la noche del domingo, pero a medida que nos vayamos y reunamos con un poco de velocidad en esto, pueden decirles a sus amigos y conocidos para que vengan y escuchen la verdad acerca del futuro. Así que le voy a dar una advertencia razonable, esto es una gran oportunidad para cautivar a estas personas que ya están preocupadas y con un interés por el futuro de modo que puedan conocer la verdad sobre el futuro.

Bueno, eso es como una introducción y lo que hemos comenzado con este punto central es importante que sostiene todo unido, el propósito de Dios para Israel, el propósito de Dios para Israel. Si tenemos esto correcto, entonces tenemos correcto el Reino y todo se mueve o funciona alrededor del Reino. Así que tenemos que tener las promesas de Dios para Israel de manera correcta y el Reino de manera correcta y, a continuación, básicamente, todo funciona en torno a eso. En pocas palabras, Dios hizo pactos y promesas a un pueblo, un pueblo que surgió de los lomos de Abraham, que vino a través de los patriarcas, que se conoce como el pueblo llamado Israel. Dios hizo promesas con ellos. Dios hizo pactos con ellos que definen la naturaleza y el carácter en gran parte del Reino de nuestro Señor Jesucristo, que es el gran final y glorioso fin de la historia humana en esta tierra para que el futuro esté centrado en este reino que, pese a que incluye a todos los redimidos de todas las épocas, todos estaremos allí en forma gloriosa o en forma viva, aun es un diseño único para cumplir con las promesas de Israel. Entraremos en la bendición del Reino, así como entramos en el Nuevo Pacto prometido a Israel, al igual que entramos en las promesas hechas a Abraham, somos en un sentido espiritual hijos de Abraham por la fe. Por lo tanto, participar en todas las cosas buenas que Dios prometió a Israel, pero no para su exclusión, pero en compañía con Sus promesas siendo cumplidas a ellos.

La conclusión sobre el futuro, habrá una generación de Judíos que vendrán a la fe en Jesucristo colectivamente como pueblo. Y cuando eso ocurra, Jesús volverá a darles su Reino prometido, esperan su salvación... esperan su salvación. Ahora, de nuevo la Biblia es clara en esto, la Biblia habla de esto con frecuencia, sin lugar a dudas. Estas son las promesas divinas, lo dije la última vez, son unilaterales, es decir que son hechas sólo por Dios, son irrevocables, Dios promete que Él no las revocará, y aún hay algunos entre nosotros, es decir, entre los evangélicos, que niegan el futuro reino establecido por Cristo en la tierra. Niegan el Reino y niegan el carácter judío del Reino. Algunos niegan ambas, algunos niegan uno. Algunos dirán: “Bueno, sí habrá un Reino, pero no será un reino con características judías del Antiguo Testamento, el cumplimiento de promesas a los Judíos. Eso se llama premilenialismo histórico, Cristo vendrá, establecerá el Reino pero no tendrá el carácter judío que anticipamos de las promesas del Antiguo Testamento no las tendrán porque esas promesas fueron canceladas a Israel y dadas a la iglesia. Así que habrá un Reino, pero será una iglesia Unida. Los Judíos salvos estarán allí, pero no de manera exclusiva y especialmente para Israel. Eso se llama premilenialismo histórico, a diferencia sólo de lo que creemos el llamado premilenialismo futurista que simplemente quiere decir que será un reino en la tierra y vendrá a llevar a cabo todas las promesas que ha hecho Dios a Israel. Y eso no es ser revocada y esas promesas no han de ser dadas en su lugar a la iglesia.

Esto no es una cuestión menor, porque si no lo haces bien, entonces se interrumpe totalmente la escatología. Y le digo esto, las únicas personas que trabajan con los textos proféticos con precisión y cuidado y especificidad son los que interpretan la Biblia literalmente y terminan siendo premilenialistas. Una vez que dicen que no significa lo que dice, entonces toda precisión se ha ido. Así que todos aquellos que trabajan con los textos proféticos con precisión y especificidad son premilenialistas. Las personas que niegan la realidad de estas cosas, llamémosles amileniales o post-milenialistas, o lo que sea, no pueden hacer frente a textos proféticos con especificidad, porque si en realidad no se refieren a Israel, entonces realmente no sé a que se refieren y por eso es que hay una cierta indiferencia a estas cuestiones entre ellos.

Ahora llamamos a esto amilenialismo y les mencione acerca de ello la semana pasada, así que no lo volveré a hacer. A-, un alfa-privativo en el griego niega algo, no hay milenio, no hay milenio. Esta es la opinión de que no hay un reino milenario, que no existe un Reino en un sentido u otro. Oh, sí, hay un reino espiritual, hay un reino de los cielos, se podría afirmar eso, pero no un reino terrenal, un milenio, ningún reino terrenal. O se trata de el reino terrenal, que sería llamado posmilenialismo, estamos en eso ahora, se podría decir, o lo traemos y al final del mismo Jesús venga, pero no hay segunda venida de Cristo en el que se establece un reino terrenal cumpliendo todas Sus promesas a Israel, así como aquella que abarca a todos los redimidos de todas las edades en la gloria del reino de Cristo en el mundo. La ironía de esto es que el a-milenialismo es más popular entre los reformados que se reforman en su sentido teológico, lo que significa que son creyentes en la elección soberana de Dios, a divina elección soberana. Ellos creen en la doctrina de la elección, eso es básicamente lo que significa ser reformado. Creen que Dios elige quien será salvado, Dios hace promesas y luego Dios por Su poder soberano mantiene sus promesas. Esto es muy extraño el que crean en la elección soberana, creen en la doctrina de la elección y no creen que Dios mantendrá su promesa de elegir a Israel “Israel, mi escogido,” dice repetidamente en el libro de Isaías, “Israel mis elegidos”. Esta es una elección de Dios y en Romanos 11, la elección o el llamado de Dios no es revocable, pero extrañamente estas personas que creen en la elección divina y creen que Dios hace lo que determina y cumple Sus promesas y a quien elige Él traerá a la salvación, extrañamente que mientras creen que las promesas que Dios hizo al elegir a Israel han perdido el derecho por la incredulidad de Israel son canceladas y ahora son dadas a la iglesia y no hay futuro para Israel.

Eso se llama teología del reemplazo. Ese es un término teológico para ello, se llama teología del reemplazo y es la idea de que la iglesia sustituye a Israel... la iglesia reemplaza a Israel. Es muy popular que algunos teólogos lo llaman supersesionismo, usted no tiene que preocuparse sobre esa palabra, sólo es una palabra técnica que digo para algunos de ustedes que son técnicos en caso de que lo ven y se preguntan qué significa, otro término para la teología de la sustitución. La iglesia reemplaza a Israel. ¿Por qué? Porque Israel desobedeció a Dios. Debido a que Israel se convirtió en apóstata religiosamente. Debido a que Israel rechazó a Cristo, porque Israel dijo no al Mesías, rechazaron al Mesías. Por lo tanto, fueron tan lejos como para crucificar al Mesías y al hacerlo, pierden de forma permanente todas las promesas del Antiguo Testamento de Dios, que por lo tanto son trasladadas a la iglesia. Entonces recibimos todas las promesas. Los Judíos no consiguen nada, sino las maldiciones. Y esto es una suposición, por cierto, porque nada en la Escritura dice esto. No hay un lugar en la Biblia, donde diga o encuentre que la Biblia dice que las promesas dadas a Israel inicialmente serán transferidas a la iglesia. Usted no encontrará eso en ningún lugar de la Biblia. No está allí. Usted no encontrará una declaración sobre la desobediencia de Israel, la apostasía, el rechazo de Cristo, dando lugar a la pérdida de su salvación en el futuro y el Reino de Cristo. Y aun la reconstrucción del templo y la restauración de la adoración en el templo son profetizadas por Israel. Eso va a suceder. No se dice nada en la Escritura que las revoque. Se trata de una suposición y es un supuesto enorme.

Ahora quiero ayudar a entender esto un poco más, así que he trazado una serie de preguntas que vamos a tratar de contestar. Y lo haremos en un sentido negativo. Quiero abordar el tema del premilenialismo y la venida del Reino y el futuro de Israel desde el lado negativo, quiero enfocarlo desde el lado del amilenial, si es posible, porque eso, creo yo, es a la vez instructivo y destructivo. Es instructivo de la verdad y destructiva del error, al mismo tiempo. Así que aquí he aquí las preguntas que quiero hacer:

· ¿Es amilenial el Antiguo Testamento?

· Segunda pregunta, ¿Fueron amileniales los Judíos de la época de Jesús?

· Tercera pregunta, ¿Fue Jesús un amilenial?

· Cuarta pregunta, ¿Fueron amileniales los profetas?

· Quinta pregunta ¿Fueron amileniales los primeros teólogos?

Y luego vamos a sacar algunas conclusiones fundamentales. Esa es una pregunta justa, ¿no? Si va a aceptar como cierto el amilenialismo, de que no hay un futuro reino en la tierra y no hay un Reino futuro en el que las promesas de Dios a Israel vayan a suceder porque están llegando a pasar en la vida espiritual de la iglesia ya sea en la tierra en la era de la iglesia, o en el cielo, si esa es nuestra perspectiva, entonces podemos esperar que alguien en algún lugar de la Biblia afirme eso... como los escritores del Antiguo Testamento, los Judíos de la época de Jesús, el mismo Jesús, los profetas y los Apóstoles del Nuevo Testamento e incluso los teólogos de la iglesia primitiva. Alguien tiene que tener esto en y algún lugar de las Escrituras.

Así que vamos a hacer la primera pregunta. ¿Es Amilenial el Antiguo Testamento?

Ahora tengo que parar aquí por un minuto, para desviarlo un poco, ¿puedo? Una advertencia aquí... aquí hay una advertencia. Decir que los escritores del Antiguo Testamento fueron amileniales al escribir acerca de un reino es algo extraño decirlo, ¿verdad? Decir que estaban escribiendo acerca de un Reino que sabían que no iba a venir, es una cosa muy extraña. Y uno tendría que preguntar, ¿cómo podrían ser inspirados al escribir los detalles de un Reino futuro prometido a Israel y a través de Israel a los gentiles también, un gran glorioso reino mesiánico? no se puede imaginar que estaban recibiendo esta revelación de Dios, escribirlo y al mismo tiempo que lo estaban escribiendo sabían que no era cierto. Eso es absurdo. Por supuesto creían que era cierto.

Tome eso un poco más. Si la única manera de saber que esto no era cierto era si ellos tuviesen el Nuevo Testamento, que es lo que los amilenialistas tienen que hacer, y ellos sabían que el judaísmo se convirtió en apostata y el judaísmo rechazó al Jesús crucificado, Si entonces la única forma que podría tener una interpretación auténtica de lo que escribieron era tener el Nuevo Testamento, entonces lo que escribieron no tenía ningún significado para ellos. No es legítimo interpretar el Antiguo Testamento sólo por el Nuevo Testamento. No es legítimo decir que el Antiguo Testamento es el oblicuo, misterioso, oculto libro con todo tipo de cosas que no se pueden saber, aparte de el Nuevo Testamento, que es dar la primacía de la interpretación al Nuevo Testamento. Esto es lo que Walter Kaiser, un gran erudito, dice que es tener un canon dentro de un canon, con una regla en una regla. Esto significa, entonces, que el Antiguo Testamento no puede ser interpretado por su cuenta, que la gente que lo está escribiendo y leyendo no puede tener idea de qué es lo que están escribiendo y leyendo. Si las promesas del Antiguo Testamento eran en realidad para la iglesia y no para los Judíos étnicos, el Israel étnico, entonces las promesas del Antiguo Testamento no tienen sentido, son absolutamente incomprensibles y son irrelevantes al lector del Antiguo Testamento. Pero esto es esencialmente lo que te queda si se toma un punto de vista amilenial. El Nuevo Testamento es el punto de partida para comprender el Antiguo Testamento. Y lo que acabamos de hacer es dañar cualquier interpretación significativa del Antiguo Testamento, por su propia cuenta.

