lunes, diciembre 19, 2016

Sistemas de Discontinuidad

ESJ2016 1219-004

Sistemas de Discontinuidad

Por John S. Feinberg

La relación de los Testamentos ha ocasionado mucho debate a través de la historia de la iglesia. Ya sea que uno vea más continuidad o discontinuidad, esto se hará evidente en diversos puntos en un sistema teológico. Ningún sistema teológico puede escapar al tratar este tema ya sea explícita o implícitamente.

Cuando se plantea la cuestión de la continuidad y discontinuidad uno potencialmente plantea una serie de cuestiones que guardan relación a la elaboración de un sistema teológico general. Por ejemplo, algunos argumentan que ningún Testamento tiene una postura teológica unificada. Hay teologías del AT y del NT, pero ni una sola teología para cada Testamento. Hablar de la continuidad entre los Testamentos es desacertada con tanta aparente discontinuidad dentro de cada Testamento.

Otras cuestiones cruciales surgen de este tema. ¿Debe utilizarse el AT para formular teología cristiana? Si es así, ¿Cómo? ¿Cuál es la relación entre el cristianismo y el judaísmo y como la relación entre los Testamentos afectan uno al otro la relación de estas dos religiones? Y cual sea la relación entre las religiones, ¿permitirá un dialogo genuino entre judíos y cristianos? Si es así, ¿sobre qué base y en que formas? Finalmente, ¿es la base teológica del cristianismo nada más que teología del AT con Jesús como el Mesías añadido, o existen diferencias radicales entre las teologías de los dos Testamentos?

El tema de la continuidad y la discontinuidad de los Testamentos son abordados tanto por teólogos evangélicos como no-evangélicos. Hans Wolff es representativo de los no-evangélicos por el lado de la continuidad. El afirma que los eventos, pueblos y pactos del AT llevan la analogía de aquellos en el NT. En virtud de estas analogías, el afirma que “en el Nuevo Testamento se encuentra el contexto del Antiguo, el cual, como su objetivo histórico, revela el significado total del Antiguo Testamento, y también la correspondencia en los detalles ayuda a comprender el propósito del testimonio de los contextos del Antiguo Testamento.” [2]

Probablemente el proponente no evangélico contemporáneo más famoso de discontinuidad es Rudolf Bultmann. [3] Bultmann afirma que la comprensión propia del cristiano está ligada a Cristo. Pero el AT sobre sus propios términos no desea hablar de Jesús. Solo lo puede realizarse al hacerse mediante alegoría. Por tanto, la relevancia del AT para los cristianos es algo limitada, aunque importante. Puede mostrar el camino por el que no debe ir —su función negativa. Pero también tiene una función positiva y pedagógica para ayudar a entender el NT.[4] El principal punto, sin embargo, es tomar muy seriamente la discontinuidad entre los Testamentos.

Los sistemas evangélicos son también distinguibles en este tema de la continuidad y discontinuidad. Las posturas evangélicas pueden ser colocadas en un proceso continuo que van de la creencia en la absoluta continuidad de la Escritura a la creencia en la absoluta discontinuidad de la Escritura. Generalmente, los sistemas que inclinan a la continuidad absoluta encajan mejor en el molde de las teologías Reformada o del pacto. Los sistemas que se inclinan hacia la discontinuidad absoluta, encajan mejor en el molde de las teologías dispensacionales. Mientras que existen variedades de ambos tipos, es poco probable que los sistemas reales existan exactamente en uno de los extremos del continuo.

Aunque los sistemas evangélicos pueden ser colocados en este proceso continuo, esto no especifica automáticamente los elementos que unen a todos los sistemas de continuidad o discontinuidad. Ni tampoco especifica donde la continuidad o discontinuidad yacen. En este ensayo, después de un breve resumen de diversos sistemas, debo especificar elementos que parecen unir los sistemas de discontinuidad. En cuanto a mi sistema, es dispensacional, aunque veo tanto continuidad y discontinuidad entre los Testamentos. Pretendo hacer notar estos elementos que son la esencia de cualquier sistema dispensacional.

Estudio de los Sistemas

Eugene Roop explica que a través de la historia de la iglesia la relación entre los Testamentos ha sido entendida en tres principales maneras, la alegórica y tipológica, la doctrinal y la histórica.[5] Las primeras dos enfatizan continuidad y la tercera discontinuidad. La primera sigue el ejemplo de la iglesia primitiva y asumió la consistencia interna de la Escritura. Las aparentes discrepancias fueron manejadas mediante la búsqueda del sentido espiritual “más profundo” que, cuando lo encuentra, demuestra de nuevo la consistencia básica de la Escritura. Como Roop observa, el rechazo de Lutero de la alegoría terminó en gran medida su uso.[6]

Según Roop, el supuesto subyacente del enfoque doctrinal es que la Biblia tiene en todo el mismo punto de vista sobre Dios, el hombre, el pecado, etc. Los teólogos sistemáticos afirman ser fieles a la Biblia, pero según Roop, no pudieron. El análisis histórico descubre varios cambios doctrinales internos y tradiciones doctrinales contradictorios en la Escritura.[7]

El enfoque histórico (especialmente prominente a mediados del siglo) enfatizaba la historia de la religión de Israel. Los proponentes afirmaban que la Escritura no estaba escrita como teología sistemática. En cambio, las diversas porciones de las Escrituras surgieron de contextos históricos que hacen que sea especialmente difícil de sistematizarlos. El estudio histórico cuidadoso permite a los escritures en particular ser escuchados, pero con ello pone de manifiesto los conflictos entre ellos. En general, el enfoque histórico enfatizo más la discontinuidad de la Escritura que la continuidad.[8]

En las discusiones no-evangélicas contemporáneas, el énfasis se ha puesto más en el enfoque histórico. Sin embargo, algunos ejemplos muestran que también existen enfoques destacando la continuidad.

Sin duda el pensador contemporáneo más influyente sobre el lado de la discontinuidad es Rudolf Bultmann. Como ya se ha notado, Bultmann pensó que la función primara del AT para el cristiano es ayudarle a entender la existencia humana, porque ambos Testamentos comparten la misma comprensión de la existencia. [9] Al hacerlo, el AT prepara el camino para Cristo, quien es la respuesta final de las expectativas del AT. Pero el AT nunca significar para nosotros lo que significa para el Judío, puesto que nunca pretendió hablar de Jesús. En ese sentido, es irrelevante para el cristiano.

A pesar de su énfasis en la discontinuidad, Bultmann, ni rechaza el AT como inútil, ni ve en él ningún motivo de continuidad con el NT.[10] Bultmann traza tres conceptos a través de los dos Testamentos: “pacto,” “el reino de Dios,” y “el pueblo de Dios.” Los tres están en ambos Testamentos (continuidad), y sin embargo, la comprensión del NT de ellos difiere significativamente de la del AT. Bultmann ve el AT como profecía y el NT como cumplimiento, pero no como los escritores del AT originalmente pretendieron decir las profecías. [11] La perspectiva del AT es empírica e histórica. Por ejemplo, el cumplimiento de la noción de AT sobre el reino de Dios se creía que estaba estrechamente ligada a la teocracia judía y todos los elementos políticos pertenecientes a la misma. Pero el hombre no puede entender correctamente la voluntad de Dios. El espera que el cumplimiento de la profecía del AT sea histórico y empírico. Pero Dios ha creado u nuevo comienzo en Cristo. Su cumplimiento, y la perspectiva del NT, es escatológico y supra-mundano.[12] por tanto, ya no existe más una teocracia sino solamente “el dominio de Dios” y la idea de una continuidad en la que el nombre de Dios es santificado y Su voluntad es operativa.” [13]

¿Cómo, entonces, para el AT, la historia judía representa una profecía que se cumple en la historia de la comunidad NT? Para Bultmann el cumplimiento está en su error. La comprensión de Israel de sí mismo como pueblo de Dios conduce a la idea de un Dios trascedente, pero Israel, rehusándose a pensar en términos de lo escatológico, trascendente, o supra-mundano, pensó en términos empíricos e históricos. No obstante, la profecía del AT es cumplida en el NT en un sentido escatológico. [14] Para Bultmann, entonces, existe continuidad entre los Testamentos, pero no en una manera que el pueblo del AT pensó.

Friedrich Baumgärtel ofrece un segundo enfoque de discontinuidad. El ve al AT como un testigo a una religión completamente diferente que el cristianismo. El “cristiano simple” se acerca al AT con una comprensión previa del NT. Pero esto no es suficiente, ya que esa interpretación pasa por alto el hecho de que el AT se deriva de una religión vivida en diferentes condiciones históricas, culturales y religiosas que las del NT.[15] Esto no niega la relevancia del AT para el cristiano. En ambos Testamentos el pueblo de Dios comparte la experiencia del Dios viviente quien es “mi Dios.” Ese hecho es la base de la unidad entre los Testamentos, pero solo puede ser entendido después de reconocer la singularidad del AT. Como Baumgärtel dice:

… primero tenemos que perder el Antiguo Testamento por completo, es decir, entenderlo en su comprensión propia como totalmente independiente del Nuevo Testamento y de ninguna manera “justificado” por el evangelio! -con el fin de recuperarlo en absoluto.

Desde la perspectiva de la continuidad, Gerhard von Rad es una figura importante. Von Rad señala que en la historia de Israel, Dios estaba realizando constantemente nuevos hechos poderosos que de alguna manera hicieron un nuevo comienzo entre Dios y su pueblo. Como resultado, Israel no tenía ninguna concepción uniforme de Dios. [17] Sin embargo, los escritores bíblicos no querían echar por la borda las tradiciones anteriores o parecería que no habría continuidad alguna en su historia con Dios. Ellos mantuvieron continuidad al “adaptar las tradiciones antiguas para adaptarse a la nueva situación.”[18] Esto fue hecho al señalar analogía o correspondencias entre las situaciones antiguas y las nuevas.” [19] De la misma manera, los escritores NT mantuvieron continuidad con el AT al adaptar, absorber, transformar (reactualizar, para usar la palabra de Rad) a las antiguas tradiciones. [20] Mientras que la continuidad fue mantenida mediante la reinterpretación tipológica de los eventos del AT, von Rad también afirma que sin tal comprensión tipológica de los Testamentos, no habría continuidad, porque el NT va más allá y es discontinuo con la comprensión propia histórica del AT.[21]

Aunque la posición de von Rad es ostensiblemente de continuidad, implica menos continuidad de la que uno podría pensar.[22] En contraste, otros eruditos han sostenido posiciones que parecen más genuinamente acentuar la continuidad. Por ejemplo, algunos han afirmado una continuidad sobre la base de temas recurrentes. N.H. Snaith relaciona los Testamentos [23] sobre la base de tales ideas distintivas del AT como la santidad, justicia, salvación, amor pactante y amor electivo de Dios. El afirma que mientras en el NT la encarnación y el lenguaje griego transforman estas ideas en cierta medida, incuestionablemente el AT es fundamental para la comprensión del NT de estas nociones. [24] Otros como Zimmerli argumentan una continuidad sobre la base de una promesa y el cumplimiento.

El AT está repleto con promesas que se cumplen ya sea durante la historia del AT o en el NT con la venida de Cristo. El cumplimiento probablemente no siempre es lo que el escritor del AT anticipo, pero aun así, existe un auténtico cumplimiento.[25]

Cuando se dirige a los evangélicos, uno también encuentra una gran diversidad sobre este tema. Algunos ponen más énfasis en la continuidad y otros más en la discontinuidad, pero aun dentro de los respectivos campos existe diversidad. Por ejemplo, los teólogos reformados y del pacto normalmente están dentro del campo de la continuidad, pero no todos los pensadores del pacto mantienen posturas idénticas. Algunos de los teólogos del pacto como O.T. Allis y Anthony Hoekema son amileniales en su perspectiva del reino, mientras que otros generalmente en el campo del pacto y la continuidad como G.E. Ladd son premileniales. Por otra parte, O.T. Allis sostiene que los pactos del AT hechos con Israel (es decir, Abrahámico y Davídico) son condicionales [26] mientras que O. Palmer Robertson los ve tanto como condicionales e incondicionales. Dios unilateralmente prometió bendiciones para Israel. Los judíos en particular que lograron el cumplimiento son aquellos que cumplen la condición espiritual del pacto. [27]

Una diversidad similar existe en el lado de la discontinuidad. Por ejemplo, el Dispensacionalismo difícilmente representa un enfoque monolítico. Incluso los críticos como Daniel Fuller admiten que el Dispensacionalismo de la Biblia de Referencia Scofield difiere de la Nueva Biblia de Referencia Scofield, al menos en la manera en que los dos retratan la salvación en los Testamentos. [28] Además, algunos dispensacionalistas mientras agradecidos por Dispensacionalismo Hoy de Ryrie, no piensan que sus cambios en el sistema son suficientes.

