jueves, enero 15, 2015

El Oficio de Diacono - Más del Carácter

clip_image002El Oficio de Diacono - Más del Carácter

Por Dan Dumas

Cuando usted lee su Biblia, puede discernir las prioridades de un autor por la cantidad de espacio que le dedica a algo. ¿Por qué cree que los autores de los cuatro Evangelios pasaron tanto tiempo en el ministerio de Jesús, su muerte y resurrección, pero no en su educación? Prioridades. El material que los autores utilizaron como papel no era barato o fácil de conseguir, por lo que escogieron sus palabras con cuidado.

Cuando Pablo describe lo que hace que un diácono, él usa la mayor parte de su tiempo para describir el carácter del diácono. Ahí es donde las prioridades de Pablo yacen, y ahí es donde las nuestras también deberían hacerlo.

Fuimos a través de algo del carácter del diácono en nuestro primer post , pero hay más que Pablo quiere que busquemos:

Los diáconos deben tener una confianza centrada en el evangelio. Deben guardar el misterio de la fe con limpia conciencia. Los diáconos no son maestros, pero no están exentos de entender el evangelio. El "misterio de la fe" no era algo espeluznante y místico, sino algo que antes estaba oculto y ahora revelado en Cristo. Los diáconos deben conocer este misterio a fondo y con confianza. Tienen que estar dispuestos a explicar y dar testimonio de su poder en sus vidas.

Además de celebrar el misterio de la fe, un diácono potencial debe ser primero probado. Es interesante que este es un requisito único para los diáconos, y no para los ancianos. Eso es probablemente porque nadie nombraría a un anciano sin ponerlo a prueba; Pablo dice en otra parte que no debemos apresurarnos en la imposición de manos de un anciano. Pero tiene que ser declarado explícitamente para los diáconos. Una manera de probar un diácono es identificar a aquellos que ya están sirviendo como diáconos, y luego partir de allí.

Al igual que los ancianos, la casa es un campo de pruebas primaria para los diáconos potenciales. Un diácono debe ser también un hombre de una sola mujer, con inquebrantable devoción a ella, y sin un patrón de inmoralidad sexual. El diácono debe dirigir a su familia, también, proporcionar dirección y corrección cuando sea necesario. El debe señalar a su familia a Cristo en palabra y obra.

La expectativa no es que los hijos de un diácono nunca pecan, sino que es claro que él se dedica a discipular a su familia. Si un diácono potencial es soltero y usted quiere ver si él es un hombre de una sola mujer, hay algunas cosas a considerar. ¿Anda de novio de manera frecuente? ¿Cruza la línea en las relaciones que tiene? Si es así, no puede ser calificado.

El pueblo de Dios no debe ser tratado livianamente. Los que dirigen y sirven entre ellos deben ser dignos de la vocación, y deben tener un carácter para probarlo