Y esto es básicamente lo que conduce a lo que llamamos la espiritualización de la Escritura... la espiritualización de la Escritura. Es decir, tomar los textos fuera de su sentido literal, espiritualizarlos en algún otro sentido que el literal. Le daré un ejemplo. Muchos años atrás hubo un libro llamado If I Perih, I Perish [Si Perezco, que Perezca], que era un libro sobre el libro de Ester. Y toda la idea del libro era un estudio del creyente, la naturaleza de los creyentes y el ministerio del Espíritu Santo en la vida del creyente. Eso no está en el libro de Ester, nada de ello está en el libro de Ester en ninguna parte del libro de Ester. Simplemente es estaba imponiendo en el libro de Ester. El libro de Ester es acerca de Dios protegiendo a su pueblo Israel providencialmente. De eso es lo que se trata. Es un gran libro. No se trata de la vida llena del Espíritu.

He escuchado una serie de cintas sobre el libro de Nehemías. Nehemías es acerca del pueblo de Israel regresando, reconstruyendo, construyendo un muro, la reconstitución de su nación, la ciudad de Jerusalén, el restablecimiento de la adoración. Una vez más es la historia de Dios, la conservación, la protección, y la restauración de su pueblo. Escuché, creo, ocho cintas y decían algo así: Nehemías es el Espíritu Santo, los muros caídos son los muros caídos de la personalidad humana. Lo que Dios quiere hacer es enviar el Espíritu Santo en tu vida para reconstruir los muros caídos de tu personalidad. Y el centro de la ciudad donde fue la construcción del muro, había... usted recuerda... una fuente. La serie, decía que la fuente es el bautismo del Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo quiere bautizarte, quiere entrar en tu vida, reconstruir los muros caídos de tu personalidad y el enmasillar entre los ladrillos era el hablar en lenguas. Así, el Espíritu Santo quiere venir, bautizarte, enseñarte a hablar en lenguas para poder reconstruir los muros de tu personalidad caída.” "Ese es el libro de Nehemías. Quiero buscar un Skyhook e irme al cielo cuando oigo ese tipo de cosas. ¡Sácame de aquí! Eso es horrible. Y la gente estaba sentada ahí diciendo, “Eso es profundo... esto es algo profundo, nunca había visto eso... nunca lo había visto. ¡Oh, qué visión!” Eso no es conocimiento.

Tuve a... escuché a un predicador hablar... Patricia y yo estábamos en una conferencia con nuestros hijos, él predicaba sobre el rapto de la iglesia desde Juan 11, la resurrección de Lázaro. Así es, el rapto de la iglesia desde Juan 11, la resurrección de Lázaro. “Lázaro, sal fuera”, dijo Jesús, y salió fuera en el rapto de la iglesia. Y, sabes, estaba manipulando eso, era muy inteligente. Y después vino y me dijo: “¿Alguna vez había visto eso en ese texto?” y le dije: “No, señor, y nadie lo había visto, porque, francamente, no está en ese texto.” Esto es muy, muy, muy común. Muchos de ustedes han crecido en iglesias donde la gente hizo eso all Antiguo Testamento, todo el tiempo.

Por lo tanto, cuando usted toma los conceptos del Nuevo Testamento, la teología, las ideas, la enseñanza, la instrucción, la revelación, y los impone sobre el Antiguo Testamento, lo tuerce y vuelve el Antiguo Testamento como un trozo de arcilla en cualquier forma que usted quiera hacerlo, realmente usted a adulterado la intención del autor del Antiguo Testamento que pueden valerse por sí misma. Pero, usted ve, la teología del reemplazo demanda que el Antiguo Testamento se vea a través del lente del Nuevo Testamento. Exige que el Antiguo Testamento sea visto a través de la apostasía de Israel que nunca podría haber sabido.

También asesta una dicotomía muy extraña, porque todas las maldiciones pronunciadas sobre Israel en el Antiguo Testamento se han cumplido literalmente a Israel. Y en los pasajes que pronuncian la maldición y la bendición, la maldición y la bendición, adelante y atrás, usted obedece, y es bendecido, usted desobedece y recibe una maldición. Conocemos la historia de la maldición. Fue Israel maldecido. Es Israel quien desobedeció. Es Israel el que entonces siente el peso del castigo de Dios. Todas las maldiciones que dicen se han cumplido literalmente en Israel, ¿por qué decimos que todas las bendiciones se cumplirán literalmente en la iglesia? No se puede dividir. No se puede crear esa dicotomía en un pasaje dado porque se ha complicado la intención de los pasajes. Si Israel es literalmente el que recibe la maldición, Israel será literalmente el que recibirá la bendición. No hay apoyo bíblico para esa división hermenéutica. La Hermenéutica hermeneuo viene de un verbo griego que significa interpretar, explicar.

Otra forma de verlo es que todas las profecías relativas a la primera venida de Jesús se cumplieron literalmente, ¿verdad? Belén, el asno, el potro, el potro del asna, traicionado por un amigo, detalle tras detalle tras detalle tras detalle. Incluso en los Salmos, se dice que decía, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” que iba a tener sed y quería algo de beber. Que sería traspasado. Que las piernas no se le romperían. Todo lo que se encuentra en el Antiguo Testamento, detalle, detalle, detalle, detalle. Si todas las profecías relacionadas con su primera venida se cumplieron literalmente, que establece el precedente de que todas las profecías relacionadas con su Segunda Venida también se cumplirán literalmente. Entonces no hay lugar para las divisiones artificiales y arbitrarias de la hermenéutica.

Por lo tanto, nos hacemos la pregunta de nuevo... ¿es Amilenial el Antiguo Testamento? Con un lenguaje normal, normal de interpretación, comprendiendo la claridad del Antiguo Testamento, comprendiendo que existe por sí mismo, simplemente necesitamos ver lo que dice. El Antiguo Testamento, debe ser interpretado, predicado y enseñado, y creído como revelación clara de Dios que se ha de entender. Y somos responsables de ello.

Ahora, vamos a hacerlo bien desde la Escritura. Vaya a Génesis 12... Génesis 12. Las promesas de Dios que se relacionan con el futuro de Israel, básicamente, están ligadas sobre tres pactos... tres pactos. Las promesas de Dios que se refieren al futuro de Israel están muy ligadas sobre tres pactos. El primero se llama el Pacto de Abraham. Y haremos bien trabajarlo incluso un poco en esto. Capítulo 12 versículo 1, “Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”. Eso es lo que se conoce como el Pacto de Abraham. ¿Qué es lo que llama su atención? en primer lugar, es la pequeña frase verbal en cinco ocasiones, cinco veces. Te mostraré, y haré, y te bendeciré, engrandeceré, maldeciré... yo, yo, yo, lo haré, lo haré. No se trata de algún tipo de acuerdo entre Dios y Abram, esto es unilateral e incondicional y soberano. Dios está simplemente diciendo que esto es lo que voy a hacer... Yo haré de ti una nación grande, te bendeciré, engrandeceré tu nombre, entonces serás bendición, Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que os maldigan y en ti todas las familias de la tierra serán bendecidas. No hay “si”, “y”, o “pero”, ¿verdad? No hay advertencias, es por eso que se llaman un pacto incondicional. Es una promesa incondicional. Es unilateral. Se administra por un soberano que tiene toda autoridad y todo poder.

De allí realmente se expande. Vaya al capítulo 13, en otra conversación con Abram que vivía en Ur de los caldeos. “Y Jehová dijo a Abram: después que Lot se apartó de él,” versículo 14... “Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti ya tu descendencia para siempre.” Entonces, Yo les prometo una nación, les prometo bendición, les prometo ser bendecidos para bendecir al mundo, y les prometo la tierra hacia el norte y el sur y el este y el oeste, por toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre. Te haré descendientes como el polvo de la tierra de modo que si alguien puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia se podrá contar. Levántate, anda sobre la tierra a lo largo y ancho, Te la daré. Una vez más, “Lo haré, lo haré, lo haré, lo haré”, una y otra vez. Esto es lo que voy a hacer. Esto no es un acuerdo entre dos partes, esto es simplemente una promesa de una parte hacia la otra.

Ahora vea el capítulo 15 de Génesis... el capítulo 15 del Génesis. Esta es una parte muy, muy importante. Versículo 8... en el versículo 7 dice: “para darte a heredar esta tierra. Y él respondió: Señor Jehová, ¿en que conoceré que la he de heredar?” Esta es una persona diciendo: “¿Vas a darme qué? Vas a darme toda esta tierra todo el camino desde la costa hasta el río Éufrates, el Valle de Mesopotamia del norte al sur, ¿Vas a darme esta mas de tierras que en el momento está ocupada por todo tipo de gente, todo tipo de tribus, de todo tipo de persona, todo tipo de grupos étnicos? ¿Vas a dar esto a mí, verdad? ¿Cómo sé que voy a poseerla? ¿Cómo, cómo he de creer que esto sucederá? ¿Cómo voy a saber eso?”

Y en efecto, Dios dice: “Voy a hacer una promesa llamada pacto.” Esto es lo que le dice: “Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino.” Recolecta eso para mí. Este es Dios diciendo a Abram. “Y tomó él todo esto, y los partió por la mitad.” El sabía lo que estaba sucediendo. La palabra del Antiguo Testamento ‘hacer un pacto’ es cortar un pacto porque cuando la gente hacía un pacto, cuando la gente hacía una promesa, se sellaba en sangre. Y la forma en que hicieron esto era cortar a la mitad los animales, dividir el animal en dos lados, caminaban junto a través de los pedazos. Y lo que estaban haciendo por ese gesto era sellar la promesa con sangre. Lo llamaban un pacto de corte. Y así, Abram sabía exactamente lo que estaba pasando aquí. Dios estaba haciendo una promesa y estaba sucediendo un pacto. Iba a ser una ceremonia visible y simbólica para afirmar la alianza. Por lo general ambas partes en un pacto caminaban a través de las piezas y eso sería una forma de sellar mediante sangre su voto. Así que trajo todo esto para El, lo cortado en dos y puso cada mitad una opuesta a la otra, no cortó las aves, se cortaba un ave, que acaba de obtener un montón de características y de huesos, por lo que dejaba al ave en el tacto, colocaba un ave muerta en un lado, un ave muerta en el otro lado, y las aves de rapiña bajaban sobre los cadáveres, por supuesto. Y toda esa carne muerta y Abram está allí ahuyentando a todos los buitres, mientras que las piezas sangrientas yacían en el suelo. Y estaba allí, esperando que pasara algo en el medio de esta sangrienta carnicería en masa y las aves estaban tratando de comer.

Mas a la caída del sol”... versículo 12... “sobrecogió el sueño a Abram.” Esta es una anestesia divina, Dios lo saca de escena, Dios lo pone a dormir. “y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él”. Incluso en medio del sueño, se produjo un terrible presentimiento oscuro real en la conciencia del sueño, como un tipo de esas pesadillas. ¿Por qué? Porque Dios se había mudado, y Dios es temible y aterrador y atemorizante, y Dios dijo a Abram: “Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años”... exactamente 430 años... “Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza.” Habla sobre el éxodo, todo lo profetizó. “Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez. Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí.” Cuando la iniquidad de los amorreos fuese completa, entonces Dios llevará a Israel a la tierra y para apoderarse de la tierra.

Luego, en el versículo 17, “Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos”, que era Dios. Dios, estaba esta sensación de oscuro presagio de Su presencia y una antorcha encendida, una lámpara humeante, se movía en el espacio entre estas piezas. Este es Dios moviéndose entre las piezas. “En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates; la tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los heteos, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.” Pero no esto, Abraham... nunca pasó Abram entre las piezas, porque este no era un pacto condicional, esto no dependía de Abram, esto era unilateral, irrevocable, la promesa divina de Dios. Dios pasó sólo, obligándose a Su propia promesa. El anestesió a Abraham, Abraham no era una parte de esto, no se trataba de él. Esta era la voluntad de Dios... lo haré, lo haré, lo haré, lo haré, lo haré, esto es lo que haré, estaba establecido, era inamovible, te daré eso. Nota al pie: nunca lo han tenido todavía. Aun no lo tienen... todavía. Pero Dios se ha comprometido.

¿Cómo podemos entender eso? No hay manera de entender esto otro... en ese contexto... que entender que Dios le estaba dando esa tierra. Él describe los ríos, describe a las personas que viven allí. Él sabía exactamente de lo que estaba hablando. Estaba hablando de las bendiciones espirituales a la iglesia. No hay ambigüedad alguna en absoluto.

