jueves, septiembre 04, 2014

¿Se van al Infierno Aquellos que Nunca han Oído Hablar de Cristo?

clip_image002¿Se van al Infierno Aquellos que Nunca han Oído Hablar de Cristo?

Por R.C. Sproul

 

Esa es una de las preguntas más emocionalmente cargada que a un cristiano se le puede hacer. No hay nada más aterrador o más horrible de contemplar que cualquier ser humano vaya al infierno. Aparentemente, cuando hacemos una pregunta así, lo que se está ocultando allí es, “¿Cómo puede Dios enviar a una persona al infierno cuando tan siquiera tuvo la oportunidad de oír hablar del Salvador?  Simplemente no me parece bien ".

Yo diría que la sección más importante de la Escritura para estudiar con respecto a esa pregunta es el primer capítulo de la carta de Pablo a los Romanos. El punto del libro de Romanos es declarar las buenas nuevas –la maravillosa historia de redención que Dios ha provisto para la humanidad en Cristo, las riquezas y la gloria de la gracia de Dios, en la medida en la que Dios nos ha redimido. Pero cuando Pablo introduce el evangelio, comienza en el primer capítulo, al declarar que la ira de Dios se revela desde el cielo y esta manifestación de la ira de Dios se dirige contra una raza humana que se ha convertido en impía e injusta. Así que la razón de la ira de Dios es la ira contra el mal. Dios no está enojado con las personas inocentes; está enfadado con los culpables. El punto específico por el que se les acusa de mal es en el rechazo de la auto-revelación de Dios.

Cristo es enviado a un mundo que ya está en camino al infierno

Pablo elabora el punto de que desde el primer día de la creación y a través de la creación, Dios ha manifestado claramente su eterno poder, ser y carácter a cada ser humano en este planeta. En otras palabras, cada ser humano sabe que hay un Dios y que Él es responsable ante Dios. Sin embargo, cada ser humano desobedece a Dios. ¿Por qué Pablo inicia su exposición del evangelio en ese punto? Lo que él está tratando de hacer, y lo que se desarrolla en el libro de Romanos, es esto: Cristo es enviado a un mundo que ya está en camino al infierno. Cristo es enviado a un mundo perdido y que es culpable de rechazar el Padre a quien conocen.

Ahora, volvamos a su pregunta original, “¿Envía Dios a la gente al infierno aun cuando nunca han oído hablar de Jesús?” Dios nunca castiga a la gente por haber rechazado a Jesús si nunca han oído hablar de Jesús. Cuando digo eso, la gente respira un suspiro de alivio y dicen: “Entonces será mejor no hablarle a nadie acerca de Jesús porque alguien le podría rechazar. Entonces estarían realmente en serios problemas.” Pero, de nuevo, hay otras razones para ir al infierno. Rechazar a Dios el Padre es una cosa muy seria. Y nadie va a ser capaz de decir en el último día, “Yo no sabía que existía,” porque Dios se ha revelado claramente. Ahora, la Biblia deja en claro que la gente necesita desesperadamente de Cristo. Dios puede concederles su misericordia unilateralmente, en algún momento, pero no tengo ninguna razón para tener mucha esperanza en eso. Yo creo que tenemos que prestar mucha atención al mandamiento apasionado de Cristo de ir a todo el mundo, a todos los seres vivientes, y de hablarles de Jesús.