Finalmente, algunas posiciones no-dispensacionales están más del lado de la discontinuidad que de la continuidad. Algunos de los escritores de este volumen encajan en esta categoría. Por ejemplo, la teología de la promesa de Kaiser dirige una posición mediadora entre el Pactalismo y el Dispensacionalismo. De esta manera, reconoce la continuidad y la discontinuidad entre los Testamentos. No obstante, de diversas maneras Kaiser diferencia sus opiniones de las que suelen tomar los miembros del campo de la continuidad. Mientras él ve el principal vínculo entre los Testamentos como la continuidad de las promesas de Dios y su cumplimiento, también señala que las promesas cubren otros asuntos que no son la redención. Por lo tanto, como es más típico del lado de la discontinuidad, él ve la necesidad de un reino terrenal literal (sociales, político), así como espiritual, de Cristo, es decir, él es un premilenialista.[29]

Elementos Necesarios del Dispensacionalismo

No todas las posiciones discontinuas o dispensacionales son iguales. Sin embargo, parece posible delinear los elementos esenciales a todos los sistemas dispensacionales. [30] Sin embargo, antes de pasar directamente a esa cuestión, es importante destacar una distinción inicial y después de aclarar los elementos que no son el centro del Dispensacionalismo. En cuanto a la distinción, al evaluar cualquier sistema conceptual siempre es crucial distinguir los principios fundamentales de las nociones que son aplicaciones de esos principios fundamentales. El sistema se genera a partir del primero, y sin una adhesión a ellos uno no puede alegar válidamente mantener el sistema. Sin embargo, rechazar aplicaciones particulares de principios fundamentales, no descalifica a uno como adherente al sistema.

Esta distinción es especialmente importante para el Dispensacionalismo, ya que tanto los proponentes como los críticos han tratado con demasiada frecuencia las aplicaciones del sistema como principios fundamentales. En consecuencia, los dispensacionalistas han asumido erróneamente que el rechazo de tales aplicaciones implica salirse de la posición. Del mismo modo, los no-dispensacionalistas han entendido erróneamente que la adhesión al Dispensacionalismo significa estar de acuerdo con cada punto de aplicación. Invariablemente, las aplicaciones de los fundamentos dispensacionales son las nociones encontradas más objetables. Permítanme ilustrar.

Todos los dispensacionalistas piensan que una especie de distinción entre Israel y la iglesia es importante. También piensan que uno debe tomar con seriedad la incondicionalidad de los pactos como el Abrahámico y el Davídico y las implicaciones para el futuro de Israel que los pactos aparentemente implican. Todos estos elementos, bien entendidos, son fundamentales para las teologías dispensacionales. Por otro lado, muchos dispensacionalistas han sostenido que el Sermón del Monte sólo es relevante para el reino milenario y, por lo tanto, no es para hoy. Otros han afirmado que debe haber dos nuevos Pactos, uno para la iglesia (teniendo en cuenta los comentarios de Jesús en los Evangelios y el mensaje de Hebreos) y uno para Israel (dada la promesa incondicional de Jeremías 31 a Israel).[31] Las posiciones en el Sermón del Monte y los dos Nuevos Pactos son aplicaciones de los principios más fundamentales mencionados arriba. Y creo que son aplicaciones imprecisas. En cuanto al Sermón del Monte, no es necesario negar la presencia del reino en algún sentido en esta época para salvaguardar una expresión especial de ella más tarde para el Israel nacional. Las dimensiones espirituales de la misma pueden ser operativas ahora para todas las personas (lo que permite que el Sermón del Monte sea relevante hoy en día) sin excluir una futura expresión terrenal de 1000 años de vida social, política y espiritual del reino con especial énfasis en Israel. En cuanto al Nuevo Pacto, ¿por qué no puede tener una aplicación a la iglesia ahora más una aplicación adicional a Israel nacional en el futuro?

Mis interpretaciones aquí son también aplicaciones de ideas más fundamentales. No implican ni el amilenialismo, ni ignoran las promesas del pacto del AT a Israel, ni borran ninguna distinción apropiada entre Israel y la iglesia. La lección general, sin embargo, es distinguir entre lo esencial y las aplicaciones.

En cuanto a lo esencial del Dispensacionalismo, ha habido mucha confusión. Por ejemplo, al pensamiento tradicional dispensacional es que uno define Dispensacionalismo mediante la definición de una dispensación. Más específicamente, el enfoque es ofrecer evidencia bíblica de que hay dispensaciones. Por lo tanto, los dispensacionalistas típicamente señalan que la “dispensación” (οἰ κονομἰα) es una palabra bíblica con un significado particular, un significado que supuestamente no sólo define una dispensación sino el Dispensacionalismo. John Walvoord define el Dispensacionalismo de esta manera en su artículo sobre premilenarismo dispensacional de 1958.[32] También lo hace Willard Aldrich en su artículo de 1963.[33] Incluso en Walvoord: A Tribute (1982) adopta la misma metodología. Elliott Johnson afirma que la base exegética para el Dispensacionalismo (no sólo para las dispensaciones) es la palabra bíblica οἰ κονομἰα.[34] Stanley Toussaint afirma: “Es imperativo que cualquier discusión sobre el dispensacionalismo comience con una comprensión mutua del tema. Tal vez el más famosa definición es la que da la Biblia de Referencia Scofield.[35] Toussaint ofrece la definición de Scofield de una “dispensación,” señala que la definición de la Nueva Scofield es esencialmente la misma, y luego ofrece definiciones de una dispensación de Chafer y Ryrie.[36] Toussaint ofrece todo de estos elementos como una definición del Dispensacionalismo.

Mientras que οἰ κονομἰα es una palabra bíblica, y una dispensación debe ser definida aproximadamente como estos hombres lo han hecho, nada de esto define la esencia del Dispensacionalismo, un sistema o un enfoque a la Escritura. Pensarlo es equivocarse en al menos dos formas clave. El error inicial es pensar que la palabra “dispensación” y hablar de diferentes órdenes administrativas sólo aparece en el pensamiento dispensacional. ¿Qué teólogo del pacto piensa que οἰ κονομἰα no es una palabra bíblica? Por otra parte, los pactualistas hablan, por ejemplo, de diferentes dispensaciones del pacto de gracia.[37] Dado que ambos dispensacionalistas y no-dispensacionalistas usan el término y el concepto de una dispensación, esto por sí solo no es distintivo en el Dispensacionalismo. No es más distintivo al Dispensacionalismo que hablar de pactos es distintivo a la Teología del Pacto, los Dispensacionalistas hablan de pactos todo el tiempo.

El error, sin embargo, está en un nivel incluso más profundo. El término y el concepto de “dispensación” no están ni siquiera en la esencia del sistema. El error fundamental de Johnson, Toussaint, y otros es pensar que pueden definir un esquema conceptual (Dispensacionalismo) mediante la definición de un término ( “dispensación” ). Definir una palabra y definir un concepto no son lo mismo. Definir una palabra implica dar un análisis de las maneras en que la palabra se utiliza en varios contextos. Definir un concepto implica diferenciar las cualidades fundamentales que hacen que sea lo que es. Aparentemente, los dispensacionalistas no han entendido la distinción y asumieron así que podían definir un sistema de pensamiento (una cuestión conceptual) definiendo una palabra. Definir el término “dispensación” no define más la esencia del Dispensacionalismo que la definición del término “pacto” explica la esencia de la Teología del Pacto.

Una segunda área de confusión involucra lo que Dios está haciendo con la historia. Los dispensacionalistas a menudo afirman que cada dispensación implica una prueba para el hombre, un fracaso y un juicio. Aunque muchos dicen que esto es una característica secundaria de una dispensación, muchos toman esta idea para sugerir que lo que Dios está haciendo con la historia es tratar de demostrar que el hombre es un fracaso en todas las circunstancias y por lo tanto tiene necesidad de Dios.[38] Por ejemplo, después de señalar que cada Dispensación tiene una prueba y un fracaso, Norman Geisler pregunta el punto de todo esto. Él responde:

El punto puede muy bien ser que Dios está tratando de lograr varias cosas a través de Su plan para las épocas. Primero, Él quiere probar al universo [de criaturas racionales] que las criaturas siempre fallarán y traerán mal (no bien) a sí mismos cuando desobedecen los mandamientos de Dios. En segundo lugar, y viceversa, Dios quiere probar que siempre es correcto obedecer Sus mandamientos, porque cuando los individuos hacen, traen el bien y la bendición sobre sí mismos. De esa manera el cielo puede estar lleno de criaturas libres y sin embargo, justamente descartar cualquier rebelión de nuevo.[39]

A pesar de cualquier plausibilidad a estas ideas, si esto es lo que Dios está haciendo con la historia seguramente es extraño. ¿Por qué Dios tiene que probar algo a alguien? Si Dios dice que nadie es justo y que nadie busca por sí mismo hacer la voluntad de Dios (y Dios seguramente lo dice), ¿no es eso prueba suficiente? ¿Es Dios sospechoso como un mentiroso potencial hasta que él dirige la historia a través de todas las dispensaciones para demostrar que tenía razón todo el tiempo? Por otra parte, si Dios está tratando de probar esto, ¿Por qué siete veces? ¿No lo harían dos o tres veces? O tal vez antes de que podamos estar de acuerdo, Dios necesita para probar esto en todas las economías posibles, y eso seguramente sería más de siete. Si esto suena extraño, y lo hace, sugiere que tal pensamiento es totalmente equivocado. Tal vez algunos responderán que Dios hace esto no para demostrar su veracidad, sino para que entendamos el mensaje. Pero el hecho es que algunas personas nunca entienden el mensaje sin importar cuánto se repita. Y muchos que entienden el punto de Dios no necesitan que se repita. Además, aunque lo comprendamos o no, si Dios lo dice una vez, es verdad. En resumen, no creo que esta noción es correcta, pero más allá de eso, nada esencial para el Dispensacionalismo depende de ello.

En tercer lugar, el número de dispensaciones que uno mantiene no es un elemento esencial del sistema. Muchos dispensacionalistas piensan que hay siete, pero algunos ven el estado eterno como un octavo. Además, los no-dispensacionalistas suelen afirmar a Dios relacionado con el hombre de manera diferente antes y después de la caída y de manera diferente en tiempos del NT que en tiempos del AT. Nadie piensa seriamente que el reconocimiento de esas tres economías hace a los no-dispensacionalistas dispensacionales. El número de dispensaciones no está en el centro del sistema.

En cuarto lugar, ni el calvinismo ni el arminianismo están en la esencia del dispensacionalismo. Algunos calvinistas son no-dispensacionalistas, y otros, como yo, son dispensacionalistas. Lo mismo ocurre con los arminianos. Esta cuestión no está en la esencia del Dispensacionalismo, porque el Calvinismo y el Arminianismo son muy importantes con respecto a los conceptos de Dios, el hombre, el pecado y la salvación. El dispensacionalismo se vuelve muy importante en lo que se refiere a la eclesiología ya la escatología, pero en realidad no se trata de esas otras áreas. Algunos piensan que la salvación está en el corazón del Dispensacionalismo, porque piensan erróneamente que el Dispensacionalismo enseña múltiples métodos de salvación. Aquellos que comprenden adecuadamente la posición se dan cuenta de que su énfasis está en otra parte.

Finalmente, la comprensión dispensacional de la ley no es un elemento esencial del sistema. Algunos argumentan que el Dispensacionalismo implica el antinomianismo, ya que los dispensacionalistas afirman que la ley es abolida, porque Cristo es el fin de la ley (Rom 10:4). Aunque algunos pueden sostener esta opinión, es difícilmente la norma o es requerido por el Dispensacionalismo. Ciertamente, el Código Mosaico ha terminado. De lo contrario, debemos vivir en una teocracia, ofrecer sacrificios de animales por el pecado, y apedrear a los adúlteros a muerte y a los hijos que desobedecen a sus padres.[40] Incluso los grandes confesiones históricas de Fe (no-dispensacional) uniformemente afirman que con la venida de Cristo, no estamos bajo la ley mosaica y, por tanto, no estamos obligados a vivir en una teocracia o cumplir con el sistema de sacrificios del AT. [41] Sin embargo, no estar bajo el Código Mosaico no significa que uno está sin ley, y los dispensacionalistas no hacen tales afirmaciones. Los Dispensacionalistas afirman que el creyente está bajo la Ley de Cristo como se describe en el NT. Como en el caso del Código Mosaico, la Ley de Cristo encarna los eternos principios morales de Dios que están ejemplificados en ambos códigos. Pero como un código separado, la Ley de Cristo excluye los aspectos ceremoniales y civiles del Código Mosaico. El dispensacionalismo es ni antinómico ni conlleva la misma.[42]

Si ninguna de estas nociones es la esencia del Dispensacionalismo, ¿cuál es? Hay seis artículos diferentes que parecen ser distintivos al dispensacionalismo y en su núcleo. Además, todo sistema que tiende en la dirección de un sistema de discontinuidad tiende en esta dirección, y cualquier sistema de continuidad se aleja de estos elementos.

MÚLTIPLES SENTIDOS DE TÉRMINOS COMO “JUDÍO,” “SIMIENTE DE ABRAHAM”

Ryrie afirma que un dispensacionalista es una persona que hace una distinción consistente entre Israel y la iglesia.[43] Sin embargo, esto no es del todo el punto, porque muchos teólogos del pacto distinguen a Israel de la iglesia. Incluso los sistemas de continuidad que más alegorizan al AT para leer como un libro cristiano todavía reconocen que las referencias a la historia de Israel se relacionan con el Israel nacional, incluso si esos eventos presagian algo sobre la iglesia. Del mismo modo, al leer pasajes del NT como Romanos 11 sobre las ramas de olivo naturales que se rompen, interpretan eso como una referencia a los judíos étnicos. Es dudoso que ningún sistema de continuidad nunca distinga a ambos.