Si se dirige un poco más en el capítulo 17 cuando Abram tenía 99 años de edad, "le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera.”. Se lo repite varias veces. “Voy a establecer mi pacto entre mí y vosotros, yo, yo, yo, yo te multiplicaré.” El “yo haré” están presentes en cada una de estas declaraciones por Dios. Abram se postró sobre su rostro y Dios habló con él. “He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes, Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre Abraham, porque te he puesto por padre de muchedumbre de gentes.” Abram, un padre noble, Abraham, un padre de multitud. Y te multiplicaré en gran manera, y haré naciones de ti, y reyes saldrán de ti. Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti. Y te daré a ti, y a tu descendencia después de ti, la tierra en que moras, toda la tierra de Canaán en heredad perpetua; y seré el Dios de ellos.” Versículo 13, él agrega al final: “y estará mi pacto en vuestra carne por pacto perpetuo.” Versículo 19, el final de la estrofa: “y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo.” Dios Se obliga seriamente.

Continúa de esta manera en el capítulo 22 y versículo 15, “Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” esas no son semillas, es decir, la simiente y en Gálatas Pablo dice que se refiere ¿a quién? Al Mesías. Entonces, ¿qué había en el Pacto de Abraham? Tierra... primero una nación, un pueblo, tierra, influencia, la bendición para el mundo e incluso la promesa mesiánica. Y a través de la promesa mesiánica la salvación vendría a Israel y a los gentiles.

Incluso no termina ahí. Se repite de nuevo y no tenemos tiempo para leer todo. Pero vea como es reiterado. Por ejemplo, en el capítulo 26, pasamos con Isaac. Y el Señor se aparece a Isaac en Génesis 26:24, y el Señor dice: “Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo,” existe el “yo te…” otra vez. Una vez más Dios reitera su promesa al patriarca posterior que es Isaac. Si usted va al capítulo 28 versículo 13, Jacob, el siguiente, cuyo nombre es cambiado a Israel: “Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente

Dios cumplió sus promesas a... ¿Están listos para esto? ... Patriarcas pecadores. Abraham era un pecador, Isaac era un pecador, Jacob era pecador. Dios siguió haciendo estas promesas ya que es Su intención, dar a este pueblo que vino de los lomos de Abraham, un futuro y un Reino y bendición y salvación, y una simiente: un Mesías. Y esto nunca ha sido abrogado. Nunca ha sido cancelado. En Éxodo 19, versículo 5: "Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto”, este es el pacto de la ley, el Pacto Mosaico en el Monte Sinaí, la ley, “vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo. Entonces Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre” ¿creer? para que te crean para siempre. “Y Moisés refirió las palabras del pueblo a Jehová.” Hey, Señor, el pueblo, te quieren obedecer, quieren seguirte, quieren hacer lo que dices.

Ese fue un bonito gesto, ¿no? Más en el capítulo 24... en el capítulo 24 que incluso tuvo una ceremonia, una ceremonia en sangre, no vamos a leerlo, una ceremonia en sangre en la que afirmaron ese compromiso. Vamos a obedecer la ley, vamos a obedecer la ley, vamos a obedecer la ley... ¿qué hicieron? no obedecieron la ley. Usted dice: “Bueno, eso es todo. Cancelado”.

Vaya a Gálatas 3... Gálatas 3:15, Pablo, “Hermanos, hablo en términos humanos: Un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida, ni le añade.” Pactos son pactos, y son irrevocables. “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente,(H) la cual es Cristo. Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa.”

Primero vino el Pacto Abrahamico, mucho más tarde llegó el Pacto Mosaico. Ellos dijeron que lo obedecerían y no lo obedecieron. Pero incluso eso no invalida un pacto previamente ratificado por Dios. ¿Ratificó Dios el Pacto de Abraham? Sí Él lo hizo, pasando entre las piezas y comprometiéndose a Sí mismo. No anuló la promesa. “Porque si la herencia es por la ley”, es decir, si las promesas de Dios sólo vienen por obedecer, “ya no es por la promesa. Pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa. "

Aquí Pablo está diciendo que simplemente la desobediencia a la ley mosaica, no anula el Pacto de Abraham. ¿Ve eso? Ese es el punto. No derogar incluso cuando Israel con orgullo y entusiasmo, y creo, sinceramente, dijo, “Nosotros obedeceremos... vamos a obedecer”, y fue a través de una ceremonia de sangre en la cual se derramó la sangre para significar su compromiso de obediencia. Aun cuando se señaló esa afirmación pública y no seguir adelante, violando abiertamente la Ley de Dios, todavía sigue siendo el pueblo de la promesa, porque la promesa no se basa en su capacidad de guardar la ley. Usted lo ve ilustrado en el libro de Oseas. Oseas se casa con una mujer que es una prostituta. Se casa con ella. Ella se va. Ella va y lleva una vida disoluta. Ella es tan miserable como una prostituta que es básicamente puesta en un bloque completamente desnudo y vendido en el mercado. ¿Sabes qué? Oseas va y la compra para mantener su pacto con ella. Y esto es un símbolo de que Dios, volvía a comprar la prostituta de Israel porque se hizo un pacto.

Quiero que vea un texto, Ezequiel 16... Ezequiel 16. Y con esto, vamos a tener que cerrar, aunque realmente vamos lento. Es por su culpa (Risas) Ezequiel 16, obviamente, usted toma una mirada y dice: “Oh hermano, sesenta y tres versículos.” No vamos a cubrir todo un capítulo, pero... usted necesita leer este capítulo, si usted no lo ha leído. Es uno de los capítulos más asombrosos de toda la Biblia. Es sobre el amor incondicional de Dios para Israel. Y es en términos gráficos. Versículo 3, Dios el Señor habla a Jerusalén. Él dice: “Tu origen, tu nacimiento, es de la tierra de Canaán; tu padre fue amorreo, y tu madre hetea.” Esto es... ustedes vinieron de un origen pagano, por supuesto. “Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.” Eras como a. .. eras un bebé recién nacido, salido del vientre de la madre, y nunca se preocupó por nada, nunca se lavó, el cordón nunca se cortó, lleno de sangre. Usted fueron tomados sin lástima... versículo 5: “No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo.” Esta sería una manera de deshacerse de un niño y esto era común en los tiempos antiguos, ya que es incluso hoy en día cuando se encuentran en los basureros a niños. Se trata de un bebé que nace, el cordón umbilical no es cortado, el bebé no se frota con sal, que es la forma en que desinfectan al niño al entrar en el mundo, simplemente lanzado a un campo en su sangre. A nadie le importaba. Versículo 6 “Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: !!Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: !!Vive!” El Pacto de Abraham justo aquí. “Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: !!Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: !!Vive! Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa; tus pechos se habían formado, y tu pelo había crecido; pero estabas desnuda y descubierta. Y pasé yo otra vez junto a ti, y te miré, y he aquí que tu tiempo era tiempo de amores; y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez; y te di juramento y entré en pacto contigo, dice Jehová el Señor, y fuiste mía. Te lavé con agua, y lavé tus sangres de encima de ti, y te ungí con aceite”.

Ve, aquí es donde las figuras del lenguaje entran en juego en la interpretación literal de la Escritura. Todos sabemos que el significado literal aquí es que Dios establece Su pacto con Israel haciéndolo en bellas figuras de y te vestí de bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te cubrí de seda. Te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus brazos y collar a tu cuello. Puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza. Te di todo... todo.

Bueno brinque al versículo 28, y continúa. Es simplemente un lenguaje descriptivo absolutamente magnífico. “Fornicaste también con los asirios, por no haberte saciado; y fornicaste con ellos y tampoco te saciaste.” Versículo 29 ... Multiplicaste asimismo tu fornicación en la tierra de Canaán y de los caldeos, y tampoco con esto te saciaste.” Israel en cama con todos los dioses falsos que había. Es una historia triste, triste, triste historia. Y sigue y sigue y sigue y sigue.

Vaya hasta el versículo 53. “Yo, pues, haré volver a sus cautivos, los cautivos de Sodoma y de sus hijas, y los cautivos de Samaria y de sus hijas, y haré volver los cautivos de tus cautiverios entre ellas.” Dios tiene en Su corazón el restaurar. Incluso a Samaría y hasta Sodoma.

Pero mucho más que eso, vaya al versículo 60. “Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto sempiterno.” No hay manera de que este pacto pueda ser cancelado, sin importar cuán pobre sea usted, no importa que usted sea una ramera, no hay forma en que el pacto nunca puede ser revocado. Llegará el tiempo... me encanta esto, el versículo 61... “Y te acordarás de tus caminos y te avergonzarás, cuando recibas a tus hermanas, las mayores que tú y las menores que tú, las cuales yo te daré por hijas, mas no por tu pacto, sino por mi pacto que yo confirmaré contigo; y sabrás que yo soy Jehová”. Una vez más, lo haré, lo haré. Yo estableceré mi pacto para que te acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca, a causa de tu vergüenza, cuando yo perdone todo lo que hiciste, dice Jehová el Señor”. Esto es algo asombroso. Al final de toda la historia de infidelidad miserable por parte de Israel, Dios dice, “me acordaré de mi pacto, estableceré un pacto eterno, te perdono de todo lo que has hecho. Sabrán que yo soy el Señor. Se avergonzarán... esto es el arrepentimiento. Nunca abrirán más la boca a causa de su humillación. Ustedes serán avergonzados en penitencia silenciosa cuando yo te perdone”. Esto será de nuevo la promesa divina incondicional e irrevocable de Dios.

La decisión de Dios de establecer su amor a Israel no es ningún modo determinado por el rendimiento de Israel, de ninguna manera se determina por la dignidad nacional de Israel. Es puramente por Su voluntad soberana. Y algún día en el futuro, todo lo que se le prometió a Abram vendrá a pasar.

Escuche a Deuteronomio 7:6, “Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra. No por ser vosotros más que todos los pueblos os ha querido Jehová y os ha escogido, pues vosotros erais el más insignificante de todos los pueblos; sino por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres…versículo 9 “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.”

Capítulo 9 versículo 4, en Deuteronomio: “No pienses en tu corazón cuando Jehová tu Dios los haya echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti. No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehová tu Dios las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob”. Dios está haciendo lo que está haciendo porque prometió hacerlo, no porque se lo merecen. No lo entiendo porque te lo mereces. Usted no lo recibe porque lo merezca. Y lo mismo ocurre con la promesa de Dios a Israel de la tierra futura, el Reino, el Mesías, la bendición y la bendición de la salvación del mundo. Y todo está basado en el pacto de Dios.

Ahora, nuestro tiempo se ha terminado. Pero como no puedo hacer esto otra vez por un poco, quiero cerrar con dos salmos, y voy a cerrar. Salmo 89... Salmo 89 y tengo que hacer esto para resumir. Salmo 89, "Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca. Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; En los cielos mismos afirmarás tu verdad. Hice pacto con mi escogido; Juré a David mi siervo, diciendo: Para siempre confirmaré tu descendencia, Y edificaré tu trono por todas las generaciones. Selah.

Bajar vaya hasta el versículo 30. "Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios, Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos, Entonces castigaré con vara su rebelión, Y con azotes sus iniquidades. Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad. No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios. Una vez he jurado por mi santidad, Y no mentiré a David. Su descendencia será para siempre, Y su trono como el sol delante de mí. Como la luna será firme para siempre, Y como un testigo fiel en el cielo. Selah.

El versículo 49 habla de la misericordia de nuevo y la fidelidad de Dios. Y en este caso, por supuesto, hace referencia a las promesas hechas a David que veremos la próxima vez que son una extensión del Pacto de Abraham. El siguiente pacto es el Pacto davídico que es una extensión del Pacto de Abraham. Lo que Dios promete, lo hace.

Salmo 132, versículo 13, “Porque Jehová ha elegido a Sion; La quiso por habitación para sí. Este es para siempre el lugar de mi reposo; Aquí habitaré, porque la he querido.” Dios dice: “Eso es en mi casa, que es mi casa, y yo voy a vivir allí, yo voy a estar allí”. Esa es Su promesa.

Así que Dios da de manera unilateral un pacto. Él es el único responsable de cumplir con sus obligaciones. La obediencia no es la condición. Escuche este pensamiento final. La obediencia no es la condición que determina el cumplimiento. El Poder divino soberano es la condición que determina el cumplimiento debido que el divino poder soberano es la condición que determina la obediencia. Dios tiene que hacer volver sus corazones. Dios mismo ha de salvarlos. Dios mismo tiene transformarlos... transformarlos para que puedan obedecer, por lo que es toda la obra de Dios lo que logra el cumplimiento. Vendrá porque Él lo dijo. Vendrá cuando El lo desee, vendrá en un momento de Su elección. Sólo Dios puede producir la fe, el arrepentimiento y la obediencia que lleva a cabo la realización. Y en el futuro, en la futura generación de los hijos de Abraham físicamente, el Israel étnico, se salvará y recibirá el Reino prometido a ellos.

