miércoles, enero 14, 2015

Su Identidad Más Profunda

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Su Identidad Más Profunda

Por Tim Challies

El 6 de febrero de 2006, Stephen Harper se puso delante del Gobernador General de Canadá y recitó el juramento de su cargo: “Yo, Stephen Harper, prometo y juro que lo haré bien y fielmente, y con lo mejor de mi habilidad y solemne y sinceramente conocimiento, ejecutar los poderes y la confianza depositada en mí como el primer ministro, que Dios me ayude.”

En el mismo momento en que él recitó el juramento, recibió una nueva identidad: el primer ministro de Canadá. Esa identidad incluye lo que el juramento llama poderes y confianza: él recibió la autoridad para representar a Canadá, el poder para tomar decisiones, y la responsabilidad de dirigir la nación en formas que sean mejores para todos los canadienses. Como ciudadano de Canadá, quiero que mi Primer Ministro conozca en que se ha convertido, para saber lo que es responsable, saber qué autoridad es la suya. Quiero que él asuma la plena identidad del primer ministro y comportarme en consecuencia; si el no asume esa identidad, no puede hacer su trabajo con eficacia.

Nunca he conocido el Primer Ministro y nunca he sido capaz de preguntárselo, pero es mi conjetura que asumir esa nueva identidad es difícil. A pesar de que se convirtió en primer ministro en el momento en que recitó el juramento, debe haberle tomado un tiempo comenzar con la confianza comportarse como un primer ministro. Debe haber habido un período de ajuste en el que se reconcilió a todas estas nuevas realidades: sus nuevas habilidades, su nuevo título, y sus nuevas responsabilidades de liderazgo. Debe haber sido extraño al principio de escuchar a la gente llamarle “Mr. Prime Minister,” y mirarle siempre para dirección.

Como cristiano, usted, también, ha recibido una nueva identidad. Al igual que Stephen Harper se le dio de inmediato una nueva identidad cuando recitó el juramento de su cargo, se le dio una nueva identidad en el momento en que usted pone su fe en Cristo Jesús y fue justificado por él. Y al igual que el primer ministro, se necesita tiempo y conocimiento para que se desarrolle en esa nueva identidad. A lo largo de la vida cristiana, usted crecerá y se esforzará en entenderlo en formas mejores y más profundas, y vivir como si es verdad.

Más que cualquier otra cosa, su nueva identidad depende de esta simple verdad: Usted está en Cristo. Usted está unido a Cristo, e identificado con El. Muchos cristianos a través de los años han dicho que de todas las bendiciones que recibe como cristiano, ninguno es más grande que esto.¿Por qué? Debido a que es sólo a través de su unión con Cristo que se obtienen todos los beneficios de Cristo. Su vida es su vida, su muerte es su muerte, su justicia es su justicia, y todo porque estás unido a él.

Usted está en Cristo, y todo lo que es de El, es suyo. Esta es su identidad más profunda.