Pero Ryrie afirmó que la clave era la distinción consistente. Sin embargo, esto todavía no es la clave, e incluso puede ser un poco engañoso. ¿Qué significa una distinción "consistente"? Hay un ingenuo sentido de consistencia según el cual siempre que se ven términos como “simiente de Abraham” y “raza elegida,” siempre los entiende como una referencia a Israel nacional, sin importar el contexto. Pero si eso es lo que significa consistencia, entonces incluso ¡los dispensacionalistas no hacen una distinción consistente entre Israel y la iglesia! ¿Qué dispensacionalista piensa que las referencias a una “nación santa,” “pueblo elegido” y “sacerdocio real” en 1 Pedro 2:9 no son referencias a la iglesia? ¿Qué dispensacionalista piensa que el discurso sobre la “simiente de Abraham” en Romanos 4 sólo se refiere a los judíos étnicos? Otra forma de entender la consistencia es que los usos de los términos que son claramente nacionales siempre se interpretan como tales, y los usos que son espirituales siempre se interpretan como tales. Si bien esto es mejor, todavía no es el punto.

El punto real es que los dispensacionalistas reconocen múltiples sentidos de términos como “Judío,” “simiente de Abraham,” “pueblo elegido,” e insisten en que ninguno de esos sentidos se anula o deja de tener importancia una vez que se dirige al NT.[44] Concretamente, la Escritura usa estos términos en al menos cuatro sentidos distintos. El primero es un sentido biológico, étnico, nacional. En este sentido se refieren a los judíos biológicos, genéticos, es decir, descendientes biológicos de Abraham. Este sentido es operativo tanto en el NT como en el AT. Por ejemplo, sin reconocer este sentido en Romanos 9-11, gran parte de ese pasaje se vuelve ininteligible.

En segundo lugar, los términos se utilizan a veces en sentido político. Por ejemplo, en un punto del “Israel” del Antiguo Testamento, se refiere a las doce tribus, la nación, bajo el dominio de David. Más tarde se refiere sólo al Reino del Norte (por ejemplo, Jr. 3:11). En los Evangelios cuando Jesús es llamado “Rey de los Judíos,” ese título se usa en un sentido político. Este sentido no es idéntico al anterior, ya que a través de la conquista militar o la conversión al judaísmo seguido por el vivir en Israel, la nación política de Israel podría haber incluido a veces a los judíos no étnicos.

Un tercer sentido es espiritual. Términos como “simiente de Abraham” y “raza elegida” también se aplican a cualquier persona o grupo, independientemente de su origen étnico, debidamente relacionados espiritualmente a Dios por la fe, es decir, los redimidos.[45] Los términos en este sentido se pueden usar de gentiles ( por ejemplo, algunos ejemplos de “simiente de Abraham” en Romanos 4). Pero los términos en su sentido espiritual incluso se utilizan para distinguir meros Judíos biológicos de los Judíos que son tanto biológicos como espiritualmente relacionados con Dios. (Por ejemplo, Rom. 9:6 ss). [46]

Un uso final de los términos puede ser llamado tipológico. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento hay momentos en que Israel, siendo Israel, también puede funcionar como un tipo de iglesia. Algunos pasajes del NT incluso afirman que algún evento que involucra a Israel es una lección para la iglesia (1 Cor 10:1-6, por ejemplo).

¿Cuál es la particularidad de los sistemas dispensacional en relación a estos múltiples sentidos? Muchos sistemas de continuidad parecen ignorar los múltiples sentidos de los términos o sólo reconocen otros sentidos distintos de los espirituales y tipológicos en casos limitados como Romanos 11 donde el pasaje tiene poco sentido sin el sentido étnico. Otros reconocen la distinción de los sentidos, pero luego parecen destacar sólo los usos espirituales o tipológicos.[47] Lo que es distintivo del pensamiento dispensacional es el reconocimiento de todos los sentidos de estos términos como vigentes en ambos testamentos junto con una exigencia de que ningún sentido (especialmente espiritual) es más importante que cualquier otro, y que ningún sentido anula el significado y las implicaciones de los demás sentidos. Cuanto más se hace énfasis en la distinción y la importancia de los diversos sentidos, más dispensacional y discontinua se orienta su sistema, ya que los distintos sentidos requieren hablar de Israel étnica, política y espiritualmente, así como hablar de la iglesia.

HERMENÉUTICA

La hermenéutica también es crucial para el Dispensacionalismo. Ryrie afirma que la clave es el uso constante de la hermenéutica literal,[48] mientras ya sea que los no-dispensacionalistas o bien son no literales o literalistas inconsistentes. Otros dispensacionalistas están de acuerdo. Por ejemplo, Walvoord sostiene que los amilenaristas llegan a su posición en parte al rechazar la hermenéutica literal.[49] Incluso argumenta que los premilenialistas que afirman un pos-tribulacionismo lo derivan a través de una comprensión no-literal de la tribulación.[50]

Aunque creo que la acusación presentada por Ryrie es demasiado simplista, esto no es una cuestión fácil. Y los no-dispensacionalistas han añadido a la confusión lo que han dicho. Por un lado, los pensadores no-dispensacionales no toman una postura unificada sobre el tema. Muchos pensadores no-dispensacionales pretenden manejar la profecía (profecía del AT en particular) no literalmente.[51] Por ejemplo, O. T Allis argumenta que muchas profecías del AT en relación con el futuro de Israel deben ser interpretadas no literalmente, porque, entre otras razones, las promesas se condicionaron sobre la obediencia. Cuando Israel desobedeció, se perdió las promesas, y ahora se deben reinterpretar para aplicarse a la iglesia de una manera no literal.[52[ Allis afirma que el Dispensacionalismo se equivoca al ser demasiado literal. El escribe:

El principal objetivo ha sido mostrar que el Dispensacionalismo tiene su origen en un literalismo y defectuoso no-bíblico el cual, en el importante campo de la profecía, ignora el carácter típico y preparatorio de la dispensación del Antiguo Testamento.[53]

El comentario sobre la tipología es crucial, como veremos, pero el punto es ahora adhesión de Allis a la hermenéutica no literal para interpretar la profecía. [54]

Mientras algunos pensadores no-dispensacionales afirman interpretar de manera no literal, otros dicen interpretar literalmente. Por ejemplo, Por ejemplo, O. Palmer Robertson argumenta que la mejor manera de entender el cumplimiento de las profecías del Nuevo Pacto (Jeremías 31:33) es verlas como si tuvieran un “cumplimiento de múltiples etapas, basado en el contraste típico / real de la Escritura.”[55] Por consiguiente, si bien puede haber existido en el AT cierto sentido de cumplimiento de las promesas del Nuevo Pacto dentro de los setenta años de la promesa (Jer. 25:12; 29:10), vemos un cumplimiento adicional cuando Jesús instituye un Nuevo Pacto.

Robertson llama a este “otro tipo de cumplimiento ‘literal’.”[56] Por otra parte, Ladd sostiene que la reinterpretación del AT a la luz del acontecimiento de Cristo simplemente sigue la costumbre de los escritores del NT que hacen lo mismo (por ejemplo, Os 11:1 / Mat. 2:15; Joel 2 / Hechos 2; Amos 9 / Hechos 15). [57] De este modo, los autores e intérpretes del AT simplemente ven más claramente el referente de la profecía del AT de lo que podría el santo del AT. Pero esta práctica no es una lectura no-literal, ya que el AT no se cumplió al final de los tiempos del AT y lo dejó abierto en cuanto a lo que sería el cumplimiento. Si las profecías del AT se hubieran cumplido y luego hubieran sido reinterpretadas para aplicarlas a la iglesia en el NT, eso parecería ser una lectura no-literal, pero la aplicación del pasaje a la iglesia difícilmente es alegorismo si el pasaje no se cumple al final del AT.

Para ilustrar aún más la confusión, sólo necesitamos dirigirnos a La Biblia y al Futuro de Hoekema. Hoekema afirma que el cumplimiento de Amos 9:11-12 en Hechos 15:14-18 es un claro ejemplo bíblico de una profecía que se cumple en sentido figurado. [58] Otros como Robertson se refieren a tales ejemplos como al menos una especie de hermenéutica literal. En la página siguiente Hoekema afirma que las profecías sobre la restauración de Israel puede cumplirse “cumplirse antitípicamente -o sea, cumpliéndose finalmente en la posesión por parte de todo el pueblo de Dios de la nueva tierra de la cual Canáan era tipo.”[59] Pero ¿acaso no fue Amos 9 también una profecía sobre la restauración de Israel? Y si es así, ¿es Hechos 15 el cumplimiento figurativo de Amós 9 o el cumplimiento antitípico? Y ¿es el cumplimiento antitípico literal o figurativo? Hoekema no responde a ninguna de estas preguntas, pero lo que él llama cumplimiento antitípico parece corresponder con lo que Allis llama no literal. Con este tipo de confusión, es comprensible que los dispensacionalistas tengan muchas preguntas acerca de la hermenéutica no dispensacional. Mi punto principal, sin embargo, es que la confusión (y seguramente también hay confusión entre los pensadores dispensacionales) sobre si estas prácticas son literales o no literales (y mucho menos confusión sobre qué prácticas son correctas) ilustran la necesidad de un pensamiento más claro sobre esta cuestión.

Plantear estas cuestiones no las soluciona, pero podemos hacer algunos progresos mientras observamos diferencias hermenéuticas entre los sistemas. A menudo, los no dis-pensacionalistas responden a la acusación del no-literalismo de dos maneras. La primera es contrarrestar que los dispensacionalistas también interpretan de forma no literal, porque interpretan figuras de lenguaje. Como ya he dicho en otro lugar, [60] la objeción no reconoce la diferencia entre tipos de lenguaje (figuras de lenguaje, lenguaje simple, por ejemplo) y los métodos de interpretación de lenguaje.

Una segunda respuesta no dispensacional es que interpretan literalmente. Ambas partes pretenden interpretar literalmente, y sin embargo se derivan diferentes sistemas teológicos. Esto sugiere que la diferencia no es literalismo νs. no-literalismo, sino diferentes entendimientos de lo que constituye la hermenéutica literal. Creo que el debate se deriva de tres cuestiones fundamentales, a saber, la relación del progreso de la revelación a la prioridad de un testamento sobre el otro, la comprensión y las implicaciones del uso del AT por el NT y el entendimiento e implicaciones de la tipología. Los tres están interrelacionados, pero me ocuparé de cada uno independientemente.

La característica del pensamiento dispensacional es su énfasis en el progreso de la revelación. Dios da diferentes órdenes de administración para el mundo en diferentes momentos, y las nuevas órdenes instituyen una nueva dispensación. Desde el AT al NT, no todo cambia, pero la mayoría todo se vuelve más claro. [61] Los pensadores Dispensacionales y nondispensacionales están de acuerdo en que el NT cumple el AT y es una revelación más completa de Dios; pero hay desacuerdo en cuanto a lo que significa para la prioridad de un Testamento sobre el otro. Los no dis-pensacionalistas comienzan con la enseñanza del NT como prioritaria, y luego regresan al AT. Los dispensacionalistas a menudo comienzan con el AT, pero donde quiera que comienzan exigen que el AT sea tomado en sus propios términos en lugar de ser reinterpretado a la luz del NT.[62] Como Ladd explica:

Aquí está la línea divisoria de las aguas entre una teología dispensacional y una no dispensacional. El dispensacionalismo forma su escatología mediante una interpretación literal del Antiguo Testamento y luego adecúa en el Nuevo Testamento a la misma. Una escatología no-dispensacional forma su teología de la enseñanza explícita del Nuevo Testamento.[63]

El punto básico de Ladd parece correcto, pero ¿por qué esa diferencia? Creo que en parte la respuesta deriva de este asunto del progreso de la revelación. Bavinck afirma, por ejemplo, que puesto que el lenguaje de las profecías del AT es terrenal y sensual, hay que buscar la verdad espiritual y eterna escondida en las formas terrenales.[64] Para encontrar el espiritual, acude al NT, porque “el Nuevo Testamento se considera como espiritual y por ende, como el cumplimiento completa y verdadero del Antiguo Testamento.”[65] El NT tiene claramente prioridad, pues pone énfasis en lo espiritual, y por lo tanto es una forma superior de revelación.

