lunes, noviembre 14, 2016

Nueve Cosas que las Mujeres Tito 2 Hacen

ESJ-015 2016 1114-004

Nueve Cosas que las Mujeres Tito 2 Hacen

Por Tara Sing

Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. ( Tito 2:3-5 )

Las mujeres son alentadas en el libro de Tito a ser activas en el cuidado de la siguiente generación, enseñándoles y modelándoles cómo ser una mujer de Dios. Me siento increíblemente afortunada de ser capaz de nombrar fácilmente varias mujeres de edad avanzada que tienen, en una manera u otra, han sido mujeres Tito 2 para mí en mi vida. Son las mujeres que ahora intento imitar mientras sirvo como mujer de Dios.

Cuando pienso en estas mujeres, ya sean ligeramente o significativamente mayores que yo, ya pesar de sus diversas etapas de la vida, he notado algunos rasgos comunes:

  1. Ellos comparten toda su vida con nosotras. Si son una mamá, están abiertas sobre lo que es ser mama, compartiendo las luchas que encuentran con los hijos y el matrimonio. Si están en empleos remunerados, comparten lo que está sucediendo en el trabajo, las presiones de las fechas limites, las demandas de los jefes, su experiencia en el lugar de trabajo. Ya sea que tengan familias grandes, familias pequeñas o pasatiempos con los que están involucrados, todo está en la mesa para discutir. Esto es genial, porque parece que ninguna pregunta es demasiado aterradora para hacer.
  2. Nos invitan a sus vidas. Ellas no solo nos cuentan de sus vidas, ellos nos invitan a ellas. Se nos permite verlas como realmente son, ya sea cuando llegan a casa del trabajo y se sienten cansadas ​​por la cena, o cuando están poniendo los pies en alto. Nos permiten ayudar a bañar a los niños y ponerlos a la cama; Nos permiten unirnos a los mandados (que pueden parecer aburridos, pero no lo son). Cada momento que comparten es una oportunidad para nosotras de ser testigos de la vida cristiana en acción, de la forma en que cuidadosamente comprar comestibles adicionales en caso de que haya una oportunidad de hacer una comida para alguien hasta la forma de disciplinar a sus hijos.
  3. Son honestas con nosotras. Estas mujeres son geniales porque son reales. No tienen miedo de compartir sus errores con nosotras y nos muestran lo lejos de lo perfectas que son.
  4. Ellas nos hablan la Biblia. Están felices de reflexionar sobre lo que han aprendido de la iglesia, sobre las conversaciones que han tenido acerca de la Palabra, o sobre cómo están viendo a Dios obrar en sus vidas. A veces comparten un versículo bíblico que les gusta, o cómo la Escritura les ha estado ayudando a perseverar en un momento difícil.
  5. Nos reprenden. Ellas nos conocen lo suficientemente bien como para saber cuándo nos estamos desviando, y nos señalan de nuevo a la Palabra de Dios en amor y dulzura.
  6. Son ejemplos para nosotras. Porque podemos ver sus vidas, podemos aprender de sus vidas.
  7. Nos animan. Somos estimulados a amar y servir por el testimonio de la forma en que aman y sirven fielmente. Nos sentimos alentados por su amistad con nosotros a través de las cosas que dicen y por ver las cosas que hacen.
  8. Proveen para nosotras. Ya sea un oído que escucha, sabiduría y consejo piadosos, un aventón aquí o allá, una comida, o incluso una taza caliente del té, éstas son las mujeres que proveen - y nos enseñan a proveer también a otros.
  9. Ellas oran por nosotras. Cuando están con nosotros oran y cuando estamos separadas oran. Ellos saben que en última instancia, Dios es el que hace crecer a la gente, y por esto oran para que él nos haga crecer.

Por tanto, mujeres mayores, sigan siendo ejemplos piadosos poniendo la palabra de Dios primero, y sigan buscando conocerlo más y más. Hay mujeres más jóvenes viendo y tratando de aprender de sus vidas. No necesitas tener todas las respuestas, solo necesitas amar a Jesús y dejar que otros vean la forma en que lo sirves.

Mujeres más jóvenes, busquen a las damas cristianas mayores en la iglesia y aprendan de ellas. No tengan miedo de hacerles preguntas. Descubran por qué hacen las cosas que hacen, ya sea que estés de acuerdo con ellas o no. Observen sus vidas e imitadlas mientras imitan a Cristo. Esto es de lo que Titos 2 se trata.