Ahora, la próxima vez veremos la próxima fase de la promesa de Dios, el Reino Davídico la cual ya hemos visto referencias en el Salmo 89.

Padre, en un gran día, una noche maravillosa, hemos cubierto mucho terreno, Tu Palabra es tan consistente, tan poderosa, tan rica y Tú eres un Dios fiel. Celebramos esa fidelidad, debido a cómo tratas a Israel y cómo cumplirás con las promesas que les has hecho tiene enormes implicaciones por lo mucho que podemos confiar en Ti para cumplir con las promesas que se nos hicieron a nosotros en Cristo. Sabemos que serás fiel a Tus promesas a nosotros, no porque somos dignas, solo porque Tu eres fiel a Tus promesas a Israel porque no son dignos, sino porque los has escogido. Así que el futuro depende de Tu elección eterna. Hazlo suceder, Señor, para Tu propia gloria, te lo rogamos en nombre de Cristo. Amén.


Traducción: Armando Valdez 2009

Disponible en línea en: http://www.gty.org/Resources/Sermons/90-335
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12/11/2009

Pastoreando con Ambos Ojos Abiertos – 2ª Parte

Pastoreando con Ambos Ojos Abiertos – 2ª Parte

(Enero del  2009 - Volumen 15, Número 1)

En nuestro anterior artículo tratamos la cuestión del papel de los dos enemigos principales que afrontan los pastores. Allí, el enemigo de los conflictos internos dentro del cuerpo de Cristo fue el tema. En este artículo vamos a centrar nuestra atención en el enemigo externo de la enseñanza falsa.

Falsa Enseñanza

Tal vez la promesa más ignorada encontrada en el Nuevo Testamento es 2 Pedro 2:1-3:

Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.

Pedro claramente advierte que los falsos maestros se encuentran dentro de la iglesia de Cristo, y estas personas introducirán encubiertamente herejías que traerán destrucción a las vidas del pueblo de Dios. A la luz de este hecho, Judas en un pasaje paralelo, nos llama a “contender ardientemente por la fe que ha sido una vez entregada a los santos” (Judas 3). Si se ignora la advertencia de Pedro, la acusación de Judas será igualmente descontado.¿Por qué? ¿Por qué la mayoría del pueblo de Dios, incluyendo pastores, se comporta como si esos textos no hubiesen sido escritos? Esto es especialmente problemático porque estos problemas no están aislados en las Escrituras. Jesús no solamente confrontó constantemente la falsa doctrina, sino que la mayoría de las epístolas del Nuevo Testamento en gran medida se inclinan por exponer y corregir tanto las falsas enseñanzas y la vida falsa (Tito 1:9). ¿Por qué los creyentes modernos suponer que estas cosas ya no son importantes en nuestra época?

Sin duda, la razón principal es que la gente hoy en día evita los efectos negativos y gravitan hacia lo positivo. El péndulo ha oscilado desde un tiempo cuando la gente no sienta que han ido a la iglesia a menos que se hayan metido con ellos, a un tiempo cuando el meterse con la gente podría significar que cambiarán las iglesias. El predicador más popular de nuestros días es un hombre que sabe poco de teología, no está entrenado en las Escrituras, no predica el evangelio y hace caso omiso de una gran parte de la verdad bíblica. En lugar de eso sonríe constantemente, hace cosquillas en los oídos de sus oyentes, diciéndoles que Dios quiere que ellos tengan una vida maravillosa y próspera, y evita cualquier comentario sobre el pecado o el juicio. Sin embargo, cada fin de semana más de 30.000 personas acuden a sus servicios y millones lo sintonizan a través de la televisión. Este pastor es más que un reflejo de nuestro tiempo-y es un éxito. Predicar un mensaje bíblico, si quiere, pero si desea un ministerio exitoso (en otras palabras multitudes) es mejor que darle a la gente lo que quiere.

Pero ¿qué pasa con la advertencia de Dios de los falsos maestros y con Su mandato de contender por la fe? Los pastor de moda se pasea en las olas de la moda actual y la filosofía, pero el pastor fiel ancla su ministerio en la verdad eterna de la revelación de Dios. Si nuestro Señor se ha molestado en avisarnos que los lobos en la forma de maestros heréticos intentan violar a las ovejas, hay que tomarlo en serio y mantener una vigilancia constante para con los depredadores. Si Dios nos ha instruido a contender ardientemente por la fe, es mejor fajarnos en nuestra armadura y prepararse para la batalla. Si amamos al pueblo que el Señor nos ha confiado a nosotros, desearemos protegerlo del peligro de errar de la verdad.

Lamentablemente hay mucha confusión en este ámbito. Muchos, deseosos de mantener la armonía entre el pueblo de Dios, no puede reconciliar contendiendo por la fe con unidad. Ciertamente, Pablo habla de la “unidad de la fe” como una señal de madurez cristiana, y es algo que debería resultar del equipar a los santos al “hablar la verdad en amor” (Efesios 4:12-15). Pero la unidad que Pablo recomienda es una unidad construida en torno a “la fe”, que es un sinónimo de la verdad bíblica. El cuerpo de Cristo debe ser instruido de la verdad de Dios, estar firme en la verdad, estar unidos en torno a la verdad y distribuir la verdad. Pablo incluso describe a la iglesia como el "columna y valuarte de la verdad” (1 Timoteo 3:15). Parece obvio que la iglesia tiene un propósito muy pequeño si la verdad no está en el centro de todo lo que hace. La unidad que no está centrada en la verdad no es la unidad de la fe, sino una mera uniformidad. Donde yo vivo, tenemos el segundo cementerio militar más grande en el país. Si usted fuera a visitar el campamento de Butler no encontraría unidad, sino la esencia de la uniformidad de lápidas en perfecto orden, el césped cortado bonito, etc, pero todos allí están muertos. La uniformidad es una buena descripción de buena parte de la Iglesia de hoy: sociable, activa, tolerante, comprometedora y muerta. La unidad bíblica, por el contrario, es una descripción de una fe vital cubierta alrededor de la verdad.

Dado que estamos llamados a este tipo de vida, es de suma importancia que los pastores se dediquen a la enseñanza tanto en el cuidado de la Palabra y en la protección del pueblo de Dios del error. Muchos pastores son muy dedicados al estudio de las Escrituras. Preparan con esmero su mensaje y estudios de la Biblia usando toda diligencia para asegurarse de exponer la Palabra de Dios. Esto es excelente y donde la mayoría de la energía del pastor debe ser gastada. También deben ser conscientes, sin embargo, que su gente está constantemente rodeada por una amplia gama de falsedades y medias verdades en el nombre de Cristo. Hay pocos los programas de televisión “cristianos” dignos de ese nombre, la radio cristiana es a menudo una mezcla, muchas librerías cristianas son un campo minado donde lo peor de la literatura cristiana se vende, y el Internet está repleto de toda forma de engaño.

Esto no quiere decir que no puede haber desacuerdos honestos entre los cristianos en algunas áreas de doctrina, no en todas las colinas vale la pena morir. Tampoco estoy diciendo que todo fuera de las cuatro paredes de la propia Iglesia en particular es peligroso ni mucho menos. Nunca ha habido un momento donde más maravillosas herramientas han estado disponibles para ayudar al cristiano serio: programas de computadora, excelentes comentarios y obras de teología, literatura que brilla la verdad de Dios sobre las cuestiones de la vida y buena enseñanza de la Biblia de muchas fuentes. El problema es que pocos cristianos han aprendido a discernir la verdad del error. Por lo tanto, muchos creyentes bien intencionados se tragan todo lo que se está promoviendo. Por ejemplo, Michael W. Smith apoya en gran medida la obra de ficción The Shack, diciendo que va a cambiar nuestra relación con Dios para siempre. Su sola aprobación puede explicar de la venta de cientos de miles de ejemplares de la novela. Y tiene razón. The Shack, si se toma en serio, muy bien puede cambiar su relación con Dios, pero no de una manera positiva. The Shack ofrece una visión de Dios que se mezcla con el cristianismo oriental y el pensamiento de la Nueva Era. El cristiano sin discernimiento no reconocer este hecho y podría fácilmente caer en una visión distorsionada de la naturaleza de Dios.

¿Cómo hace frente el pastor preocupado a este tipo de cuestiones? En primer lugar, es cuidadoso en mantener ante su pueblo enseñanzas bíblicas sólidas –en el caso anterior, la persona y la naturaleza de Dios. Sí, ya sé que muchos prefieren escuchar acerca de la imagen propia y como prosperar y tener éxito en la vida, pero lo que necesitamos oír es la grandeza y la majestad de Dios como bien enseña la Palabra.

En segundo lugar, creo que el pastor preocupado mantendrá ambos ojos abiertos, tomando conciencia temprana de posibles tendencias, movimientos y libros que podrían dejar de lado a su pueblo. He then educates himself, as necessary, so that he can stay ahead of the curve on potentially harmful matters. A continuación, se educa a sí mismo, según sea necesario, para que pueda estar al tanto sobre asuntos potencialmente dañinos.

¿Cómo puede hacerse esto, dado el limitado tiempo que la mayoría de los pastores tienen? En primer lugar, prestar atención a lo que los medios de comunicación cristianos está presionando. ¿Cuáles son los libros más populares? ¿A que conferencias están asistiendo las personas? ¿Qué temas cuasi-cristianos se están promoviendo en el ámbito secular? ¿Cuáles son los nuevos conceptos nuevos que los estudiantes universitarios (incluidos los estudiantes universitarios de la Biblia) están llevando a casa? ¿Cuales son las rondas de visitas en la Internet? Algunas de estas cosas probarán necesitar la atención del pastor que querrá contender por la fe. Por ejemplo, los pastores pueden encontrar, para su triste sorpresa, que algunos de su pueblo estarán comprando lo que Oprah está vendiendo en el momento. Recientemente se ha lanzado una considerable influencia detrás del Movimiento de la Nueva Era (a menudo llamada la Nueva Espiritualidad). Primero, fue El Secreto de Rhonda Byrne, luego estaba Una Nueva Tierra de Eckhart Tolle. Ambos autores liberalmente citan las Escrituras, ¿podrían algunos de su pueblo ser engañados?

Esperemos que no. Esperemos que su rebaño se pueda ver a través de Oprah, pero ¿qué hay de las cosas cercanas a la casa? Tome el movimiento de la Iglesia Emergente, por ejemplo, que no es más que una actualización posmoderna del viejo liberalismo-el mismo liberalismo que destruyó teológicamente las denominaciones conservadoras en los siglos XIX y XX. Pero la mayoría de los cristianos del siglo veintiuno no tienen idea de esto, y cuando se lee la literatura atractiva de los líderes emergentes se sienten atraídos. Esto es especialmente cierto de los estudiantes de edad universitaria impresionables. Sin embargo, cuando pregunto a los líderes cristianos si han leído a los autores que influyen en sus jóvenes, recibo pocas respuestas positivas. Parecen no estar conscientes de que Blue Like Jazz de Donald Millar es el libro más popular en el campus, ya que ofrece una nueva visión de la vida cristiana, al mismo tiempo utilizando prácticamente nada de la Escritura y distorsionando la visión bíblica del mundo. Tampoco han leído la mayoría de los pastores a Brian McLaren, el líder reconocido del movimiento emergente. Pueden estar conscientes de Rob Bell, si no es por otra razón que la de sus videos, llamados Noomas, está por lo general al frente y al centro en la mayoría de las librerías cristianas, pero no saben lo que enseña. Es difícil cuidar las ovejas y contender por la fe, si no sabemos lo que los lobos más destacados están haciendo para causar estragos en el rebaño.

La mayoría de los importantes desafíos a la fe, hoy parece que son el centro de todo el evangelio (como la nueva perspectiva sobre Pablo o Evangélicos y Católicos), a las Escrituras. A veces, la Biblia tiene un impacto directo, como el fenómeno del Código de la Biblia o un enfoque hermenéutico destructivo (como el movimiento-redentor Hermenéutico). Pero lo más probable es que la Biblia es sutilmente socavada por el tradicional enfoque de ignorar lo que dice y añadiéndole a la misma, por lo tanto torcer la vida cristiana en cualquier forma que a uno le plazca.