No todos los no-dispensacionalistas aceptan la disyunción de Bavinck de los Testamentos como terrenal vs. espiritual, pero generalmente están de acuerdo en que el NT como cumplimiento debe tener prioridad. El AT es visto como provisional, las sombras, mientras que el NT es visto como la realidad. Una de las principales razones para afirmar esto es que gran parte del sistema del AT se elimina como innecesario con la venida de Cristo.[66] EF Kevan afirma el punto argumentando que cuando una idea pasa del AT al NT, “la interpretación ha de emerger del carácter dispensacional de la profecía según lo determinado por pactos.”[67] Lo que quiere decir que la dispensación durante el cual se da una profecía “determina las formas materiales externas de la profecía.” [68] El profeta debe hablar en términos entendibles para su propio día. Sin embargo, eso no termina el asunto, porque entender las circunstancias históricas que rodean la profecía no nos dice su cumplimiento. Como explica Kevan:

Esto significa que tomamos al profeta en el sentido exactamente en que lo dice - “literalmente” (excepto en casos de metáfora obvia y declarada) -aunque el cumplimiento de lo que dice puede superar en gran medida tanto lo que sabe y los términos que utiliza.[69]

Antes de responder a esta cuestión, debe hacerse otra observación. En la discusión de Bavinck y la línea de interpretación derivada de él, VanGemeren señala que la regla básica se convirtió en la noción de que “lo que el NT no afirma de manera explícita fue rechazado y el lenguaje profético del AT se interpretó tipológicamente.” [70] Esto parece ser una descripción apropiada del enfoque general no condicional del AT, y no sólo el tratamiento de la profecía del AT.

De lo anterior parece justo concluir que la prioridad del NT típicamente subrayada por los no dispensacionalistas descansa al menos en parte en una noción de revelación progresiva que ve al NT como la finalización del AT. Pero el progreso de la revelación es crucial para los sistemas dispensacionales. ¿Se equivocan los dispensacionalistas simplemente al no darse cuenta de que la revelación progresiva argumenta por la prioridad del NT? Yo creo que no.

El punto crucial es cómo sabemos si algo en el AT (especialmente profecía sobre el futuro de Israel) sigue siendo vinculante en el NT. Mi respuesta es doble. Si una profecía o promesa del Antiguo Testamento se hace incondicionalmente a un pueblo determinado y aún no se ha cumplido para ellos, incluso en la era del NT, entonces la profecía todavía debe ser cumplida para ellos. Si bien una profecía dada incondicionalmente a Israel tiene un cumplimiento para la iglesia si el NT la aplica a la iglesia, también debe ser cumplida a Israel. El progreso de la revelación no puede anular las promesas incondicionales.

Mi segunda respuesta se refiere a si algo debe ser repetido en el NT para permanecer en vigor. Si el NT rechaza explícitamente una institución del AT, etc., se cancela. Pero si Dios afirma un punto una vez (el AT), ¿por qué debe repetirlo en el NT para que siga siendo verdadero u operativo? Mientras no rechace explícita o implícitamente la enseñanza del AT, ¿por qué supone que se anula sólo porque el NT no lo repite? Argumentar que se cancela porque no se repite es un caso clásico de argumentar a partir del silencio. Por otra parte, no está argumentando a partir del silencio para reclamar que todavía está en vigor a pesar del silencio del NT, porque Dios ya en el AT ha roto el silencio y nos h su pensamiento.

Algunos pueden responder que la palabra clave aquí es “implícita.” Aunque Dios puede no negar explícitamente las promesas del AT a Israel en el NT, seguramente lo hace implícitamente aplicándolas a la iglesia. Mi respuesta es que ¡las promesas no se pueden cancelar ni siquiera implícitamente si se hacen incondicionalmente!

En suma, la falta de repetición en el NT no hace que una enseñanza del AT sea inoperante durante la era del NT, siempre y cuando nada la cancele explícita o implícitamente. La incondicionalidad de las promesas a Israel garantiza que el NT ni siquiera elimina implícitamente esas promesas de Israel. Las leyes y las instituciones civiles y ceremoniales del AT son sombras y se eliminan explícitamente en el NT. Pero las promesas incondicionales no son sombras, ni tampoco los pueblos a quienes se les da.

A pesar de lo anterior, los no dispensacionalistas pueden afirmar que simplemente están siguiendo el modelo del NT (por ejemplo, Joel 2:28 / Hechos 2:16-17, Amós 9:11-12 / Hechos 15:16-18, Os. 11:1 / Mat. 2:15) de manejar el AT.[71] Por lo tanto, la reinterpretación explícita de las promesas del AT a Israel aparentemente indica su cancelación para Israel.

Inicialmente, se puede decir que los sistemas de continuidad tienden a apelar a este patrón de manejo del AT como fundamento para pensar que el significado del NT se convierte en el significado del AT, o que el significado del pasaje del AT en su contexto no tiene importancia o ambos. Los sistemas que tienden hacia la discontinuidad generalmente afirman que este patrón no implica una sustitución del significado del NT por el significado del AT; el significado de los dos pasajes en sus contextos debe ser sostenido.[72]

Pero, ¿qué pasa con el punto de vista del no-dispensacionalista? ¿Proporciona esta práctica el patrón y / o la prescripción para manejar las profecías del AT (especialmente aquellas sobre el futuro de Israel)? ¿Niega o minimiza la importancia del significado del pasaje del AT en su propio contexto? Yo creo que no. Los patrones y las descripciones no son prescripciones. El hecho de que algo se hace de cierta manera no lo hace mandatorio como correcto o la única manera.[73] Por otra parte, los estudios como el Antiguo Testamento en el Nuevo de S. Lewis Johnson muestran que no existe un patrón del NT del uso de AT. Hay variedades de usos del NT del AT. [74] Además, Palmer Robertson convincentemente argumenta e ilustra el punto de que la forma en que un escritor del NT utiliza un pasaje del AT no controlan la forma en que otros utilizan el mismo pasaje.[75] Esto pone de relieve que no hay un patrón único del uso que hace el NT del AT. Por otra parte, si la reinterpretación del NT se convierte en el significado del pasaje del AT, ¿cómo se puede determinar qué significa el pasaje del AT ya que el NT puede reinterpretarlo de varias maneras diferentes? ¿Y qué permanece constante para el significado de los pasajes del AT que se vuelven a aplicar en el Nuevo Testamento?

Finalmente, la aplicación del NT del pasaje del AT no elimina necesariamente el significado original del pasaje. Ningún escritor del NT afirma que su nueva comprensión del pasaje del AT cancela el significado del pasaje del AT en su propio contexto o que la nueva aplicación es el único significado del pasaje del AT. El escritor del NT simplemente ofrece una aplicación diferente de un pasaje del AT que el AT pudo haber previsto; él no está afirmando que el entendimiento del AT ahora es irrelevante. El cumplimiento doble, entonces, es necesario para la aplicación del NT del pasaje a la iglesia y para mantener la integridad del significado del AT, especialmente teniendo en cuenta la naturaleza incondicional de las promesas a Israel.

Habiendo oído lo precedente, uno podría rechazarlo porque piensa que la tipología y el carácter de sombra del AT hacen que el significado del NT sea crucial después de todo. Esta objeción y la comprensión de la tipología detrás de esto está bastante bien arraigada en el pensamiento no-dispensacional. [76] De hecho, cuanto más se considera el AT como una sombra y tipo (un tipo que se desvanece como sombra en virtud del anti-tipo), más subraya su sistema la continuidad.

Los dispensacionalistas reconocen también los tipos, pero difieren en su comprensión de la tipología y sus implicaciones para la relación de los Testamentos. Los sistemas no dis-pensacionales hacen hincapié en que el tipo es una sombra y el antitipo es una realidad; por lo tanto, el significado del antitipo reemplaza y cancela el significado del tipo en su propio contexto. Los dispensacionalistas no creen que los tipos sean necesariamente sombras, y exigen que tanto el tipo como el antitipo reciban sus significados apropiados en sus propios contextos, manteniendo una relación tipológica entre sí.

El trabajo de David Baker sobre la tipología arroja luz sobre este debate. Baker observa que la tipología descansa en la correspondencia o analogía entre dos objetos, personas o acontecimientos. Hay dos tipos principales de correspondencia. Uno que él llama vertical, una relación entre realidades celestiales y terrenales, y el otro horizontal, una relación entre un hecho histórico anterior y posterior. Los escritores bíblicos están más interesados en el horizontal que en el tipo vertical.[77] Baker señala conceptos erróneos sobre la tipología y ofrece el correctivo. En primer lugar, la tipología no es ni alegoría ni simbolismo. Tanto en la alegoría como en el simbolismo hay poca importancia en lo factual del símbolo o la alegoría. Cada elemento es una señal para algo más importante. Pero la tipología se refiere a las relaciones entre los hechos históricos.[78] En segundo lugar, la tipología no es exégesis. Baker escribe:

El texto bíblico tiene sólo un significado, su significado literal, y esto se encuentra por medio del estudio gramatical-histórico. Si el autor pretendía un significado tipológico, quedaría claro en el texto. Y si vemos un significado tipológico no percibido por el autor original debe ser consistente con el significado literal. La tipología no es una exégesis o interpretación de un texto, sino un estudio de las relaciones entre eventos, personas e instituciones registradas en los textos bíblicos: [79]

Finalmente, muchos piensan que los tipos prefiguran algo futuro. Baker rechaza esto, no porque los tipos de ninguna manera sean orientados hacia el futuro, sino en el sentido de que si los tipos sólo prefiguran el futuro, deben tener algún significado distinto de lo que es evidente en ese momento. Baker argumenta:

Es sólo en retrospectiva que un evento, persona o institución puede ser visto como típico. La existencia de tipos hace necesario que exista otros eventos, personas o instituciones (antes o después) de los que son típicos.[80]

Las implicaciones para nuestra discusión son bastante significativas. Ya hemos visto que aunque algo del AT eran realmente provisional y una sombra, no todo lo fue. La comprensión adecuada de la tipología nos informa que incluso si el NT interpreta el AT de forma tipológica e incluso si lo estamos haciendo, eso no nos permite ignorar o cancelar el significado del tipo o sutituir el significado del antítipo por ello. Si los tipos eran alegorías o símbolos, eso podría hacerse. Pero no lo son. Son hechos históricos concretos, personas, promesas. Miran hacia el futuro, pero no de una manera que hace que su significado sea equivalente al antitipo. Por otra parte, si el NT antitipo cancela el significado del tipo del AT, el NT debe decirnos así. Las reinterpretaciones de NT de los pasajes del OT no son cancelaciones ni explícitas ni implícitas del significado del AT. Del mismo modo, los antitipos del NT no anulan explícita ni implícitamente el significado de los tipos del AT. Pensando que no malinterprete la tipología.

En suma, la hermenéutica dispensacional no ignora ni el progreso de la revelación, ni la naturaleza provisional de mucho en el AT, ni la tipología. Sin embargo, estos elementos son usados ​​por sistemas no-dispensacionales para enfatizar la prioridad del NT sobre el AT. En general, cuanto más se hace hincapié en la continuidad, más prioridad se da al NT como normativo para la comprensión del AT. Y generalmente, cuanto más se subraya la discontinuidad, más toma cada uno de los Testamentos por sí mismo y menos tiende a ver el entendimiento de un Testamento como normativo para el otro. Mi argumento es que la comprensión de que tanto el tipo como el antitipo deben tener su propio significado aun cuando tengan una relación tipológica con el otro, comprendiendo las implicaciones de la reinterpretación del NT y comprendiendo que el progreso de la revelación sólo hace inoperante la verdad anterior si Dios así lo dice llevadolo a uno a ver que el significado de los pasajes de AT y NT debe mantenerse.

Promesas de Pacto A Israel

De la discusión anterior debe ser evidente que una diferencia crucial entre la continuidad y los sistemas de discontinuidad es su comprensión de los pactos. A menudo el problema se manifestó de manera simplista que los pactos del AT como el de Abraham y de David son vistos como condicionados por los no-dispensacionalistas e incondicionales por los dispensacionalistas.[81] Allis, por ejemplo, piensa que el pacto de Abraham está condicionado a pesar del lenguaje aparentemente incondicional en Gen 12:1-3. A menudo hay una condición no declarada implícita en un pacto que explícitamente parece incondicional. Por ejemplo, Allis nos recuerda que Jonás predicó un juicio incondicional sobre Nínive, pero cuando Nínive se arrepintió, Dios lo salvó. Por lo tanto, debe haber habido una condición implícita. Allis afirma que debemos comprender generalmente el lenguaje de pacto de esta manera.[82]

Mientras que la interpretación condicional v.s. incondicional de los pactos puede representar adecuadamente a algunos no-dispensacionalistas frente a los dispensacionalistas, no es cierto en todos los casos. Algunos dispensacionalistas sostienen que mientras que los no dispensacionalistas interpretan típicamente los pactos como condicionales, los dispensacionalistas ven tanto un elemento condicional como un elemento incondicional. Lo que es incondicional es que Dios cumplirá los pactos con Israel. Por otro lado, no todos los judíos, hablando étnicamente, recibirán los beneficios de esas promesas. La bendición individual bajo las promesas siempre está condicionada a la obediencia al Dios que hizo el pacto. Por lo tanto, los judíos particulares que experimentan las bendiciones de las promesas de Israel son aquellos que forman el remanente creyente de los judíos a lo largo de la historia. Las promesas incondicionales garantizan que algunos judíos experimentarán bendiciones pactadas; a través de su obediencia aprendemos quien es de ese remanente creyente. [83]

Aunque uno podría pensar que esto termina el asunto, no es así. Estoy de acuerdo en que hay un elemento condicional y uno incondicional a las promesas tal como se acaba de explicar, pero eso no explica por completo la diferencia entre los sistemas dispensacional y no dispensacional. En El Cristo de los Pactos Robertson básicamente toma el mismo punto de vista, [84] pero él es no-dispensationalist. Esto sugiere que la diferencia entre los sistemas sobre esta cuestión se deriva de otra cosa. A través de una serie de puntos sobre los pactos, la diferencia real se hace evidente.

