martes, noviembre 18, 2014

Pedro ¿el Apóstata?

clip_image001Pedro ¿el Apóstata?

Por David Farnell

El artículo de hoy es una adaptación del artículo más amplio de Dave titulado: “Robert Gundry, Ganando un Apoyo Renovado de ETS, Declara a Pedro un Apóstata en el Evangelio de Mateo” Para leer el artículo completo, haga clic aquí .

El 6 de octubre de 2014, Robert Gundry pronunció un discurso en Westmont College en el que hizo la afirmación chocante de que el apóstol Pedro era en realidad "Pedro el apóstata y falso discípulo según San Mateo". Según Gundry, el evangelio de Mateo representa a Pedro, después de sus negativas - no como un apóstol perdonado - sino como un falso profeta apostata. (Para ver el video, haga clic aquí . Para leer el comunicado de prensa de Westmont, haga clic aquí ).

En esencia, Gundry pone a Pedro en pie de igualdad con Judas Iscariote.

Las afirmaciones de Gundry son asombrosas – especialmente si se considera que nunca en la historia de la iglesia alguien haya sugerido que el Evangelio de Mateo representa a Pedro como un apóstata. Pero ese hecho no perturba a Gundry, que al parecer no ve ningún problema con sus interpretaciones novedosas.

Al defender su punto de vista no convencional, Gundry hace las siguientes tres afirmaciones:

1. Insiste en que es ilegítimo armonizar el relato de Mateo con los otros evangelios. En consecuencia, él deliberadamente ignora lo que el resto del Nuevo Testamento dice acerca de Pedro.

2. Afirma que los intérpretes cristianos no están dispuestos a reconocer su punto de vista porque se niegan a ver a Pedro en otra manera que no sea una luz positiva. Por tanto, según Gundry:

El ablandamiento de la cruda imagen de Mateo de Pedro, la aerografía de ella, ha demostrado ser irresistiblemente atractiva porque ofrece consuelo a los cristianos que ven en sí mismos una mezcla de Pedro de comportamiento bueno y malo, de éxito y fracaso, y al mismo tiempo un promesa de la salvación final. ¿Con qué frecuencia oye a las personas decir que Pedro es su Apóstol favorito? El pasado verano alguien me dijo eso mismo y me dio esa misma razón, "Me veo a mí mismo en Pedro". Bueno, si usted no quiere verse a sí mismo como un falso discípulo y apóstata, ni quiere ver a su apóstol favorito, Pedro, como un falso discípulo y apóstata, no importa lo que diga Mateo. El atractivo de Pedro, un Pedro que nos ofrece una imagen de espejo de nuestro ser defectuoso, sigue siendo un obstáculo para incluso, la exégesis de ojos claros.

3. Por último, se culpa a la Iglesia Católica Romana por elevar a Pedro a un lugar de honor, cuando en realidad, el debe ser considerado como un falso discípulo.

Gundry se pudo haber convencido a sí mismo sobre la base de tales argumentos. Pero incluso una breve respuesta demuestra que los tres son infundados.

Por ejemplo, la segunda alegación de Gundry se basa en afirmaciones psicológicas que no tienen ningún fundamento real. Y su tercer argumento es igualmente tenue, ya que los reformadores, que no eran amigos del papado, no reflejan tal tendencia hacia Pedro como la hipótesis de Gundry sostiene.

Pero es el primer argumento de Gundry que merece especial atención, ya que expone su antagonismo claro hacia la infalibilidad bíblica.

Con el fin de que su afirmación sea válida (que Mateo retrata a Pedro como un falso discípulo y un apóstata), Gundry tiene que rechazar la posibilidad de que el contenido de Mateo puede ser armonizado con el resto del Nuevo Testamento. Después de todo, incluso una lectura superficial del resto del NT revela una imagen de Pedro que contradice directamente la tesis de Gundry (ver Marcos 16: 7; Lucas 22:32; 55- 62; 24:12; Juan 21: 15-19 ; Hechos 1.13; 1 Cor. 9: 5 ; Gal 2, y 1-2 Pedro)..

Gundry ignora tal evidencia bíblica clara con un aire de indiferencia académica, en el que no ve ningún problema con los autores bíblicos estando en desacuerdo unos con otros. En sus palabras:

En primer lugar, Mateo no es Marcos, Lucas, Juan, o Pablo, por lo que la opinión de Mateo sobre Pedro no tiene que estar de acuerdo con la de ellos, a menos que se mantengan fieles a una cierta visión de la inspiración de las Escrituras. Más sobre este tema más adelante. En segundo lugar, vea la evidencia en los pasajes de Mateo que tienen que ver con Pedro. Y, al menos por el momento, mantenga fuera de su mente las imágenes de Pedro en otros lugares en el Nuevo Testamento. Si tuviera sólo el Evangelio de Mateo, ¿qué pensaría usted de Pedro?

El corazón del rechazo de Gundry de la armonización son sus prejuicios en contra de tanto la inspiración bíblica y la infalibilidad. Él deja su posición muy clara:

Entonces, ¿qué acerca de la doctrina de la inspiración bíblica? Admitámos que la interpretación de Mateo de Pedro no está de acuerdo con las representaciones en el Nuevo Testamento en otras partes. ¿Qué pasa? Bueno, hay muchos desacuerdos similares en la Biblia. Según Apocalipsis 22:17, por ejemplo, un ser humano que quiere beber el agua de vida se salvará, pero Romanos 9:16 dice que la salvación no depende del ser humano que lo quiere. De acuerdo con Mateo, Marcos y Lucas, Jesús guardó su secreto de Mesías del público "hasta su juicio ante el Tribunal Supremo judío en la misma víspera de su crucifixión, pero en el Evangelio de Juan, Jesús transmite su carácter de Mesías, su filiación divina, su ser siendo el Yo Soy antes de Abraham, el Pan de Vida, la Luz del Mundo, el Camino, la Verdad y la Vida, y así sucesivamente.. En público y en privado, y desde el principio de su ministerio.

Otros ejemplos de desacuerdo, tanto históricos y teológicos, podrían multiplicarse indefinidamente. Lo que tenemos que decir es que los obejtivos pastorales, eclesiales, evangelisticos y otros del autor a menudo opacaron la consistencia teológica e histórica en la redacción de las Escrituras. . . . . . . En otras palabras, la verdad es a veces, no siempre, pero a veces, se encuentra en un plano diferente del hecho, asi en la Biblia, si quiere mantener tanto un alto concepto de su inspiración y una evaluación honesta de su verbal fenómeno.

Claramente, la visión de Robert Gundry de la inspiración permite errores y contradicciones, tanto en hecho y teológicas, en los relatos del evangelio.

Esa es una conclusión peligrosa a la que cualquier persona puede llegar. Pero para alguien en la posición de Gundry – un teólogo con influencia en los círculos evangélicos – es especialmente tóxico.

¿Qué legado puede alguien dejar a sus alumnos que siembra la duda en sus mentes acerca de la confiabilidad de los evangelios como registros históricos de Jesús? Me viene a la advertencia de Santiago, “Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos un juicio más severo” (Santiago 3:1).

Por el contrario, también recuerdo las palabras de Pablo en 2 Timoteo 2:2: “Las cosas que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.”

La fidelidad al texto bíblico, no la novedad interpretativa, es lo que debemos modelar para las futuras generaciones de cristianos.