La última preocupación es tan común que es imposible escapar. El pastor sabio enseña a su pueblo la autoridad y la suficiencia de la Palabra. Asimismo les instruye en cómo tomar las ideas de los hombres y mujeres y dirigirlas a través de la red de la Escritura. Este enfoque filtra los conceptos que no surgen de la Escritura dejando sólo la pura verdad. A menos que los pastores enseñen a su pueblo de este tipo de discernimiento, lo más probable es que serán “llevados por doquiera de todo viento de doctrina” (Efesios 4:14).

Conclusión

En algún recogí esta pequeña historia de una madre que una mañana de domingo fue a despertar a su hijo. Al decirle ella que era hora de prepararse para la iglesia él respondió: “no voy”. “¿Por qué no?”, Preguntó. “Uno, no les agrado, y dos, no me agradan.” Su madre respondió: “Te doy dos buenas razones por las que deberías ir a la iglesia. En primer lugar, usted tiene 59 años de edad, y en segundo lugar, usted es el pastor.”

No me sorprendería si la mayoría de los pastores se sienten así de vez en cuando. Unos años en el ministerio, y muchos se preguntan, “¿En qué me he metido?” Sus expectativas de perpetua calma y constantes victorias espirituales se han disuelto en aguas turbulentas y de batallas demasiado regulares. Esto no quiere decir que el trabajo del pastor no se cumpliría gloriosamente y a menudo abundará en fruto, es decir que la mayoría de los logros para la gloria del Señor serán en el campo de batalla, no en un jardín de rosas. El pastor eficaz debe estar preparado para esta realidad. Enemigos, tanto dentro como fuera de la iglesia, serán sus compañeros constantes.

Seguramente nunca ha habido un momento más difícil de ser un pastor. Los pastores deben aprender a servir con ambos ojos abiertos, fijando su mirada en Jesús (Hebreos 12:2), y aún siendo conscientes de los enemigos que se oponen a la obra del Señor. Quizás no hay mejor versículo en las Escrituras para el hombre de Dios que memorizar y creer que 1 Corintios 15:58, “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.”

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09/11/2009

Pastoreando con Ambos Ojos Abiertos – 1ª. Parte

Pastoreando con Ambos Ojos Abiertos – 1ª. Parte

(Diciembre del   2008 - Volumen 14, Número 13)

Por Gary E. Gilley

¿Qué es lo que atrae a los hombres al pastorado? Raras veces es prestigio, poder o dinero (especialmente lo último). En la mayoría de los casos es amor. Amor por Cristo, amor por las personas y amor por la Palabra de Dios. El estudiante típico de escuela o seminario bíblico difícilmente no puede esperar salir del mundo académico y entrar al ministerio donde las almas hambrientas y sedientas esperan su exégesis de la Palabra y su pastoreo compasivo sobre sus vidas. Con gran entusiasmo y motivos puros (en la medida en que pueda discernir) se introduce a su primer pastorado con una visión de cambiar corazones, edificando una iglesia poderosa y que honre a Dios, y teniendo un impacto en el mundo por causa de Cristo. Él entra en el campo de la iglesia para ser usado por el Espíritu Santo para ayudar a formar al pueblo de Dios a la semejanza de Cristo – y así es lo que él debería hacer. Pero pocos se percatan de que pronto emprenderán grandes batallas con el mundo, la carne y el diablo – las batallas más intensas que todas lo que las hayan experimentado en el pasado. 

Por supuesto esto no es enteramente cierto. Habiendo sido bien entrenado teológicamente, el nuevo pastor ha acuñado una comprensión excelente de los enemigos que se oponen al creyente y a la obra de Cristo. Lo que nuestro hombre usualmente no comprende a estas alturas en su ministerio es la forma en la cual estos enemigos realmente aparecerán. Él espera pelear contra el diablo; él no espera que el diablo se aparezca en forma de miembros de la iglesia bien respetados y vestidos. Él espera pelear contra el mundo justo afuera; él no espera que el mundo se infiltre a los corazones y las mentes de su congregación. Él espera librar una batalla en contra de la carne; él no espera ver tales manifestaciones crudas de la carne entre aquellos que claman el nombre de Cristo – o a veces dentro de su corazón y vida.

Las expectativas del pastor inexperto a menudo se desmoronan y mueren rápidamente, y pronto nuestro hombre está desilusionado con el ministerio, con la iglesia, con su vida y muchas veces con el Señor mismo. Muchos abandonan el pastorado y algunos deberían hacerlo, pues no están lo suficientemente capacitados y espiritualmente maduros como para continuar. Los otros avanzan lentamente a través de la obra por años, algunas veces hasta la jubilación, y no deberían. Mucho tiempo atrás sus corazones estaban derribados, su pasión y su amor por el ministerio desgastado. Pero, como uno pastor me contó en el primer año de mi ministerio “¿Qué más puedo hacer? No tengo otras habilidades de valor”.  Con demasiada frecuencia el resultado de este atolladero es que las ovejas heridas y confundidas están siendo guiadas por pastores heridos y confundidos. Muchos de estos pastores desconcertados dejan sus espadas y se dirigen hacia tierra más segura. Otros, con cicatrices de batalla y rendidos, simplemente esperan sobrevivir, pero el deleite que los llevó al frente de la batalla del Señor desde hace mucho tiempo se ha disipado. Lo que permanece es, en el mejor de los casos, la persistencia y a menudo poco más que la necesidad de ganarse la vida.

Algo parece faltar en la preparación y las expectativas de los pastores, y este componente perdido les deja vulnerables para el fracaso. Puede ser tan simple como esto – en algún punto los pastores han perdido el memorando de que si han de tener ministerios fructíferos y productivos necesitarán pastorear con ambos ojos abiertos.  Necesitarán enfocar un ojo en el Señor y la obra ante ellos, y el otro ojo explorando el horizonte hacia los enemigos.

Pienso que Nehemías hizo derribar esto mientras guiaba hacia de regreso a los exiliados reconstruyendo los muros de Jerusalén. Había una gran obra por hacer pero también un enemigo imponente y dispuesto. Era su deseo concentrarse en la obra – él quiso construir, no pelear – ¿no es esto lo que hacemos nosotros?  Pero ignorar ingenuamente al enemigo era invitar un desastre. El pueblo tenía miedo. No eran guerreros; eran agricultores, pastores y carpinteros y ajenos al campo de batalla. Se habían enrolado para construir grandes muros y no a participar en luchas de poder.  ¿Cómo edifica usted muros en tal ambiente?  En la misma forma que usted construye iglesias - con ambos ojos abiertos.

Viendo el miedo traspasando los límites en su pueblo Nehemías rehúsa a darle lugar.  “No temáis delante de ellos,” demandó él, “acordaos del Señor, grande y temible, y pelead” (Neh. 4:14).  Allí está - un ojo puesto en el gran y temible Señor y el otro en el enemigo. Entonces la teología fue rápidamente resuelta en la metodología (siempre lo es).  Mientras que la mitad de las personas construyeron, la otra mitad estaba en guardia (4:15-16). E incluso los que trabajaban lo hacían con un arma en una mano o, al menos, una espada ceñida a su lado (4:17-18). Lo que Nehemías entendió fue que no hay un edificio sin oposición, ninguna victoria para Dios sin una demostración de poder del diablo. Pero Nehemías no se distraería – o se desalentaría. Ni se echaría para atrás o se comprometería para mantener el orden público.  Él conocía su misión – construir muros. Él conocía a su Dios – El es grande y temible – ciertamente no era Uno que se escabulle de jefes militares presumidos. Nehemías vio fijamente con un ojo a su Dios y en la tarea que su Dios le había dado, y él permaneció. Pero él nunca se permitió a sí mismo olvidarse por un momento de que el enemigo estaba todavía allí afuera, listo para salir a atacar, a destruir, dispuesto a detener la obra de Dios y apartar al pueblo de Dios que él amaba. Un ojo en Dios, un ojo en el enemigo. Así es como Nehemías pastoreó a su pueblo, y así es cómo debemos pastorear a nuestro pueblo.

En este punto me distanciaré con nuestra necesidad de mantener un ojo en Dios. Esta fijación en Dios es innegablemente crucial y fundamental. Sin eso ningún valor real se cumplirá alguna vez para el Señor, pero fijaré mi atención en el enemigo. Un buen número de hombres entran al ministerio emocionados acerca de Dios y entusiasmados acerca de la obra, pero pronto fueron quebrantados por el enemigo. Y eso es debido, al menos a parcialmente estoy convencido, porque no esperaron encontrar a un enemigo, al menos no uno serio. Cuando lo hacen, son desilusionados y completamente sin preparación para la batalla.

Saquemos algunos planes de batalla para dos enemigos que aparecerán regularmente en cada iglesia y en cada ministerio. Uno, la falsa enseñanza, amenaza con infiltrarse a la iglesia (trataremos con este enemigo en la segunda parte).  El otro, el conflicto interpersonal, se origina desde dentro – los miembros de la iglesia en confrontación con su pastor y/o el liderazgo de la iglesia. El cómo son enfrentados estos enemigos definirán enormemente la clase y la calidad de los ministerios que serán desarrollados.

Los Conflictos y los Ataques Personales

Recientemente hablé para una afiliación pastoral que era ardua en ocuparse de un problema. Algunos de sus pastores jóvenes luchaban con comprender el papel del pastor como líder. Temían ser llamados dictadores y se habían vuelto tímidos y pasivos. Como consecuencia, sus ministerios eran débiles, y a los hombres mismos les faltaba confianza. En otras palabras, habían sido intimidados al haber abandonado su papel como pastores. Por el miedo, la incertidumbre y la duda, habían elegido correr (o al menos rendirse) en vez de pelear. Quizá la mayoría de ellos hombres de buen corazón y humildes que solamente quisieron amablemente guiar a las ovejas. Pero mientras contemplaban la suave puesta del sol, los lobos muy probablemente preparaban un ataque. Y los lobos son despiadados. Toman a un pastor robusto, uno dispuesto a sacrificarse si fuera necesario, para hacer una batalla mano a mano con los lobos. Estoy poco convencido que la mayor parte de los pastores de hoy se preparan para tal combate.

Los libros y los artículos son una legión tratando con el tema de los pastores bajo ataque. A menudo estas narrativas son pequeñas más que historias sentimentales y alcanzables. La mayor parte de ellas atinan mal al hecho de que nosotros los pastores merecemos mucho de la crítica que viene a nuestro camino – y Dios, a propósito, sabía que esto sería el caso. Los pastores son pastores (por definición) pero ellos son también ovejas (por naturaleza). Somos pastores-ovejas u ovejas-pastores. De una u otra manera a nosotros nos ha sido dada una tarea imposible por el Pastor Principal. Nos hemos sentido llamados a guiar al deficiente pueblo de Dios cuando nosotros mismos somos plagados con defectos y manchas. El mejor de nosotros dice cosas equivocadas a veces; podemos ser insensibles, distraídos, también débiles o también fuertes, propensos a la frustración, y la lista sigue. Ofenderemos a las personas, agraviaremos a las personas, tropezaremos, y es mejor habituarnos. Una consolación es que nuestro Señor sabe qué clase de personas El ha colocado en el timón de Su iglesia. Ésta no es una excusa para el pecado, pero es reconocimiento que la perfección nunca será la marca de pastores humanos. Dios no está sorprendido por esto. Él tiene la intención de edificar iglesias locales a través del trabajo de personas imperfectas, y eso incluye a sus pastores. Nuestro Señor tiene ha diseñado las cosas así porque la interacción y aun las fallas del pueblo de Dios, cuando responden muy bíblicamente, producen madurez en el cuerpo.

Sea como fuere, cuando la teoría se convierte en realidad, cuando la crítica abunde, cuando el accionar esté a toda fuerza, cuando el grito de guerra haya sonado, ¿qué debe hacer un pastor? Demasiado vacilan en este punto crucial. En algún punto han sido inducidos a creer que el pastor debe ser una persona estupenda. Él debe ser dulce y amable. Él debe amar a las personas, no confrontarlas, y nunca contrariar a los miembros. Él debe ser permitir ser pisoteado y voluntariamente aceptar el abuso, no una fortaleza exigiendo conformidad bíblica. Después de todo, el pastor común quiere ser a todo el mundo agradable. Él quiere complacer a las personas. 