Primero, tenga en cuenta a los destinatarios de las promesas del pacto del AT. Son judíos biológicos tratados como una nación. Eso no significa que los pactos no pueden aplicarse a, o incluso hablar de los gentiles. Sólo significa que están dirigidos a Israel y son principalmente de la nación de Israel. Segundo, las promesas del pacto contienen un elemento incondicional. Los israelitas particulares que se dan cuenta de ellos son el remanente creyente, pero su incondicionalidad para la nación requiere un cumplimiento para el remanente creyente como una entidad corporativa.

Tercero, las promesas no sólo implican bendiciones espirituales, sino también bendiciones sociales, políticas y económicas. Creo que la gran diferencia en los pactos entre los sistemas dispensacional y no dispensacional no es sólo condicionalidad ν.s incondicionalidad, sino que aspecto (s) de la promesa del pacto se enfatizan. Robertson, después de afirmar el mismo punto que yo hago sobre los elementos condicionales e incondicionales en los pactos, a continuación, se centra casi exclusivamente en el aspecto espiritual de las bendiciones del pacto.[85] Los dispensacionalistas exigen que uno hace énfasis en la variedad de elementos de la bendición del pacto, no sólo lo espiritual.[86] En general, cuanto más continuidad se orienta el sistema de uno, más se hace énfasis en el aspecto espiritual de las bendiciones solamente y una mayor tendencia a ver los pactos como condicionales. Cuanto más orientado hacia la discontinuidad sea el sistema, mayor es el énfasis en todos los elementos de la bendición del pacto y mayor es el énfasis en el elemento incondicional en ellos.

Algunos argumentan en contra de distinguir varios aspectos de la bendición del pacto, porque los pactos son de una sola pieza. Pero incluso concediendo el punto, es de ayuda al dispensacionalista. Todo lo que pide es tomar en serio la necesidad de que todas las promesas del pacto se realicen en algún momento de la vida de la nación a la que fueron dirigidas incondicionalmente.

En cuarto lugar, lo anterior es irrelevante si los pactos ya se han cumplido a la nación de Israel. Uno u otro elemento de la bendición del pacto puede haber sido experimentado en un momento u otro, pero el complejo total de las promesas (espiritual y material), destinado a ser cumplidas simultáneamente, nunca se ha cumplido de forma conjunta en la historia de esta nación.[87] Este hecho Además de los otros tres requiere un cumplimiento futuro de las promesas del pacto al remanente creyente de la nación Israel.

Los sistemas de continuidad y discontinuidad difieren sobre los pactos en las formas mencionadas. Debido a su comprensión de las promesas del pacto, el dispensacionalista sostiene que muchas profecías del AT de la bendición futura de Israel no sólo pueden tener doble cumplimiento (una para Israel y otra para la iglesia), sino que es debe cumplirse. Del mismo modo, basándose en ese entendimiento, afirman que los sentidos múltiples de términos como "judío" deben ser mantenidos en ambos Testamentos.

EL FUTURO DISTINTIVO PARA EL ISRAEL ÉTNICO

De lo anterior está claro que mantener un futuro distintivo para Israel étnico es esencial para el Dispensacionalismo. Esta cuestión involucra varios temas: ¿es la iglesia una continuación y / o reemplazo de Israel, qué clase de futuro puede esperar el Israel nacional, y cómo se debe entender la naturaleza del reino? Los comentarios en esta sección y la siguiente abordan los tres.

Históricamente ha habido muchas posiciones en Israel, [88] y la mayoría han negado un futuro distintivo para Israel como nación. La distinción del dispensacionalismo puede verse a través de una breve sinopsis de posiciones sobre esta cuestión.

Una perspectiva amilenial inicial ve las promesas terrenales hechas a Israel como simbólicas y tipológicas. Como tales, se cumplen en Cristo. [89] Además, muchos de los que sostienen esta posición afirman que incluso si las promesas se refieren literalmente a Israel, eran condicionales, e Israel perdió las promesas a través de la desobediencia. Las promesas de Israel han de ser cumplidas espiritualmente en la era corriente a través de reinado de Cristo en la iglesia [90] y, finalmente, en el estado eterno con los nuevos cielos y la tierra. [91] Los judíos individuales pueden ser salvados e incorporados a la Iglesia, pero no habrá ningún reino material de y ningún énfasis especial en Israel.

Una segunda posición amilenaria coincide en que las promesas del AT se realizan en la iglesia y que los judíos individuales son incorporados a la iglesia por la fe en Cristo. Sin embargo, a causa de los pasajes como Rom. 11:25-27, los defensores esperan una gran integración de Judíos a la iglesia al final de la época antes del regreso del Señor y el establecimiento del estado eterno. [92]

Willem VanGemeren ofrece una tercera posición reformada. 93 Él piensa que mucho del pensamiento reformado tradicional ha espiritualizado las promesas del AT a Israel y las transfirió a la iglesia, el Israel espiritual. [94] Esas promesas a Israel deben ser tomadas seriamente basándose en la idea de Calvino del cumplimiento progresivo de las promesas, VanGemeren afirma que la manera de tomarlas con seriedad es verlas cumplidas históricamente más de una vez. Es posible que hayan sido cumplidas durante los tiempos del AT, durante la era actual en la iglesia, y se espera un cumplimiento futuro cuando Cristo regrese y restaure todas las cosas. [95] El cumplimiento entonces no es un estado de perfección. El cumplimiento es un proceso que nos lleva a través del AT, el NT, y la historia de la iglesia.”[96]

El enfoque de VanGemeren significa que Israel puede aspirar a participar de las bendiciones en cada generación. [97] ¿Quiere decir esto que Israel finalmente se dará cuenta de una manera literal de todo lo que se le prometió en el AT? VanGemeren no dice que sí, pero no descartaría esa posibilidad. El cumplimiento de la esperanza es cierta, pero la esperanza excluye la certeza en cuanto al cómo, VanGemeren explica:

La esperanza excluye la certeza de los esquemas del milenio (pre, pos, a-). La esperanza está enfocada en Jesucristo como el autor y consumador de nuestra fe, el Alfa y Omega. . . . . La esperanza admite humildemente que no conoce el tiempo ni la forma de cumplimiento, debido a nuestro conocimiento "parcial" y nuestra visión limitada (1 Cor 13, 12). Por otro lado, la esperanza no excluye un futuro para Israel como parte del pueblo de Dios, ni de alguna futura conversión a gran escala (Romanos 11: 25-29). La esperanza no delimita los beneficios de la expiación de Cristo a "espiritual" en esta era y, a "espiritual" y "material" en el siglo venidero. [98]

Los posmilenialistas ven las promesas del AT de un reino cumplido tanto material como espiritualmente. La propagación y la respuesta al Evangelio eventualmente marcarán una época de oro indefinidamente amplia material y espiritualmente. No habrá énfasis específico en Israel. Al igual que con otros pueblos, los judíos individuales serán bendecidos al entrar en la iglesia a través de la fe en Cristo.

Los premilenialistas no-dispensacionales esperan que Cristo reine literalmente 1000 años en la tierra. Cristo reina espiritualmente sobre su iglesia ahora, pero algún día reinará sobre toda la tierra. Los efectos serán sociales, políticos, económicos y espirituales. Los judíos individuales se beneficiarán a través de su membresía en la iglesia. Algunos defensores de este punto de vista incluso esperar una gran reunión nacional de los israelitas al final de la era. Sin embargo, cuando el reino en su plenitud está aquí, no tendrá ningún sabor o énfasis particular judío.[99]

Por último, los dispensacionalistas suelen tener una de las dos perspectivas. Según ambos, las promesas del AT para Israel, más Apoc. 20:1-10 exigen un reino terrenal literal de 1000 años. Será un tiempo de grandes bendiciones para todos los pueblos, pero habrá especial énfasis en Israel. Las promesas del Reino pertenecen a todos los israelitas salvos de todas las épocas. Debido a pasajes como Zacarías 12:10s., Mateo 24:29-30 y Romanos 11:25-27, los dispensacionalistas esperan una gran reunión de judíos a Cristo al final de la tribulación mientras “y mirarán a mí, a quien traspasaron” (Zac 12:10). Los judíos salvados durante la era de la iglesia son miembros de ella y encuentran su identidad con ella. Pero los santos judíos del AT y los santos de la tribulación judíos después del rapto formarán el remanente creyente de Israel que verán el cumplimiento de las promesas del AT a Israel en 1000 años reino terrenal.[100] La distinción básica aquí entre los dispensacionalistas es que los del antiguo tienden a ver El reino relegado enteramente al futuro. Más dispensacionalistas contemporáneos sostienen que la plena realización del reino de Israel y el mundo espera el futuro, pero actualmente los aspectos espirituales del reino son operativos en la iglesia.[101]

Lo que resulta evidente de este esbozo de opiniones es que sólo el dispensacionalismo claramente ve un futuro distintivo para el Israel étnico como nación. Este es un distintivo dispensacional, y cuanto más el sistema teológico enfatiza un futuro distintivo para Israel, más el sistema será un sistema de discontinuidad. A la inversa, cuanto menos hay tal énfasis, más el sistema de uno se convierte en uno de continuidad.

Desde mi perspectiva, la iglesia no reemplaza ni continúa a Israel. Habrá un futuro distintivo para el Israel étnico, a pesar de que los aspectos espirituales del reino se están aplicando ahora a la iglesia. Los argumentos para este punto de vista son muchos, pero tres bastarán. En primer lugar, esta posición es un concomitante lógico de la hermenéutica y la posición sobre los pactos ya esbozados.

Segundo, tanto el AT como el NT enseñan este futuro. Las profecías del AT predicen un tiempo de bendición espiritual, social, política y económica para Israel (por ejemplo, Zacarías 12-14, Isaías 60, Jer 31: 27-40, Sof. 3:11-20). Esas profecías aún no se han cumplido. Por tanto, uno puede razonablemente esperar un futuro distintivo para Israel.

En el NT también, incluso después de que Israel rechaza a Cristo, el futuro de Israel está siendo prometido.[102] Cuando se le preguntó a Cristo (Hechos 1:8) si el reino sería restaurado a Israel, él no dice que Israel perderá el reino. Él responde que los discípulos no podían saber el momento de estos acontecimientos y que, mientras tanto, harían otro trabajo. La respuesta de Cristo difícilmente suena como si Israel perdió el reino para siempre. [103] Por otra parte, Pablo parece resolver el problema en Romanos 11:25-29. No sólo predice la futura salvación de Israel como nación, sino que concluye toda su discusión sobre la posición de Israel diciendo que “porque los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables.” ¿Qué otra cosa podría significar que lo que Dios Dios ha prometido a Israel, él los librará? Y el AT aclara las promesas.

Finalmente, un futuro distintivo es un resultado lógico de la elección de Dios de Israel. Berkouwer, no un dispensacionalista, correctamente pregunta en relación con este asunto:

¿Puede un pasado que ha sido calificado por elección alguna vez llegar a la nada? ¿Podrá alguna vez la 'elección de Dios', como suele entenderse, cambiarse en 'rechazo'? ¿Puede la Iglesia heredar el lugar del pueblo elegido de Israel, para que la elección pase a la iglesia? ¿No consideramos generalmente la elección de Dios como algo irrevocable, definitivo y poderoso; y por lo tanto carece de sentido suponer que la elección de Israel podría ser negada por la reacción humana, incluso la incredulidad? [104]

LA IGLESIA COMO ORGANISMO DISTINTIVO

Un quinto distintivo del dispensacionalismo es la creencia de que la iglesia es un organismo distintivo. Con esto, los dispensacionalistas dicen que la iglesia no comienza hasta la era del NT (la mayoría dicen en Pentecostés). También significa que la Iglesia no existía en alguna forma en el AT. [105] En las épocas del AT y del NT, la gente siempre se salvaba por gracia mediante la fe en la verdad que Dios ha revelado; pero ser salvo no es la única característica definitoria de la iglesia. Un nuevo organismo comenzó en Pentecostés.[106]

Como dispensacionalista, creo que la iglesia es un organismo NT distintivo que comenzó en Pentecostés. Hay varias razones para este punto de vista, pero algunas bastarán. Primero, según 1 Cor 12:13, cuando un creyente en la era actual confía en Cristo como Salvador, es bautizado por el Espíritu Santo en el cuerpo de Cristo. Pero esta actividad aparentemente comenzó en el Día de Pentecostés. La gente fue salvada y el Espíritu estaba actuando en los tiempos del AT, pero no veo ninguna evidencia de que ser salvo en el AT implicaba ser traído al cuerpo de Cristo, un organismo donde los creyentes están unidos a Cristo y uno al otro.

Un punto relacionado es que el NT habla del creyente como ὲν χριστῶ. Esa frase se refiere a la unión del creyente con Cristo y, a la morada del Espíritu Santo. Como C.F.D. Moule ha argumentado, la frase se convirtió en un término técnico en el NT.[107] Mientras que el Espíritu Santo vino sobre la gente en el AT en ocasiones especiales para realizar tareas especiales, esto es diferente de la morada permanente del Espíritu Santo y el cumplimiento de Cristo mencionado en Juan 15. Además, la salvación siempre está basada en la obra expiatoria de Cristo, y en ese sentido todos los creyentes están en Cristo; pero como se ha explicado, la relación NT ὲν χριστ implica algo más que simplemente ser salvo sobre la base de la sangre de Cristo.

