jueves, diciembre 04, 2014

No, No Voy a Orar por Usted

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No, No Voy a Orar por Usted

Por Tim Challies

Es la cosa más fácil del mundo decir: "Sí, voy a orar por eso." Y es la cosa más fácil de negligencia. La lista de todas las cosas que he dicho yo oro por pero luego olvido se ampliaría desde aquí hasta el próximo año. Así que he empezado a decir: "No, no voy a orar por ti." Todavía no estoy del todo a gusto con ello, pero creo que es lo que hay que hacer.

Recientemente tuvimos a alguien –un extraño – llamando a la iglesia para pedir oración. Ella llamó de la nada, una mañana, a partir de un número de teléfono lejos. Ella dijo que se sentía enferma y necesitaba que la gente orara por ella. Cada día, durante los próximos seis meses. “¿Puedo contar con ustedes para que oren por mí?”

Por una de las primeras veces en mi vida sentí la libertad total. Le dije: "Voy a orar por usted una vez, pero no voy a orar por usted todos los días. No voy a orar por usted por seis meses. "Le expliqué que yo tengo mi propia iglesia que cuidar, y que tengo que orar por esas personas. Le pregunté acerca de su iglesia y me dijo donde asistía. La reconocí como una buena iglesia, llena de personas que oran, y pastores que cuidan. Le expliqué que Dios espera que su iglesia cuide de ella, y que su iglesia ore por ella, y llamar a todas las iglesias en Toronto y pedirles que se amontonen oraciones por alguien que no conocen pueden ser poco más que superstición.

Pensé que le hice entender. Pero una semana después, el teléfono volvió a sonar y era la misma mujer. Era evidente que se había olvidado de rayar el nombre de nuestra iglesia de su lista. Le recordé lo que dije la última vez y le dije que no estaría orando por ella nunca más. Ella me colgó.

Una vez pasé un par de horas con un pequeño grupo de personas y un pastor muy conocido cuya voz sale en la radio y que tiene oyentes de todo el mundo. Él es un hombre de oración, y uno que lucha contra el fácil”¡Ore por mi!” Él entiende que algunas personas piensan que sus oraciones son especialmente poderosas porque él es una celebridad; él entiende que algunas personas se han distanciado desobedientemente de la iglesia local y ahora están buscando a alguien, cualquiera, que ore por ellos; él entiende que algunas personas son supersticiosas hacia la oración. Así que le dijo cómo aprendió a decir “No.” Incluso mejor, aprendió a decir: “Voy a orar por usted en este momento, pero luego espero que vaya a su iglesia local y le spida que oren por usted.” Él oró inmediatamente y oró una sola vez, pero no más.

Aprendí de él, y siento la libertad de no orar. Siento la libertad de no orar porque no puedo orar por todos y por todo. Dios me ha dado las esferas de responsabilidad y una cantidad limitada de tiempo. Tengo que usar la mejor y la mayor parte de mi tiempo para cuidar de aquellas personas que están más cerca de mí, mi familia, mis amigos, mis vecinos, mi iglesia. Una de las maneras que cuideo de ellos es orando por ellos. Pero ya que hay mucho más a mi vida que oración, tengo que usar ese tiempo de oración, así, dándole a esos asuntos y aquellas personas de la que más soy responsable. Y eso es lo que intento hacer: orar con fervor y en repetidas ocasiones por la gente que soy responsable, y permitir a otros orar por las personas que son responsables.

Estoy bastante seguro de que es mejor así. Me da la oportunidad de enseñar a la gente acerca de la oración, me da la oportunidad de modelar la oración, y me impide decir que voy a hacer lo que no voy y no puedo hacer.