Simplemente ¿de donde obtuvimos esta imagen de un pastor? Seguramente no de la Escritura. Pablo, quien nos dio la mayoría de lo que sabemos acerca de la iglesia y la vida pastoral, aunque siempre amoroso nunca se echó para atrás en pelear cuándo era necesario. Cuando los corintios cuestionaron su autoridad apostólica él cariñosamente pero firmemente les mandó llamar (vea segunda a los Corintios). Cuando Timoteo dejaba que algunos lo intimidaran, Pablo le dijo que no dejara que se salieran con la suya (1 Tim 4:12). A los pastores no les son dados los rebaños de modo que tengan una sociedad admirable sino para que los pudiesen guiar en los caminos de Dios. Es una lección dura pero vital – no podemos complacer a todo el mundo. No podemos ser lo que todo el mundo quiere que seamos. Hacer esto nuestra meta es abandonar nuestra misión la cual es complacer a Cristo (2 Cor. 5:9). Hasta que entendamos esto nunca seremos el pastor que Dios quiere que nosotros seamos. En tanto que sea más importante para nosotros ser agradable a las personas que ser aprobado por Dios, nuestro ministerio será innecesario. 

Hace más de 20 años atrás leí un artículo por Steve Brown facultado “Developing a Christian Mean Streak” (Desarrollando un Carácter Duro Cristiano) [1] que tuvo un impacto profundo en mi vida. Justamente había experimentado el tiempo más difícil en mi ministerio, un tiempo de murmuración, calumnia y pecado puro de parte de algunos, lo cual condujo a una división y daño espiritual para muchos. Yo, junto con la mayor parte de nuestros líderes, tuvimos que tomar una postura fuerte en contra de este grupo divisivo. Esta acción no fue sólo algo correcto de hacer sino que finalmente resultó un bien para nuestra iglesia. Sin embargo, tenía dudas persistentes acerca de algunos de los pasos difíciles que habíamos tenido que tomar, y me sentía lleno de remordimiento acerca de cosas que yo sabía bíblicamente y racionalmente habían sido tratadas correctamente. La lectura del artículo de Brown reforzó lo que sabía que era verdad al hablar de la devastación en las iglesias causadas por un liderazgo débil. Todavía recuerdo que él desarrolló un acróstico que deletreaba WIMP [Acobardar] para describir su enfoque para pastorear. El mensaje de Brown en esencia era que los pastores necesitan atrevidamente llevar la delantera y no ser, bien, los débiles. 

Con disculpas para el Sr. Brown, me gustaría probar de mi mano en un acróstico que creo grandemente auxiliará a los pastores al afrontar los desafíos y ataques inevitables que vendrán. Mi acróstico es DURO [MEAN en inglés] y, aunque al principio éste podría sonar exagerado, creo que la aplicación de los siguientes principios hará mucho para mejorar y proteger el ministerio pastoral.

Hable en Serio con la Palabra de Dios

La mayoría de los pastores conservadores pasan horas cada semana estudiando la Palabra para los sermones y diversos estudios bíblicos. Sinceramente creen que las Escrituras son inerrantes, infalibles y necesarias para la salvación y la vida piadosa. Pero en lo que se refiere a los problemas verdaderos de la vida y la solución de conflictos a menudo dejan las enseñanzas de la Escritura en la puerta. Creen en la inspiración de la Palabra pero no en su suficiencia.  Creen en sus principios pero no en su autoridad. Creen en su utilidad pero no en su poder. Cuando un asunto surge entre miembros en el cuerpo humano, las verdades de Escritura son tratadas como sugerencias en vez de mandatos. Que Dios haya provisto a través de la Palabra todo lo que necesitamos para corregir tales asuntos parece saltarse de las mentes aun de los líderes y pastores piadosos. Las ideas basadas en la psicología, el sentido común o el último manual auto-ayuda fragua las enseñanzas evidentes e inalterables de Dios. El resultado es a menudo una contienda general de opinión, acusaciones de “él dijo-ella dijo”, sentimientos dañados y división. Todo esto es evitable (a menos que existan asuntos serios de doctrina o moral en juego) con simplemente poner en juego los principios que el Señor tan bondadosamente ha provisto.

Por ejemplo, abajo hay algunas enseñanzas simples en la Palabra diseñadas para evitar y resolver conflictos que inevitablemente levantarán sus cabezas de vez en cuando en cualquier iglesia. Cada líder de la iglesia necesita estar bien versado en estas verdades:

  • · El Nuevo Testamento habla de la gran obligación y el privilegio de ser un pastor de la viña del Señor (1 Ped. 5:1-4; Hechos 20:28). Los ancianos deben aspirar al cargo (1 Tim. 3:1), no podrán ser forzado a hacerlo. Y deben tomar en serio las responsabilidades del oficio (Heb. 13:17).
  • · Una de las áreas en las cuales los ancianos guían al pueblo de Dios es unidad (1 Cor. 1:10; Fill. 2:1-2; 4:2-3). Los redimidos de Dios no gravitan naturalmente hacia la unidad. Tienden a encontrar formas para reñir por tonterías, lastimar sus sentimientos y arremeter contra quienes los ofenden de manera que causan división. Necesitan un liderazgo que les enseñará el enfoque y el modelo bíblico para los conflictos.
  • · Una de las formas en las cuales en que se rompe la unidad del cuerpo humano es a través de palabras de murmuración y calumnia. Nuestro Señor estaba delante de la curva cuando advirtió en Proverbios 10:18 que un necio propaga calumnias. Proverbios 16:28 y 17:9 son claros en que la calumnia separa a los amigos cercanos (17:9), pero Proverbios 18:17 demuestra que la murmuración pierde la mayor parte de su poder cuándo la otra parte de la historia es buscada y escuchada. Proverbios 20:19 va tan lejos en lo que se refiere a mandar que no nos asociemos con murmuraciones. Éstas son verdades sabias y valiosas que debemos incorporar en la vida de la iglesia.
  • · Dios sabía que los pecados de diversa índole surgirían dentro del cuerpo y da instrucciones de cómo deben ser manejados. Cuando se halle conflicto/calumnias /conflicto/maldad entre creyentes hay pasos evidentes en relación a como tratar con ellos: Mateo 18:15-17 nos ordena a comenzar con la confrontación privada, seguida por la reprensión en grupo pequeño y luego la disciplina de la iglesia. Pero siempre recuerde que la meta de este proceso es el arrepentimiento (Lucas 17:3) conducir al perdón y finalmente a la reconciliación (Lucas 17:4). Constantemente deberíamos recordar que somos una comunidad de gracia y por lo tanto un pueblo que perdona. Nadie vive una vida perfecta y cuando fallamos cada quien debemos buscar la reconciliación sobre la base de la gracia.  Por eso buscamos cada oportunidad para mostrar bondad, generosidad y perdón (Efes. 4:32), pues las alternativas son ira, amargura (Efes. 4:31) y división (Heb. 12:15).
  • · El Señor también reconoció que los ataques de Satanás serían especialmente dirigidos hacia el liderazgo de la iglesia. Si Satanás puede derribar un anciano o plantar semillas de duda en las mentes de las personas, puede causar un gran daño en el cuerpo. Por eso la congregación debe ser enseñada en las instrucciones especiales que Dios ha provisto referente a los ancianos. Primera Timoteo 5:19 nos dice a nosotros que no recibamos una acusación en contra de un anciano excepto sobre la base de dos o tres testigos. Se sobreentiende que estos testigos estén dispuestos a hacer acusaciones públicas, no a orquestar una campaña de difamación. 

Estas sencillas instrucciones, si se siguen, en gran medida reducirían la fricción encontrada en muchas iglesias y así mejorarán así los ministerios de las iglesias. Sin embargo, muchas iglesias y sus líderes se comportan como si Dios nunca anticipó tales problemas y no tiene nada que ofrecer en forma de solución.

No se debe permitir a los enemigos definir el ministerio

Utilizo el enemigo en sentido amplio ya que creo que la inmensa mayoría de los alborotadores en cualquier iglesia son lo que un autor describió como: “dragones bienintencionados”. Es decir, no se ven así mismos como personas difíciles, usualmente no tienen la intención de exigir mucho, y se visualizan así mismos como parte de la solución y no parte del problema. Lo que los establece como enemigos no es necesariamente sus intenciones (las cuales pueden ser buenas) sino su ignorancia de, o la negativa a de someterse ellos mismos, al acercamiento de Dios tal y como se describe en la Palabra. Abandonando la metodología bíblica aplican un enfoque que no está admitido por Dios y tiene consecuencias resultantes. Se convierten en enemigos, no tanto del pastor, sino del camino de Dios. Si a estas personas se les impide el control de la iglesia, pero no son corregidos bíblicamente, resultarán irritaciones dentro del cuerpo. Se quejarán, se quejarán y susurrarán en un intento de ganarse a unos cuantos más para su causa. Pero peor aún, si tienen permiso de salirse con la suya, definirán el ministerio local de la iglesia y esto en una manera no bíblica. 

El problema es que la mayoría de líderes de la iglesia quieren evitar el conflicto a toda costa. No fueron atraídos al liderazgo de la iglesia para “librar batalla” sino para ayudar a la gente. Lo que no saben es que la batalla es un ingrediente crucial en ayudar a la gente y, cuando aparecen situaciones difíciles, buscan formas para eludir el problema. A menudo los líderes inexpertos se oyen diciendo, “puede que se disipe.” Sin embargo, en vez de disiparse, los problemas se vuelven arraigados. Después viene la tentación a ceder. Cada vez más iglesias están dirigidas por aquellos que están dispuestos a gritar fuerte y a causar la interrupción más grande. Por supuesto tales personas, controladas por su carne en vez de por el Espíritu, son las últimas personas que deberían conducir la iglesia. El hecho simple es que alguien dirigirá en cualquier asamblea local. Debería ser el pastor y los líderes señalados, pero si tienen pocos deseos de cumplir con su descripción del puesto bíblico alguien más entrará en la brecha. Los pastores que cumplen el papel que Dios les ha dado no se escapan del campo de batalla o dan la victoria a los enemigos.

Siempre recuerde quién es su Amo

El pastor que trabaja para el pueblo y no para el Amo está en el capricho de cada voz en la congregación. Si bien es sabio escuchar los pensamientos del pueblo de Dios, y de hecho gran parte del valor es a menudo obtenido de ese modo, sólo una voz debe ser obedecida. Una iglesia no debe ser modelada del patrón de las mentes de los hombres. Dios ya ha diseñado Su iglesia; no es nuestra tarea volver a pensar la iglesia (como muchos lo están pidiendo hoy) sino desarrollar el paradigma de Dios. Creo que Efesios 4:11-16 establece el plan del Señor para Su iglesia quizá mejor que cualquier otro sitio en la Escritura.  Allí nos encontramos con que Dios ha dado a Su iglesia especialmente hombres dotados para equipar a los santos a fin de que pudiesen hacer la obra del ministerio y a su vez edificar el cuerpo de Cristo. Deshacerse de este modelo bíblico para uno del buscador-sensible, o uno Emergente, o uno de la siguiente moda pasajera que aparezca, o a los caprichos de un grupo divisivo en la congregación, es descartar la voz del Amo.

Recuerde que si usted reclutó a 100 que lo conocen bien y han evaluado honestamente su vida cuando la ven, 100 personas estarían equivocadas en grados diversos. Sólo Cristo sabe quiénes somos en el centro de nuestro ser, sólo Su evaluación está en lo correcto, y sólo lo que El piensa finalmente tiene importancia. Nuestra tarea es vivir para complacerle a El (2 Cor. 2:9) y no a nuestra congregación, a nosotros mismo o al último gurú impresionando a cristianos por el momento.