Tercero, según Ef 4:15 y Col. 1:18, Cristo es la cabeza de la iglesia. Sin embargo, Efesios 1:19-23 dice que Cristo se convirtió en cabeza de la iglesia en su conquista de la muerte a través de la resurrección y la ascensión. Es lógico pensar que un Cristo sin resurrección difícilmente serviría como cabeza de un cuerpo que ha conquistado el pecado y su penalidad y muerte. Pero si Cristo se convierte en cabeza de la iglesia después de su resurrección y ascensión, la iglesia debe ser un organismo del NT.

Por último, 1 Corintios 12 y Ef 4:11-12 enseñan que Cristo dio a la iglesia dones espirituales a través del Espíritu Santo para la obra del ministerio. Cada creyente recibe sus dones al ser salvo y bautizado en el cuerpo de Cristo (1 Cor 12:11-13). Pero Ef 4:8 indica que Cristo no dio esos dones a la iglesia hasta que ascendió en lo alto. Si la iglesia es un organismo de personas con dones espirituales, y si Cristo no comenzó a dar dones hasta después de la ascensión, uno es llevado a la conclusión de que la iglesia no existía hasta el NT. [108]

Lo anterior da parte del sabor del pensamiento dispensacional. En general, cuanto más se mueve el sistema hacia la discontinuidad, más se ve a la iglesia como un organismo distintivo. Del mismo modo, cuanto menos se ve la distinción, más su sistema tiende hacia la continuidad.

FILOSOFÍA DE LA HISTORIA

Ryrie afirma que es distintivo al Dispensacionalismo la idea de que Dios usa la historia para traer gloria a sí mismo.[109] No estoy de acuerdo, porque no puedo imaginar un calvinista no-dispensacional, por ejemplo, que diría algo diferente. Sin embargo, creo que los sistemas dispensacional y no-dispensacional difieren en su énfasis con respecto a lo que Dios está haciendo con la historia. En muchos sentidos, esta diferencia subyace en muchos de los otros distintivos ya mencionados.

Para los no-dispensacionalistas la historia se considera primordialmente como historia de la salvación. En otras palabras, el énfasis está en el plan en curso de Dios para salvar a los hombres. Para los dispensacionalistas, la historia es la implementación gradual y el desarrollo del reino de Dios. Una parte importante de esa implementación consiste en salvar a las personas, pero los elementos soteriológicos y espirituales no son los únicos aspectos del reino. Nada de esto sugiere que los no-dispensacionales estén desinteresados ​​en las implicaciones sociales, políticas y económicas de las obras de Dios en la tierra o que los dispensacionalistas creen que estos otros elementos son más importantes que lo que Dios está haciendo para salvar a los hombres. El punto es simplemente una cuestión de énfasis. Por ejemplo, los tratamientos no-dispensacional de la naturaleza de los pactos y de futuro de Israel siempre hacen énfasis en cuestiones soteriológicas y espirituales, mientras que los tratamientos dispensacionales hacen énfasis en los aspectos espirituales / soteriológicos y sociales, económicos y políticos de las cosas.[110]

En un sentido real, ésta es una cuenca crítica para los sistemas de continuidad y discontinuidad. Cuanto más se hace hincapié en la historia de la redención a la exclusión de las otras obras de Dios en el mundo, más el sistema de uno se convierte en un sistema de continuidad, porque todos los lados coinciden en que soteriológicamente las mismas cosas básicas están sucediendo de un Testamento a otro. Por otro lado, cuanto más se subrayan los aspectos multifacéticos de las obras de Dios en la historia, más su sistema se convierte en un sistema de discontinuidad, porque Dios no siempre trabaja con y por medio de los mismos pueblos, ni tiene el mismo programa político para cada grupo.

Resumen y Conclusión

Históricamente, las teologías evangélicas han enfatizado más la continuidad entre los Testamentos, pero eso no significa que no haya habido sistemas de discontinuidad. Al comparar mi sistema de discontinuidad / dispensacional con otros más tradicionales, uno probablemente lo consideraría mucho más cercano a los sistemas de continuidad que los sistemas dispensacionales suelen ser, y estoy de acuerdo. Mi preocupación no es la etiqueta adjunta a mis puntos de vista, sino que algunos conceptos clave se debe enfatizar. Dado que los seis elementos expuestos (aunque sean matizados) son distintivos y fundamentales para todos los sistemas dispensacionales, me considero un dispensacionalista.

En definitiva, ¿existe mayor continuidad o discontinuidad entre los Testamentos? Puesto que veo ambos en gran medida, y puesto que es difícil cuantificar las cantidades de cada uno, encuentro la pregunta difícil de contestar. Mi opinión es que mientras que los sistemas tanto de discontinuidad y continuidad reconocen ambos elementos, los seis elementos conceptuales mencionados rara vez se llevan a cabo por los sistemas de continuidad en la forma establecida, y cada artículo hace énfasis en la discontinuidad significativa entre los Testamentos. Desde ese punto de vista veo más discontinuidad entre el Testamentos de lo que hacen los demás, y mi sistema califica como un sistema de discontinuidad. Mi esperanza es que, al aclarar los principios fundamentales del Dispensacionalismo, tanto los defensores como los críticos del sistema serán alentados a discutir los temas en el centro de nuestras diferencias y no cuestiones periféricas de aplicación. Si eso sucede, se profundizará la discusión y todos veremos que tenemos mucho más en común que en desacuerdo.

Notas

[1]

JI Packer "Upholding the Unity of Scripture Today," JETS 25 (Diciembre 1962) da una útil discusión sobre este tema. Aunque la literatura académica está repleta de discusiones que tratan este problema. Mi ensayo plantea la pregunta a un nivel que asume que a pesar de la diversidad dentro de cada Testamento, cada Testamento bien entendido presenta una perspectiva teológica unificada (aunque de múltiples facetas).

[2]

Hans Walter Wolff 'The Hermeneutics of the Old Testament,” Int , 15 (October 1961): 457 En vista de estas analogías, escribe (p 450.): ‘No hay duda de que a lo largo de la línea en el Israel del Nuevo Testamento, como pueblo del pacto de Yahweh, es, en su conjunto y en detalle, un tipo de eclesia de Jesucristo.” Véase también Wlther Zimmerli," Promise anti Fulfillment.” Int 15 (July 1961): passim, que cae del lado de la continuidad al ver el NT como el cumplimiento de la promesa del AT. Esas promesas se cumplen en última instancia en la persona de Cristo.

[3]

Los artículos clave de Bultmann sobre el tema son " The Significance of the Old Testament for the Christian Faith,” B. Anderson, ed., The Old Testament and the Chrisitian Faith (New York: Harper & Row 1963), pp. 8-35 and “Prophecy and Fulfillment,” C. Westermann, ed., Essays on Old Testament Hermeneutics (Richmond: John Knox, 1964), pp. 50-75. Para dicusioens útiles de Bultmann y otras figuras contemporáneas sobre esta cuestión de la continuidad y la discontinuidad ver Eugene F Roop, "El Problema de los Dos Testamentos: No Podemos tener el Nuevo Sin el Antiguo” BrLT 19 (verano de 1974), FN kisper. “La Relación del Antiguo Testamento al Nuevo: Parte I," ExpT 78 (mayo-junio de 1967), y Roland Murphy “La Relación Entre los dos Testamentos” MisBib 26 (1964).

[4]

Bultmann, “Significance of the OT.” pp. 14-5, 17.

[5]

Roop, p. 158.

[6]

Ibid..

[7]

Ibid ., p. 159. Aunque es una simplificación excesiva agrupar todas las teologías sistemáticas del pasado como lo hace Roop, es cierto que con demasiada frecuencia los historiadores del sistema han pasado por alto la diversidad entre los autores bíblicos y, a veces, han eliminado artificialmente inconsistencias para mantener la continuidad. Pero tales prácticas no son intrínsecas a la naturaleza de la teología sistemática. Por otro lado, también es incorrecto conceder la suposición subyacente de Roop compartida con muchos eruditos bíblicos, a saber, que debido a tantas tradiciones contradictorias en la Escritura no hay esperanza de hacer jamás algo que se asemeje a un sistema consistente de los datos de la Escritura. Esa suposición va de la mano con el rechazo de la inspiración y la inerrancia de la Escritura, pero hay muchos buenos argumentos a favor de esas doctrinas para gram Roop y otros. su rechazo de esas doctrinas.

[8]

Ibid. Estoy de acuerdo y en desacuerdo con el análisis de Roop. El expone correctamente las maneras generales en que se ha entendido la relación entre los Testamentos. Por otro lado, da la impresión de que la única manera de acercarse a la Escritura que realmente permite que se oiga en toda su riqueza es lo histórico. Según Roop, esto implica reconocer no sólo las obvias discontinuidades de la Escritura, sino también evaluarlas como contradicciones. Además, se da la impresión de que aquellos que han enfatizado la armonía y la continuidad de la Escritura han sido alegorizadores o sistematizadores, ninguno de los cuales ha prestado suficiente atención a lo que el texto de la Escritura realmente dice. Tales acusaciones son exageraciones y tergiversaciones. Es falso que los sistemas que reconocen las discontinuidades en la Escritura deben afirmar contradicciones entre los escritores o que un sano respeto por la discontinuidad hace imposible sistematizar. Del mismo modo, es incorrecto pretender que todos los sistemas que enfatizan la continuidad son culpables (implícita o explícitamente) de alegorizar o artificialmente sistematizar las Escrituras de manera que prohíban que el texto sea escuchado.

[9]

Bultmann, “The Significance of the OT,” pp. 13, 20-9 as cited in Jasper, p. 230.

[10]

La "Profecía y Cumplimiento" de Bultmann muestra que él toma el AT seriamente. Sin embargo, véase Murphy p. 350. para quien describe a Bultmann como insistiendo en nada más que en la forma más radical de la discontinuidad.

[11]

Bultmann, 'Prophecy and Fulfillment.” p. Bultmann, 'Profecía y cumplimiento "p. 50ff Bultmann cites Isa 7:14, Jet 31:15, and Isa 53:4 as examples. 50ff Bultmann cita Isa 7:14, Jet 31:15 e Isa 53: 4 como ejemplos.

[12]

Ibídem., pp 60-l.

[13]

Ibídem., p., 67. Véase Jasper. pp. 229-30 y especialmente Millard Lind, "La Hermenéutica del Antiguo Testamento," MenQR 40 (julio de 1966):. 228-31 para las discusiones muy útiles de Bultmann.

[14]

Ibid., p. 72.

[15]

Friedrich Baumgärtel, “El Problema Hermenéutico del Antiguo Testamento,” C. Westermann. ed., Ensayos sobre la Hermeneutica del Antiguo Testamento Hermenéutica. (Richmond:. John Knox 1969), pp 134-5, 144ff..

[16]

Ibídem., p. 156. Véase también Franz Hesse, "La evaluación y la Autoridad de los Textos del Antiguo Testamento." C. Westermann, ed .. Ensayos Sobre la Hermenéutica Antiguo Testamento lbr otro enfoque que hace hincapié en la discontinuidad.

[17]

Gerhard von Rad. Gerhard von Rad. Old Testament Theology , II (New York: Harper & Row 1965), p.. 328.

[18]

Ibídem.

[19]

Ibid ., p. 323ff. Ver también Gerhard von Rad, “La Interpretación Tipológica del Antiguo Testamento.” C. Westermann, ed., Ensayos Ssobre la Hermenéutica del Antiguo Testamento Hermenéutica, p. 35ff. 35ff.

[20]

Von Rad, Old Testament Theology , p. 335.

[21]

Von Rad, “Typological Interpretation,” pp. 36-7. Para los tratamientos útiles de la posición de von Rad vea Murphy Roop. y sobre todo el excelente estudio de John H. Sick, 'Biblical Typology Yesterday and Today” CTJ 5 (1970

[22]

Von Rad está diciendo que los acontecimientos, los pueblos. etc. de los dos Testamentos tienen realmente poca unidad. La unidad proviene de las conexiones tipológicas que el exegeta hace o los escritores bíblicos ya han hecho. Por lo tanto, la continuidad no es intrínseca a los Testamentos; Es colocado en los acontecimientos y los personajes por mismos escritores del NT. Si bien esto hace valer la continuidad de la Escritura, que rechaza la continuidad de los acontecimientos y las experiencias de los pueblos que se encuentran detrás de la escritura de los Testamentos. La opinión de Von Rad no está lejos de Bultmann en sus supuestos subyacentes. Para ambos, el OT realmente no se relaciona intrínsecamente con el NT. Dejado a su propia comprensión, no es realmente un libro cristiano. Se puede hacer relacionar con el NT por el intérprete y / o el autor del NT, pero de lo contrario es discontinua.. Von Rad hace enfasis en la unidad que puede ser y ha sido hecha por la reinterpretación tipológica del AT por los escritores del NT, mientras que Bultmann, si bien no niega la unidad hace más énfasis en la necesidad de tomar la discontinuidad muy en serio. De lo contrario, sus opiniones básicas son bastante similares.

