jueves, febrero 04, 2016

¿Por Qué Debemos Leer Libros?

ESJ-123

¿Por Qué Debemos Leer Libros?

Por Aimee Byrd

Leí un inquietante artículo el otro día que no era realmente tan impactante, sino más bien una triste reafirmación de la señales que están a mi alrededor. Cada vez menos personas leen libros en estos días. Afirmando que ahora somos parte de una sociedad pos-alfabetizada, Peter Denton se lamenta:

En pocas palabras, ya no somos un país de lectores - por lo menos no de más de 1.000 palabras en un renglón. Algo más que eso se pasa por alto al igual que aquellos términos de acuerdos de servicios de Internet, saltando al botón final de “estoy de acuerdo.”

Prefiriéndose comunicarse con imágenes, Vines, y 140 caracteres o menos, Denton señala la ironía del mucho énfasis y dinero que ponemos en la educación, y, sin embargo, "ahora tenemos la capacidad de atención intelectual de las ardillas - y se nota."

Para cualquier persona que ya no lee muchos libros o que piensa que tenemos todo lo que necesitamos en la Internet, quiero compartir algunas de las razones por las que debemos todavía leer libros. He reunido estas razones después de leer un libro, Cómo Leer Un Libro, por Mortimer Adler y Charles Van Doren (Sí, así es que tan ratán de biblioteca soy):

Debido a que existe una gran diferencia entre la recopilación de información y la lectura para descubrimiento y comprensión. Artículos, tweets, y mensajes de Facebook nos pueden dar alguna información nueva. Pero estamos generalmente recibiendo esta información a un nivel que es fácil de consumir y sin el objetivo de desafiar a nuestro propio intelecto. Pero el aprendizaje es algo más que absorber nueva información. La información es sólo el bloque de construcción básico para ampliar nuestro entendimiento y pasar al descubrimiento. Para crecer de esta manera, necesitamos más de un artículo de 1.000 palabras, incluso. Tenemos que leer de la gente por encima de nuestra cabeza y participar en el proceso de aprender de ellos para que entonces podamos conectar ese conocimiento a otras ideas para nuevos descubrimientos. Todo es muy emocionante, pero las aguas poco profundas de la Internet nunca te llevarán allí.

La dificultad no significa que debemos detenernos. Internet está cambiando fisiológicamente nuestros cerebros. Voy a volver a publicar un artículo el jueves sobre este desafío. Se está volviendo más difícil que nos centremos en la lectura de un artículo entero, y mucho menos un libro entero. Pero nosotros no tenemos que ceder a eso. Tenemos que ejercer nuestro cerebro para mantener los senderos encendidos en movimiento para permanecer en nuestros lapsos de atención y capacidad de pensar profundamente. Al igual que una dieta constante de comida rápida nos hace flácidos, así también una ingesta constante de los medios sociales en detrimento de los libros y la meditación reflexiva hará de nuestros cerebros flácidos. Así que si usted encuentra difícil de leer más de cinco páginas a la vez, o se encuentra dormido tan pronto abre un libro, esa es una señal de que usted debe poner a trabajar aquello que se necesita para ser un lector activo. Esto no quiere decir que los libros no son para usted. Las recompensas son siempre mejores cuando preparamos una comida con ingredientes frescos que cuando estamos en un apuro y vamos por comida rápida.

Para unirse a la conversación. Los autores escriben libros porque han hecho un montón de lectura y han hecho algunos descubrimientos que les gustaría compartir de una manera significativa. Un artículo o dos no va a cortarla. Tampoco es un Vimeo o un Meme. Por tanto ellos ponen ese tiempo disparatado dentro del proceso de escribir un libro. Pero los lectores son una parte importante de la conversación. Algunas personas no leen porque piensan que está aislándose y que preferirían estar con la gente. Pero eso es una comprensión inexacta del proceso. Cuando lee un libro, usted está involucrado con una persona, el autor. Y la intención del autor no es para que cierre el libro y seguir adelante con su vida, como si esto fuera sólo un asunto privado. “Leer un libro es una especie de conversación" y el lector tiene ahora el deber de corresponder (137). Hay todo tipo de maneras de participar en la conversación, la más fácil es sólo hablar de estas ideas a los demás o compartir el libro. Pero mi siguiente punto lleva un paso más allá.

Desarrollar habilidades críticas de discernimiento. Unirse a la conversación debe ser más que repetir mecánicamente ideas. Adler y Van Doren tienen buenos consejos con respecto a nuestra educabilidad: "Una persona erróneamente se piensa que es enseñable si es pasiva y flexible. Por el contrario, la educabilidad es una virtud muy activa. Nadie está realmente dispuesto a aprender quien no ejerce libremente su poder de un juicio independiente. Él puede ser entrenado, por supuesto, pero no ser enseñado. El lector más dócil es, por lo tanto, el más crítico "(140). Este es un arte que realmente veo que falta en la iglesia. Los animales pueden ser entrenados; la gente hace preguntas, buscan proposiciones, puntos de persuasión, e interactúan con las ideas. Me temo que nuestra falta de lectura inteligente nos ha desarmado del desarrollo de estas habilidades críticas.

Porque "el conocimiento puede ser comunicado y esa discusión puede resultar en aprendizaje" (149). Si creemos que cada afirmación que una persona hace es más que una opinión que es igual a todas las demás opiniones, entonces realmente no hay mucha razón para leer libros. Pero si creemos que la verdad tiene contenido y que en realidad puede apelar a esto a través del acto de la razón y la lógica, entonces deberíamos ser buscadores de la verdad. Y esto nos da un propósito para leer --- ¡aprender! Un autor con una personalidad agradable es sin duda una ventaja, pero he leído con el objetivo de aprender algo de un libro, que es también lo que me ayuda a terminar el libro.

Los buenos libros duran más que las entradas del blog, que se desvanecen en el ciberespacio con la esperanza de una búsqueda en Google para un día traerlos a la luz de nuevo. Y buscan un propósito más elevado en la conformación de un lector. Lea para descubrimiento y comprensión, no sólo para reunir información. Lea para desarrollar sus habilidades de pensamiento crítico. Sea enseñable y luego enseñe a otros. ¡Lea libros!