Nunca abandone a las ovejas a los lobos

Por mucho que aprecié el artículo de Steve Brown, una cosa me entristeció. Él dijo que tenía una carta de renuncia archivada todo el tiempo y estaba dispuesto a utilizarla. Si bien hay un tiempo para renunciar a un ministerio, ahora muchos pastores jalan el gatillo demasiado rápido. La mayoría abandonan el campo de batalla durante el calor del conflicto, sólo para mudarse a otra iglesia en la cual el conflicto eventualmente erigirá su cabeza fea. Nunca se debe olvidar que el conflicto es simplemente inevitable; lo que importa es cómo se maneja. Pero dejar a las ovejas, durante el mismo calor de batalla, a merced de lobos, simplemente no dice mucho en favor del pastor. Tal maniobra puede dar un respiro temporal al pastor, pero normalmente no se hará nada por la iglesia local excepto el permitir a las personas equivocadas tomar el control e infligir más daño. He determinado, por la gracia de Dios, que nunca abandonaré a las ovejas cuando más me necesiten. Si dejara mi ministerio presente, estaría durante un tiempo de paz relativa y prosperidad espiritual, no cuándo los lobos van a toda prisa a salvar las ovejas.

Un poco de Rasgo DURO, como es descrito arriba, llegaría muy lejos hacia la creación de más iglesias piadosas y bíblicas, y alentaría a los corazones de un buen número de pastores durante el proceso.


[1] Steve Brown, “Developing a Christian Mean Streak,” Leadership (Vol. VIII no. 2), Spring 1987, pp. 32-37

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Combatiendo la Teología Carismática – Notas de Estudio

Combatiendo la Teología Carismática

PROPÓSITO: Obtener una perspectiva bíblica sobre este tema

INTRODUCCIÓN

1. Siempre han existido:

  • · Profetas verdaderos o falsos (Deuteronomio 13:1-5; 18:14-22, 1 Juan 4:1-4)
  • · Apóstoles verdaderos y falsos (2 Cor. 12:12)
  • · Creyentes verdaderos y falsos (Mateo 7:13-23)

2. Ni afirmaciones (por ejemplo, Señor, Señor), ni las experiencias (por ejemplo, supuestos mensajes de Dios, milagros o exorcismos) necesariamente validan la verdad (Mateo 7:21-23). Judas Iscariote es el ejemplo clásico. Cf.. “Hijo de perdición” Juan 17:12.

3. La experiencia no es valida en sí misma. Más bien, la palabra absoluta de Dios sirve con autoridad para distinguir entre lo verdadero y lo falso. Toda la experiencia debe someterse a la prueba de autenticidad de las Escrituras. (Véase Richard Mayhue, Cómo interpretar la Biblia por ti mismo, Christian Focus Publications, 1997), 151-161.

4. Los creyentes están continuamente advertidos en el Nuevo Testamento de tener cuidado con los impostores (Hechos 20:29-30, 2 Cor. 11:13-15; Judas 12-13; 2 Juan 7-11). Véase Richard Mayhue, “¿Quien Sorpendió a A Quién? El Espíritu Santo o Jack Deere” The Master's Seminary Journal 5/2 (Fall 1994): 123-140.

PROPOSICIÓN

Hay por lo menos cuatro elementos teológicos en el movimiento neo-pentecostal o carismático-1) revelación continua, (2) el bautismo del Espíritu posterior a la salvación, (3) lenguas, y (4) la sanidad. Sin esas características, los hermanos carismáticos no existen como elemento distinguible de la cristiandad. Creemos que cada una de estas marcas no es bíblica en el sentido de que Dios no está ahora ejerciendo este tipo de ministerios. Los fenómenos experimentados son auto-generados o, en casos raros, falsificados por Satanás.

DISCUSIÓN

1. Revelación continua. Involucra una palabra adicional de Dios más allá de la Biblia. Creemos que la revelación especial de Dios (oral y escrita) cesó cuando el apóstol Juan llegó a su clímax el progreso de la revelación de Dios con el Apocalipsis, por:

a. La Estructura de la Biblia

1. Apocalipsis detalla el curso del plan redentor de Dios de la iglesia (Apoc.1-3) hasta la eternidad futura (Apoc. 21-22). Nada más es necesario.

2. Génesis hasta Apocalipsis cubren la creación hasta la consumación.

b. La naturaleza de la Biblia -un libro (cf. Deut. 31:24-26; Jos. 24:26; 1 Sam. 10:25; Sal. 40:7, Hechos 7:42, Heb. 10: 7).

c. Las declaraciones de Deut. 4:2; 12:32; Prov. 30:5-6; Apocalipsis 22:18-19.

(Para mas studio lea R. Laird Harris, Inspiration and Canonicity of the Bible , Zondervan, 1969; Richard Mayhue, “Alarmed by the Voice of Jack Deere,” The Master's Seminary Journal 8/2 [Fall 1997]: 151-61).

2. El Bautismo del Espíritu consiste en una segunda obra de la gracia (cf. Ef. 4:5, “un bautismo”), que el creyente debe buscar con seriedad para alcanzar un lugar mas alto de espiritualidad. Creemos que cada creyente es bautizado por Cristo con el Espíritu Santo en la salvación, porque:

a. Mat. 3:11, Marcos 1:8, Juan 1:26; Hechos 1:5, 1 Cor. 12:13 Todos hablan de un bautismo mencionado en Ef. 4:5.

b. La Biblia no hace ninguna distinción (como lo hacen los carismáticos) entre (1) el Espíritu bautizando a los creyentes en Cristo en la conversión y después (2) Cristo bautizando a los creyentes en el Espíritu Santo.

c. Los creyentes no son nunca instados en las Epístolas a buscar el llamado “bautismo del Espíritu”.

d. La espiritualidad es (1) siempre marcada por un estilo de vida justo y (2) nunca por una post-experiencia de la conversión, (por ejemplo, 1 Cor. 13:4-7; Gal. 5:22-25; 2 Ped. 1: 5-11; 1 Tim. 3:2-7, Tito 1:5-9).

e. Los creyentes son mencionados como ya teniendo toda bendición espiritual en Cristo (Efesios 1:3). Tenemos “todo lo referente a la vida y a la piedad” en Cristo (2 Ped. 1:3).

(Para una mayor estudio lea Frederick D. Bruner, A Theology of the Holy Spirit, Eerdmans, 1970).

3. Las Lenguas implican una manifestación del bautismo del Espíritu (algunos admiten que esto es opcional, mientras que otros exigen que es indispensable) y/o un lenguaje de oración privada. Creemos que las lenguas generadas por el Espíritu han cesado, ya que:

a. Las lenguas sólo se mencionan brevemente en el Nuevo Testamento (Marcos 16:17, Hechos 2:3-11, 10:46, 19:6, 1 Cor. 12-14).

b. Las lenguas no son normativas en el Nuevo Testamento.

c. Las lenguas nunca son ordenadas a los creyentes en el Nuevo Testamento.

d. Las lenguas no son mencionadas como fruto del Espíritu (Gálatas 5:22-23) o como una marca de espiritualidad (ver 2d).

e. Las lenguas se manifestaron en una lengua extranjera, no en jerigonza ininteligible (Hechos 2:6)

f. Las lenguas, fueron correctamente practicadas para edificar el cuerpo y evangelizar a los perdidos, pero nunca se ejercieron para satisfacer a uno mismo o practicadas como una marca de super-espiritualidad.

g. Las lenguas (desde la era apostólica terminaron) se han practicado históricamente sólo por los paganos y herejes hasta que el movimiento pentecostal comenzó a principios del siglo 20.

h. Las lenguas, tal como se practican hoy en día, casi siempre infringen las prohibiciones establecidas por Pablo en 1 Cor. 12-14. 12-14.

(Para mayor estudio, lea John MacArthur, Charismatic Chaos , Zondervan, 1992).

4. La Sanidad Para todos los creyentes (1) que tienen la fe suficiente, o (2) que van al correcto sanador por fe, o (3) que utilizan el método de sanidad adecuado. Creemos que Dios puede elegir soberanamente a sanar a quienquiera y cuando sea, pero (1) no será un fenómeno frecuente, (2) ni se realiza a través de sanadores humanos porque:

a. El Evangelio son las buenas noticias sobre de nuestro problema del pecado, no de nuestras enfermedades (Ro. 3:23; 6:23).

b. La expiación de Cristo se centra principalmente en nuestros pecados (pecados), no en nuestras enfermedades (Levítico 16:1-34; Isa. 53:5-6, 11-12, 1 Ped. 2:24).

c. Cristo murió por nuestros pecados, no por nuestras enfermedades (1 Cor. 15:3).

d. Cristo fue hecho pecado y no enfermedad (2 Cor. 5:21).

e. Cristo perdonó nuestros pecados, no nuestras enfermedades (1 Juan 2:12).

f. Cristo se entregó por nuestros pecados y no por nuestra enfermedad (Gálatas 1:4).

g. Nuestros cuerpos son corruptibles y, por tanto sujetos a la enfermedad (1 Cor. 15:42-44).

h. Todos moriremos físicamente (Hebreos 9:27).

i.  La “promesa de sanidad” del NT se refiere a la salvación, no a la sanidad física (1 Ped. 2:24).

(Para mas estudio lea Richard Mayhue, The Healing Promise, Christian Focus Publications, 1997).

CONCLUSIÓN

Hay muchos cristianos sinceros que participan en la experiencia carismática. Sin embargo, ni la sinceridad ni la experiencia solas demuestran sus afirmaciones de (1) la revelación continua, (2) el bautismo del Espíritu posterior a la salvación, (3) las lenguas, y (4) la sanidad son verdaderas experiencias dadas por Dios. Creemos, por las razones expuestas (además de muchas más incluidas en las lecturas sugeridas), que la Biblia juzga estas experiencias carismáticas como teniendo su origen en una persona distinta al Dios Trino. Por lo tanto, no hay que buscarlas, y si se practican actualmente, deben dejarse de realizar.

Richard Mayhue, Th.D.
The Master's Seminary
Marzo 2003

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05/11/2009

Y Nada Más Que la Verdad

Y Nada Más Que la Verdad

And Nothing But the Truth

John MacArthur
Dios nunca quiso que Su pueblo le adorara, sin la utilización de sus mentes. La verdadera espiritualidad comienza con una comprensión cabal de la verdad. Sin embargo, veo gran parte del cristianismo contemporáneo descendiendo por los senderos de la experiencia mística y la fantasía.

Eso se puso de manifiesto en un artículo que leí una vez en Los Angeles Times:

PASADENA, California, Bajo la bandera militante de la “guerra espiritual”, un número creciente de líderes cristianos evangélicos y carismáticos están preparando amplios ataques sobre lo que ellos llaman los poderes cósmicos de las tinieblas... Fascinados con la idea de que Satanás comanda una jerarquía de demonios territoriales, algunos organismos de la misión y pastores de grandes iglesias están elaborando estrategias para “romper las fortalezas” de espíritus malignos que supuestamente están controlando las ciudades y los países. Algunos de sus defensores del incipiente movimiento ya dicen que reuniones de oración dieron fin a la maldición del Triángulo de las Bermudas, llevaron a la caída en 1985 del gurú Baghwan Shree Rajneesh y produjo una caída en dos semanas de la delincuencia y tráfico de la autopista en Los Angeles para las Olimpiadas de 1984. El profesor del Seminario Fuller C. Peter Wagner, que Ha escrito extensamente sobre el tema, encabezó una reunión en la cumbre llamada guerra espiritual a nivel cósmico... en Pasadena, California, dos docenas de hombres y mujeres tomaron parte, incluyendo una pareja de Texas que encabezaba un grupo llamado los “Generales de Intercesión” y un hombre de Oregon que llevó a cabo “campamentos de guerra espiritual.” En su discurso de apertura, Wagner dijo: “Si usted no sabe lo que está haciendo, y muy pocos... tienen la experiencia necesaria, Satanás te va a comer para el desayuno.”

Temo que este tipo de mentalidad es sólo un ejemplo de cómo la iglesia ha caído víctima en el Movimiento de la Nueva Era, una forma velada de misticismo hindú. Es la creencia en todo, y una creencia en la nada, sin distinción entre realidad y fantasía.

Gran parte de la Iglesia profesante está en perfecta armonía con el espíritu del movimiento de anti-intelectualismo de la Nueva Era. Por ejemplo, la Iglesia Católica Romana hace hincapié en el ritual, un mecánico anti-intelectualismo en la que una ceremonia mística sustituye a la adoración inteligente. Aquí la Escritura se hace subordinada a la iglesia.

Protestantes liberales han hecho hincapié en la reforma social, un anti-intelectualismo político producido por la desesperación de tratar de encontrar la verdad sin presentar a la autoridad de la Escritura como el estándar para el gobierno de la iglesia.