[23]

Norman H. Snaith, The Distinctive Ideas of the Old Testament (New York: Schocken, 1975).

[24]

Ibídem., p. 159.

[25]

Zimmerli. pp. 333-6. A menos que pensemos que esto es sólo la opinión de Bultmann y von Rad de que no hay una cumplimiento real, sino sólo uno que los escritores NT imponen para unir los Testamentos, Zimmeili se distancia de esas ideas al rechazar a Bultmann. El de Zimmerh es un enfoque genuino de continuidad.

[26]

Oswald T. Allis, Prophecy and the Church (Philadelphia: Presbyterian & Reformed, 1977 repr.), p. 31 ff.

[27]

O. Palmer Robertson, El Cristo de los Pactos (Grand Rapids: Baker, 1980), pp 246-8.. Esto no hace de Robertson un dispensacionalista o incluso un premilenarista. Por otra posición de continuidad interesante ver el trabajo de Bruce Waltke (siguiendo el ejemplo de Brevard Childs) en "Un Enfoque de Proceso Canónico a los Salmos," John S. y Paul D. Feinberg, eds, Tradición y Testamento (Chicago: Moody 1981 ).

[28]

Daniel Fuller, Gospel and Law. ¿Contraste o Continuo? (Grand Rapids: Eerdmans, 1980), págs. 33-5. En realidad, el Dispensacionalismo antiguo nunca afirmó múltiples formas de salvación. Sin embargo, varias declaraciones desprotegidas de las obras dispensacionales las hicieron aparecer que defendían múltiples formas de salvación. Como Charles Ryrie, Dispensacionalismo Hoy (Chicago: Moody 1965), capítulo 6, demuestra, los escritores dispensacionalistas nunca han afirmado más de un camino de salvación.

[29]

Para una presentación más completa de los puntos de vista de Kaiser ver las obras como Walter C. Kaiser, Hacia Una Teología del Antiguo Testamento (Grand Rapids: Zondervan, 1978). Aunque no estoy demostrando que Kaiser es un dispensacionalista. Tras reflexionar sobre su posición, parece justo decir que cae más dentro del campo de discontinuidad que del campo de la continuidad.

[30]

Hablo de la esencia del Dispensacionalismo en el sentido de exponer las características que ponen los sistemas dispensacionales en una familia general, que son distintivos al Dispensacionalismo y que generan el sistema. Mi punto es que todos los sistemas de dispensación, independientemente de cómo maticen los seis elementos que voy a mencionar, afirman los seis. Y creo que los seis están lógicamente conectados. Por lo tanto, si uno rechaza algunos de los seis, todavía puede calificarse como un dispensacionalista, aunque tal vez un inconsistente. Cuanto mayor sea el número de éstos, más dispensacional y discontinuo se orienta en su teología.

[31]

Véase, por ejemplo, John Walvoord, 'Serie del Milenio, "Bsac 110 (julio de 1953): 193-205; Chanes Ryrie, Las Bases de la Fe Premilenial (New York:. Loizeaux, 1953). pp. 105-25; y LS Chafer, Teología Sistemática. p. 4 (Dallas Dallas Seminary 1948), pág. 325.

[32]

John F Walvoord, “Dispensational Premillennialism,” CT 2 (September 15. 1958): 11.

[33]

Willard Aldrich, “A New Look at Dispensationalism,” BSac 120 (January 1963): 42-4.

[34]

Elliott Johnson, 'Hermeneutics and Dispensationalism.” Donald Campbell, cd., Walvoord: A Tribute (Chicago: Moody 1982), p. 240ff.

[35]

Stanley Toussaint, “A Biblical Defense of Dispensationalism.” Donald Campbell, ed., Walvoord: A Tribute , p. 82.

[36]

Ibídem. Para ser justos con Ryrie, mientras que el define "dispensación", no afirma que haya definido así la esencia del Dispensacionalismo. Ryne suests several other items as the essence of Dispensationalism. Ryne suprime varios otros artículos como la esencia del Dispensationalism.

[37]

Véase, por ejemplo. O. Palmer Robertson, “Current Reformed Thinking on the Nature of the Divine Covenants," WTJ 40 (Fall 1977) con su discusión de John Murray y Meredith Kline. Y también Anthony A. Hoekema, The Bible and the future (Grand Rapids Eerdmans. 1979), p. 194. Véase también la Confesión de fe Westminster (1647), Cap. 7.

[38]

Tal vez algunos incluso han pensado que significa que Dios está experimentando con la historia para encontrar las condiciones bajo la cual el hombre pueda tener éxito. Pero no conozco a ningún dispensacionalista que lo afirme.

[39]

Norman Geisler "God, Evil, and Dispensations Donald Campbell, ed., Walwoord: A Tribute , pp. 104-6. Geisler es simplemente un ejemplo de muchos otros dispensacionalistas sobre este asunto.

[40]

La mayoría de quienes abogan por la continuidad de las Escrituras, no favorecen este tipo de prácticas. Por supuesto, los seguidores de la Teonomía en la Etica Cristiana y Por Esta Estandar de Greg Bahnsen tienen un enfoque algo similar al que se acaba de citar. Pero nada intrínseco a los sistemas de continuidad requiere esa visión.

[41]

Véase, por ejemplo, The French Confession of Faith (1559), art. 23; La Confesión Belga (1561). Art. 25. Los Treinta y Nueve Artículos de la Iglesia de Inglaterra (1563), Art. 7; La Segunda Confesión Helvética (1566), Art. 12; Los Artículos de Religión de Irlanda (1615), Art. 84; La Confesión de Fe de Westminster (1647), Capítulos 3-4; Artículos Metodistas de Religión (1784), Art. 6; Artículos Reformados Episcopales de Religión (1875), Art. 6.

[42]

Otros elementos considerados esenciales para el Dispensacionalismo son (1) el concepto de reino pospuesto, (2) la oferta completa del reino en el primer advenimiento de Cristo, (3) la iglesia como paréntesis. (4) un rapto de pre-tribulación, y (5) premilenarismo. Sin embargo, ninguna de ellas es la clave. Mientras uno diga que la plena expresión del reino para el Israel nacional todavía no se ha realizado, uno no necesita exigir que el reino es totalmente inoperante hoy para afirmar el Dispensationalism. En cuanto a la oferta completa del reino en el primer advenimiento de Cristo, muchos dispensationalisis la sostienen, pero no veo ninguna razón para tener que considerarla dispensacionalista. Mientras uno conceda que la plena expresión del reino en todas sus dimensiones sociales, políticas, económicas y espirituales se realizará en un día futuro para Israel, nada esencial para el Dispensacionalismo se pierde, aunque el reino no se ofreciera en su totalidad en el primer advenimiento. En cuanto a la iglesia como un paréntesis en los tratos de Dios con Israel (dando la impresión de que la iglesia es una idea posterior o sin importancia o ambas cosas), es falso que esta noción es esencial para Dispensationahsm. La palabra "paréntesis" es una elección desafortunada de palabras. Debido a que (las connotaciones negativas de "paréntesis", es mejor decir los tratos de Dios con la iglesia son una intercalación en sus tratos con Israel. Lo que los dispensacionalistas realmente quieren decir cuando usan la palabra es que es una ruptura en los tratos de Dios con Israel, pero sin embargo, ningún dispensacionalista de inclinación calvinista como yo diría que cualquier cosa que suceda es algo inesperado, imprevisto o sin importancia para Dios. La conversación de un paréntesis no hace a un dispensacionalista de todos modos. En cuanto al pretribulacionismo, la mayoría de los dispensacionalistas lo sostienen, pero eso no significa que el sistema en última instancia se genera a partir de la noción. Por otra parte, en los últimos años con Robert Gundry la Iglesia y la Tribulación es por lo menos discutible en cuanto a si uno debe ser un pretribulacionistas si uno es un dispensacionalista. Por último pero incluso este elemento no parece estar en la esencia del sistema. Algunos premienialistas no son dispensacionalistas. En este sentido, la perspectiva no es distintiva del dispensacionalismo. Además, el sistema no fluye lógicamente del premilenialismo. Si uno sostiene la hermenéutica del dispensacionalista, mantiene su posición sobre los pactos y afirma el punto de vista del dispensacionalista sobre Israel y la iglesia, será llevado al premilenialismo de tipo dispensacional. Pero esto sólo ilustra que para un dispensacionalista, el premilenialismo no es lógicamente anterior a otros compromisos intelectuales fundamentales. Ryrie afirma este punto en la p. 44 de Dispensacionalismo Hoy.

[43]

Ryrie, pp. 43-7.

[44]

Como Carl Hoch, The Significance of the SYN -Compounds for Jew-Gentile Relationship in the Body of Christ,” JETS 25 (junio de 1982): 179. notas, algunos han argumentado que “Israel” sólo se utiliza en un sentido nacional y étnico, nunca en un sentido espiritual. But even if Israel” is used in a spiritual sense in Scripture, my point still stands. Pero incluso si “Israel” se usa en sentido espiritual en la Escritura, mi punto de vista todavía permanece.

[45]

John Walvoord, “La Doctrina de la Gracia en la Interpretación de la Profecía,” Bsac 140 (abril-junio de 1983): 103, incluso reconoce un sentido espiritual a términos como “simiente de Abraham.” Hovei se apresura a añadir que lo que distingue al amil de su posición es que los amilenaristas pasan por alto el hecho de que “la simiente espiritual de Abraham -creyentes gentiles- heredan la promesa dada a los Gentiles. no la promesa que se le dio a Israel.”

[46]

A propósito, Gál 3:28-29 no enseña que los creyentes pierden su identidad genética o que las distinciones biológicas son irrelevantes para cada área de la vida. El punto es que para la simiente espiritual de Abraham no hay ninguna ventaja o desventaja para la situación espiritual de uno con Dios que se acumule de los de herencia biológica.

[47]

Por ejemplo, después de haber afirmado que hay diferentes sentidos a términos como Israel, "Robertson (págs. 288-9) define y se enfoca solamente uno de ellos, el sentido tipológico con respecto a la iglesia, y así concluye que la iglesia toma el lugar de Israel.

[48]

Ryrie. pp. 45-6.

[49]

Walvoord, “Grace,” l00, 102-3.

[50]

Ver John Walvoord, " Postribulacionismo Hoy Parte II, Interpretación Postribulacional Clásica," Bsac 132 (abril de 1975): 12 L-2 y " Posuribulacionismo Hoy Parte LII, Interpretación postribulacional Semiclasica,” Bsac 132 (julio de 1975): 214. Walvoord sostiene que El post-trib premil quiere interpretar Apocalipsis 19-22 literalmente para que haya un reino literal. pero quiere espiritualizar completamente Apocalipsis 1-18 con respecto a la tribulación.

[51]

Vease, por ejemplo, Floyd E. Hamilton, The Basis of Millennial Faith (Grand Rapids: Eerdrnans, 1942), p. 38. Para una exposición muy completa de la hermenéutica de continuidad (aunque no todas las posiciones de continuidad estarían de acuerdo con todo lo que dice) véase Hans K. LaRondelle, el Israel de Dios en la Profecía (Berrien Springs, MI: Universidad Andrews 1983). chaps. Chaps l-5.

[52]

Allis, pág. 31ff.

[53]

Ibídem., pag. 256.

[54]

Véase también Alvin S. Lawhead, "Un problema de Profecía Incumplida de Ezequiel: Una Respuesta." WesTJ 16 (Otoño 1981): 17-9 en el sentido que los pasajes del AT tienen que ser tomados de manera no literal. Note así como Bavinck es citado por VanGemeren en el sentido de que el NT requiere una espiritualización del AT – Willem VanGemeren, "Israel Como la Hermenéutica de la Crux en la Interpretación de la Profecía (II),” WTJ 46 (1984): 262. Finalmente veasde también la adhesión de LaSor a un consenso plenior a la Escritura que admite ir más allá de lo reconocible por métodos exegéticos gramático-histórica -William S. LaSor, "Inspiración Profecía, y Sensus plenior," TB 29 (1978): 51-6, 59.

[55]

Robertson. pag. 298.

[56]

Ibídem. pag. 300.

[57]

George E. Ladd, “Historic Premillennialism.” The Meaning of the Millennium: Four Views. Robert G. Couse, ed. (Downers Grove: Intervarsity 1977), pág. 20ff.

[58]

Hoekema, pp. 209-10.

[59]

Ibídem., pag. 211.

[60]

Véase mi "La salvación en el AT," Tradición y Testamento. John S. y Paul D. Feinberg, eds. (Chicago: Moody 1981), págs. 47-8.

[61]

Ryrie, pp. 33-6.

[62]

Véase David P. Scaer, " Puntos de Vista Luteranos sobre el Desafío del Fundamentalismo: Escatología" Con J 10 (enero de 1984): 9 en la autonomía del AT en lo que llama la comprensión fundamentalista de la profecía.

[63]

L.add, pp. 20-1.

[64]

H. Bavinck, Gereformeerde dogmatiek (Kampen: JH Kok, 1930), p. 635. Citado en VanGemeren, pág. 261.

[65]

Ibid., p. 641 (citado en VanGemeren, página 262).