Los carismáticos han enfatizado por largo tiempo el subjetivismo –un anti-intelectualismo de experiencia que es el producto de una teología débil y un manejo descuidado de la Escritura.

Esas tendencias contribuyen a una especie de cristianismo sin discernimiento y místico que es la antítesis del diseño de Dios para su iglesia.

Es por eso que estoy tan preocupado. Un profesor de seminario afirma que, si no aprendemos algunas técnicas misteriosas de la guerra espiritual, ¡Satanás no va a comer para el desayuno! ¿Es eso cierto? El apóstol Pedro dijo: “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). Sin embargo, en el contexto está llamando a la sobriedad y a la vigilancia, no una estrategia de guerra mística cósmica.

Algunos sugieren que todo lo que necesitamos hacer es atar a Satanás, simplemente diciendo: “Satanás, yo te ato”, y es capturado. Citan Mateo 12:29, donde Jesús dice: Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa”.

Pero Jesús fue disipando la acusación tonta de los fariseos que Él obraba bajo el poder de Satanás (vv. 27-28), y no relatando un escenario en el cual los creyentes pueden “atar” a Satanás. Utilizó el ejemplo de un ladrón, que, planear robar la casa de un hombre fuerte, mientras que el hombre estaba allí, en primer lugar tendrían que unirse a él o se arriesgaría a ser arrestado y golpeado. El punto de Jesús era que El había demostrado a los fariseos y a todo Israel, su poder sobre Satanás y el reino del mal. Sólo Dios tiene el poder y la autoridad para entrar en la casa misma de Satanás, atarle con éxito, y saquear sus bienes. Incluso Pablo se vio obstaculizado por Satanás (1 Tesalonicenses 2:18). ¿Hemos de suponer que no sabía la fórmula correcta?

No hay ninguna frase mágica o mantra, que podemos decir para atar a Satanás, pero Dios no nos ha dejado sin una estrategia divina para tratar con él. La estrategia de Dios se centra en la verdad objetiva y no en la experiencia subjetiva. Se inicia con la sana doctrina, y no con técnicas cabalísticas. Sin embargo, irónicamente, los que más hablan de la guerra en contra de Satanás a menudo minimizan la importancia de la doctrina.

En Efesios 6:11 Pablo dice: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.”¿Cuál es nuestra armadura? Consiste en el cinturón de la verdad (no sólo conocer la verdad, sino el haberse comprometido a ella), la coraza de justicia, el calzado del evangelio de la paz (la confianza de que hemos hecho las paces con Dios), el escudo de la fe, el yelmo de la salvación (la confianza en nuestra seguridad en Cristo), y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios. Ninguno de estos consejos indica alguna técnica secreta. Por el contrario, hablan de una comprensión clara y un sólido compromiso con la verdad bíblica y la santidad.

Cuando resistimos a Satanás, tomando nuestra posición en la armadura de la verdad de Dios, él huye. Santiago 4:7 dice: “…resistid al diablo, y huirá de vosotros.” Pedro dijo: “resistid firmes en la fe” (1 Pedro 5:9, énfasis añadido)-firmes en la fe cristiana, que es la verdad revelada. Esta es la verdad objetiva, no una fuerza cósmica invisible. Puesto que Satanás es el engañador y un mentiroso, podemos resistir con éxito sólo con conocer y obedecer a la verdad.

Pablo dijo: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Corintios 10:3-5). Una vez más, no luchamos contra Satanás, con palabras mágicas y fuerzas imaginarias, nos apoyamos en la fuerza de Su verdad, al llevar incluso nuestros pensamientos cautivos a nuestro Señor. Esa es la victoria auténtica y definitiva sobre las fuerzas satánicas.

No importa cómo ataque Satanás, la solución es la misma.. Nos mantenemos en la verdad. No necesitamos aprender estrategias ocultas para luchar contra Satanás. La verdad de Dios es el arma suprema contra el padre de mentira (cf. Juan 8:44). Sólo cuando sabemos la verdad y nos comprometemos a obedecerla nos mantendremos fuertes.

Originalmente publicado aquí en Grace To You

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03/11/2009

El Espíritu en la Consejería

clip_image002 El Espíritu en la Consejería

The Spirit in Counseling
Textosseleccionados

John MacArthur

Muchos consejeros cristianos son culpables de ignorar al Consejero Divino. Es tiempo de redescubrir Su papel.

Creo que no es una exageración decir que la escena de la consejería cristiana de hoy es un caos total. No estoy hablando sobre la consejería cristiana verdadera, que confía en la Biblia y el poder del Espíritu Santo para conformar a una persona a Cristo, este tipo de consejería si ha logrado cambiar a los pecadores desde la era apostólica. Estoy hablando de la seudo-consejería-el intento de corregir a las personas con una mezcla de teoría psicológica secular y la Biblia. Pero han provocado los consejeros integracionistas algún cambio real entre los cristianos evangélicos? ¿Han corregido realmente a las personas?

Ha sido triste ver a tantos cristianos buscar el consejo de los psicoterapeutas cristianos que andan torpemente con teorías desarrolladas por Sigmund Freud, Carl Rogers y BF Skinner. La psicología y la terapia de conversación están tan en bancarrota que muchos están abandonándolas para abrazar la psiquiatría biológica. Los Medicamentos psicotrópicos es el nuevo salvador. Los problemas que alguna vez fueron atribuidos a las familias disfuncionales y el conflicto de Identidad/Superego ahora están llenos de desequilibrios químicos y trastornos.

La psicología de ayer y la psiquiatría de hoy comparten los mismos errores fatales - rechazan la depravación total del hombre debido al pecado, tratan los síntomas en lugar del corazón, y su objetivo por un cambio que no es verdadera santificación.

A pesar del evidente fracaso, la noción prevalece dentro de la iglesia de que la psicoterapia y la psiquiatría son agentes de cambio más eficaces - particularmente en el tratamiento de los casos más difíciles - que el Espíritu Santo que santifica. Pero, ¿Puede quizás la psicoterapia o la psiquiatría, lograr algo que el Espíritu Santo no puede? ¿Puede un terapeuta terrenal lograr más que un Consolador celestial¿Puede ser más útil la modificación de la conducta que la santificación? Por supuesto que no.

Tomemos un momento para reencontrarnos con el Espíritu Santo - una persona que es un extraño a la psicoterapia. Para ello, tenemos que volver a la época en que nuestro Señor lo presentó por primera vez, fue en la noche en que fue traicionado.

La crucifixión de Jesús se acercaba, y sus discípulos tenían miedo y estaban confundidos. Cuando habló con ellos acerca de irse, sus corazones estaban preocupados (Juan 14:1-2) y temían quedarse solos. Pero Jesús les aseguró que no los dejaría a su suerte. Les consoló con la promesa de la venida del Espíritu Santo.

El Consolador Divino: Yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, Juan 14:16

“Consolador” es la palabra griega parákletos que transcribimos como una palabra que usted puedA estar familiarizado con - Paracleto. Describe a un asistente espiritual, cuya función es ofrecer ayuda, apoyo, alivio, abogar y orientación. ¿No es interesante que el ministerio del Consejero divino a los creyentes es proporcionar las mismas cosas que muchas personas buscan vanamente en la terapia?

Jesús lo llamó “otro Consolador.” Hay dos palabras griegas que pueden traducirse como “otro.” Una es heteros, que significa “uno diferente, un tipo diferente”, como en “Si ese estilo no es lo que buscas, prueba otro”. La otra palabra es allos. Se traduce como “otro” en Inglés, pero significa “otro de la misma naturaleza,” como en “la galleta estaba deliciosa, ¿puedo tomar otra?”

Jesús usó allos para describir el Espíritu Santo - Él es “otro [allos] Consolador [de la misma clase].” ¿El mismo tipo de qué? Jesús estaba prometiendo enviar a sus discípulos un Consolador exactamente igual a Sí mismo - un Paracleto compasivo, amoroso, y totalmente suficiente, justo como a El mismo. De hecho, Jesús es llamado nuestro Paracleto en 1 Juan 2:1: “Si alguno hubiere pecado, abogado [Paracleto] tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”.

Usted no cuestionaría las capacidades de Jesús en el oficio de consejería, ¿verdad?. Su capacidad para llegar hasta el corazón de las cuestiones de consejería es sin igual – al igual que Dios, Él conoce a todos los hombres (Juan 2:25). Y observe el fruto de Su consejo - que transformó radicalmente a los apóstoles hasta el punto de que voltearon al mundo al revés. El Padre ha enviado otro Consolador, co-igual con Jesucristo, para ser su consejero. Don't doubt His ability. No dude de Su capacidad.

El Morador Permanente: para que esté con vosotros para siempre... porque mora con vosotros y estará en vosotros-Juan 14:16-17

El Señor también prometió que el Consolador del Padre tomaría residencia permanente e ininterrumpida en Sus discípulos. Esa fue una promesa del Nuevo Paacto anunciada en Ezequiel 37:14: “Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis.” El Espíritu Santo no sólo estaría presente entre ellos, la gran verdad es que Él moraría en forma permanente.

Según Romanos 8:9, la morada permanente del Espíritu Santo es la marca de todos los que realmente han nacido de nuevo: “Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.” De esta manera como creyente usted disfruta de la presencia permanente y continua del Espíritu Santo que vive en su interior. Su ayuda - todos los recursos del mismo Dios - siempre está disponible.

El Maestro de Verdad: El Espíritu de verdad-Juan 14:17

Es de notar que Jesús se refirió al Espíritu Santo como “el Espíritu de verdad.” Como Dios, Él es la esencia de la verdad, como Paracleto, Él es el Único que nos guía a la verdad. Es por eso que aparte de El, es imposible que los seres humanos pecadores conozcan o entiendan cualquier verdad espiritual. Pablo escribió:

Pero Dios nos la reveló [Su sabiduría] a nosotros por el Espíritu... para que sepamos lo que Dios nos ha concedido... [cosas que] el hombre natural no percibe... porque para él son locura, y no las puede entender, porque que se han de discernir espiritualmente. (1 Cor. 2:10, 12, 14) (1 Cor. 2:10, 12, 14)

El no regenerado no tiene facilidad para la percepción espiritual. No pueden entender la verdad espiritual, porque están muertos espiritualmente (Efesios 2:1), no pueden responder a nada, excepto a sus propias pasiones pecaminosas. Los creyentes, otra parte, son en realidad enseñados de la verdad espiritual, por el mismo Dios (Juan 6:45). De hecho, gran parte del ministerio del Espíritu Santo a usted como creyente implica enseñarle (Juan 14:26, 1 Cor. 2:13, 1 Juan 2:20, 27); guiándolo en la verdad de Cristo (Juan 16: 13-14); e iluminándole la verdad (1 Cor. 2:12).

Permítanme añadir una nota al pie aquí. Esta promesa de un Maestro sobrenatural tenía una aplicación especial para los once discípulos que no la tiene para usted. El Espíritu Santo no sólo ayudó a entender muchas cosas que los dejó perplejos ante la resurrección (cf. Juan 2:22, 12:16), sino que también les dio una memoria perfecta de cada palabra que Jesús había hablado. Su ministerio a los apóstoles, aseguró la infalibilidad del registro del Nuevo Testamento y garantizó la pureza del testimonio apostólico (cf. Jn 14:25-26).

Si usted es un creyente, usted también se beneficia del ministerio del Espíritu Santo. Él guía a la verdad de las Escrituras, enseña y afirma la verdad en su corazón, y le convence de pecado. Él incluso le permite caminar en obediencia a la Palabra revelada de Dios (cf. Rom. 8:11; Fil. 2:12-13).

Como residente Consolador divino, el Espíritu de la Verdad realiza una función que ningún consejero humano es capaz llegar.. Constantemente está allí, señalando el camino a la verdad, la aplicación de la verdad directamente a su corazón, le pide que se conforme a la verdad - en resumen, le santifica en la verdad (Juan 17:17). No peque contra el Espíritu Santo, mirando a los seres humanos pecadores para lograr una transformación espiritual. En cambio, “si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu” (Gal. 5:25).

Adaptado de “The Work of the Spirit and Biblical Counseling,” Introduction to Biblical Counseling, © 1994 por John MacArthur y Wayne Mack, editores. Todos los derechos reservados.

Este artículo apareció originalmente aquí en Grace To You

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