[66]

Ese era el punto del comentario de Allis en la p. 256 Profecía y la iglesia. Este es en última instancia el punto de Ladd citado de su artículo de "Premilenarismo Histórico". Véase también WolIt pp. 456-7.

[67]

E. F Kevan, “The Covenants and the Interpretation of the Old Testament,” EvQ 26(1954): 24

[68]

Ibídem.

[69]

Ibídem. Ver también AB Davidson, Profecías del Antiguo Testamento (Edinburgh: T. & T. Clark 1904).pag. 169 como es citado por Kevan: “La mejor manera de considerar la profecía es aceptarla literalmente como el significado del profeta -el único significado que en su tiempo podría tener, más que decir en cuanto al cumplimiento, que la forma del reino de Dios está ahora alterada, y alterada finalmente, para nunca volver a su forma antigua: y así el cumplimiento no tendrá lugar en la forma de predicción, sino en una forma alterada: pero aún así la verdad de la profecía será, sin duda, realizada.” Véase también Kevan. p. pag. 25ff. 25ff. para una metodología sugerida para manejar las profecías del AT.

[70]

VanGemeren, pág. 268.

[71]

En otro lugar ("Salvación en el Antiguo Testamento", pp. 46-7) hice sonar comentarios iniciales sobre los problemas que surgen cuando uno ignora el pasaje del AT en su propio contexto. En el caso del ejemplo de Os. 11.1 Mt 2, 15, si se sustituye el significado del NT por el pasaje del AT. cancela una clara reflexión a un (desde la perspectiva de Oseas) acontecimiento histórico pasado.

[72]

En justicia, debo admitir que he visto algunos dispensacionalistas tratando de mantener la distinción entre Israel y la iglesia y así enfatizar que el AT debe tener su independencia interpretativa del NT que han hecho gimnasia exegetica para demostrar que, por ejemplo, Hechos 2 no es realmente (en ningún sentido) que lo que fue dicho por Joel, sino parecido. Tal discontinuidad es innecesariamente radical.

[73]

See my “Truth: Rebtionship of Theories of Truth to Hermeneutics,” Hermeneutic. Véase mi "Verdad: Rebtionship de teorías de la verdad a la hermenéutica," Hermenéutica. Inerrancy and the Bible , Earl Radmacher and Robert Preus, eds. Inerrancia y la Biblia, Earl Radmacher y Robert Preus, eds. (Grand Rapids. Zondervan. 1984), pp. 4, 16 for a fuller explanation of this point. (Grand Rapids, Zondervan, 1984), pp. 4, 16 para una explicación más completa de este punto.

[74]

Véase S. Lewis Johnson. The Old Testament in the New: An Argument for Biblical Inspiration (Grand Rapids Zondervan, I980) Jack Weir, "Analogous Fulfillment: The Use al the Old Testament in the New Testament,” PRS 9 (Spring 1982): 67-9; y Samuel Ballentine, 'The Interpretation of the Old Testament in the New Testament,” SwJT 23 (1980-81) para varios estudios sobre las formas en que el NT utiliza el AT. Como se nota, algunos de esos usos toman el AT en el mismo sentido, que el escritor del AT utilizó.

[75]

O. Palmer Robertson, Genesis 15:6: New Covenant Expositions of an Old Covenant Text.” WTJ 42 (Spring 1980): 279-81.

[76]

Obsérvese, por ejemplo, los comentarios de Hoekema sobre la interpretación tipológica. pag. 211; la queja de Allis al mismo efecto con respecto al Dispensacionalismo. pag. 256; yMark W, Karlberg, "Discontinuidades Legítimas Entre los Testamentos", JETS 28 (marzo de 1985): 16, 18 (especialmente en la nota al pie de la página) y 19, donde hace el punto por sí mismo y cita a Berkhof, Fairbairn. y Allis al mismo efecto. Ver también Patrick Fairbairn ( The Interpretation of Prophecy and The Typology of Scripture. 2 vols) como se discutió en VanGemeren, págs. 260, 267. Por último ver también Wolff. pp. 456-61, que inicialmente llama a la relación entre las personas, eventos. etc. del AT y NT, análogos, pero luego habla de interpretación tipológica.

[77]

David L. Baker “Typology and the Christian Use of the Old Testament.” SJT 29 (April 1976): 1464.

[78]

Ibid., pag. 150.

[79]

Ibid. pag. 149.

[80]

Ibid.. , pag.. 152.

[81]

Por supuesto, todos coinciden en que el Pacto Mosaico era condicional. Construidos en el mismo tejido del pacto estaban las instrucciones sobre lo que sucedería si uno lo rompía, lo que sucedería si no lo hiciera, y cómo reintegrarse en la bendición si uno lo rompía. Al hablar de los pactos incondicionales, los dispensacionalistas no están diciendo que ningún pacto nunca jamás han sido condicionales, sino solamente los pactos como el Abrahamic, Davidic, Palestino son incondicionales. Para un excelente estudio de la historia de la interpretación reformada del Pacto Mosaico seg Mark W. Karlberg, “Reformed Interpretation of the Mosaic Covenant.” WTJ 43 (otoño de 1980).

[82]

Allis, pág. 32.

[83]

Not only is this my point, but Walvoord makes the same point in his “Grace,” pp. 105-6. No sólo es este mi punto, pero Walvoord hace el mismo punto en su "Gracia", pp. 105-6.

[84]

Robertson. Robertson. pp. 246-8. Pp. 246-8.

[85]

Ibídem. , pag. 249ff. Además, a lo largo del libro, el énfasis de Robertson está en los aspectos espirituales de los pactos.

[86]

Para aquellos que piensan que esto exagera lo material, y no lo espiritual. Respondo que su objeción es del platonismo. Y si uno no puede tomar los elementos materiales de las promesas literalmente, ¿cómo sabe que puede tomar los elementos espirituales literalmente? Para aquellos que responden que uno debe tomar los elementos espirituales con seriedad porque el NT claramente lo hace, yo respondo esa falla, si hay una, mencionar todos los aspectos de las promesas, como ya se ha dicho, no necesariamente las cancela. Y también es dudoso que el NT no diga de hecho que todas las promesas de AT a Israel están todavía en vigor-cf. Los comentarios de Pablo en Romanos 11:29 después de su prolongado argumento de que Israel no ha sido desechado. Considerando Romanos 11:29, los dones de Dios y el llamamiento a Israel están todavía en operación, los pactios del AT a Israel y pasajes como Ezequiel 36-37, Isaías 60 y Sofonías 3 definen cuáles son los dones.

[87]

Véase, por ejemplo. Deut 30: 1-10 2 Sam 7: 4-17: Jer 31: 31-34: Ezequiel 36: 29-38: Isaías 60.

[88]

Véase Robert L. Saucy JETS 28 (diciembre de 1985) "Una Razón Fundamental para el Futuro de Israel.": 433-4 en Cuatro Puntos de Vista Diferentes Sobre la Misión de Israel. Véase también Karlberg. “Legitimate Discontinuities,” pp. 15-8 sobre diferentes puntos de vista sobre la relación de Israel con el futuro. Finalmente ver anGemeren. pp. 254-60ff y Willem VanGemeren. “Review Articles Israel as the Hermeneutical Cruz in the Interpretation of Prophecy” WTJ 45 (Spring 1983): 142-4 en diferentes puntos de vista dentro de la tradición reformada.

[89]

Karlberg. Karlberg. “Legitimate Discontinuitics.” pp. 15-6, 19.

[90]

Note a pensadores como Herbert Huffmon, "el Israel de Dios", Int 23 (enero de 1969) :, RJM Gurney "las setenta semanas de Daniel 9:24-27," EVQ 53 (enero de marzo de 1981.): Henry S. Gehman. “El Pacto - El Fundamento del Antiguo Testamento de la Iglesia," TToday 7 (abril de 1950): y O. Palmer Robertson "Lenguas: Símbolo Pactual de Maldición y Bendición.” WTJ 38 (Otoño 1975): 47-8 al efecto Que Israel como nación ha perdido las promesas y ha sido reemplazado por la iglesia.

[91]

Karlberg, “Legitimate Discontinuities.” pág. 19.

[92]

See, for example, Geerhardus Vos as discussed by VanGemeren, “Israel as the Hermeneutical Crux (II).” pp. 263-4; Véase, por ejemplo, Geerhardus Vos, según lo discutido por VanGemeren, "Israel como el cruce hermenéutico (II)", pp. 263-4; O. Palmer Robertson, "¿Hay Futuro Distinto para el Israel Etnico en Romanos 11 ?,” eds Kenneth Kantzer y Stanley Gundry .. Perspectivas sobre la Teología Evangélica (Grand Rapids, 1979 panadero.), Y posiblemente Cabin, aunque, como muestra VanGemeren en ambos artículos sobre Israel y el eje hermenéutico. La posición de Calvino sobre el futuro de Israel no estaba del todo clara.

[93]

Karlberg. “Descontinuidades legítimas,” pág. 16 etiqueta esta perspectiva la “nueva posición reformada holandesa.”

[94]

VanGemeren. “Review Article,” pág. 143.

[95]

VanGemeren. VanGemeren. “Israel as the Hermeneutical Crux (II),” pp. 274-80. "Israel como el cruce hermenéutico (II)," pp. 274-80.

[96]

Ibídem. , pag. 279.

[97]

Ibídem. , pag. 284ff.

[98]

Ibid. Ibídem. , pp. 295-6. , Págs. 295-6.

[99]

Alguien como GE Ladd probablemente encajaría mejor en esta categoría junto con otros premilenialistas pactuales. Véase Ladd, “Premilenarismo Histórico.”

[100]

Que esto es bastante el estándar dispensacional puede ser visto por una lectura de obras dispensacionales como las de AJ McClain, La Grandeza del Reino (Grand Rapids Zondervan 1959.); CL Feinberg. CL Feinberg. Millennialism . Milenarismo. The Two Major Views (Chicago: Moody, 1980); Los dos principales Vistas (Chicago: Moody, 1980); y JF Walvoord, The Millennial Kingdom (Findlay, OH: Dunham. 1959).

[101]

Robert L. Saucy Pensamiento Dispensacional Contemporáneo, "TSF Bul 7 (marzo-abril de 1984): 10-1 bien hace esta distinción.

[102]

En cuanto a por qué tan poco se menciona acerca de los aspectos físicos de la bendición, véase VanGemeren ("Israel Como el Cruce Hermenéutico [II]," pp. mientras que creo que su explicación es parte del punto. Creo que el punto básico de nuevo es que una vez que han hecho la promesa Dios no necesita repetirla. Lo importante es que Israel necesitaría saber si todavía podía esperar la salvación espiritual, pues la restauración espiritual era siempre la clave para la bendición material. Por lo tanto, la promesa de que Dios todavía traerá al pueblo de nuevo a sí mismo espiritualmente era, en efecto, todo lo necesario para asegurar que todas las bendiciones todavía permanecían en su lugar.

[103]

Algunos pueden afirmar que este es un argumento del silencio, pero creo que no. En el contexto de una pregunta directa sobre el reino, el Señor podría haber dicho a los discípulos que estaban equivocados acerca del reino. Pero no lo hizo. Aunque siempre es posible que él haya pensado que habían perdido el reino, pero simplemente no lo dijo, parece muy improbable. Otros responderán con Mateo 21:43. Sin embargo, es crucial notar que Jesús está hablando a los principales sacerdotes y fariseos. Y que ellos percibieron que él había hablado específicamente de ellos (v. 45). Por supuesto, este juicio sobre ellos también se aplicaría a cualquier israelita que no cumplió con los requisitos de la entrada espiritual del reino. Puesto que la gran mayoría de los judíos de los días de Jesús lo rechazaron, el reino les fue quitado. Pero otros pasajes ya mencionados requieren que no se pierda para siempre a Israel. Por lo tanto, en lugar de mostrar que Dios ha cancelado las promesas para Israel por completo, el versículo (especialmente cuando se toma con otros pasajes que muestran que las promesas están todavía en vigor) simplemente subraya el principio de que incluso con un pacto incondicional, la bendición bajo ese pacto siempre está condicionada a la creencia y la obediencia.

[104]

GC Berkouwer, The Return of Christ (Grand Rapids: Eerdmans. 1972). pp. 326-7. Esto no significa que Berkouwer espera que la elección de Israel se exprese exactamente como lo hace el dispensacionalista, pero su punto fundamental es correcto. Si Dios elige a alguien o, a algún grupo y les promete incondicionalmente algo (salvación o lo que sea), se puede esperar que lo haga. La elección no se puede revertir.

[105]

Tradicionalmente, la opinión ha sido que la iglesia estaba en el AT. See the following creeds: The Scotch Confession of Faith (1560), Arts. Vea los siguientes credos: La Confesión de Fe Escocesa (1560), Arts. 5, 16; 5, 16; The Belgic Confession (1561), Art. La confesión belga (1561), art. 27; 27; The Heidelberg Catechism (1563), Questions 54-55; El Catecismo de Heidelberg (1563), Preguntas 54-55; The Second Helvetic Confession (1566), Art. La Segunda Confesión Helvética (1566), Art. 17; 17; The Irish Articles of Religion (1615), Art. Los Artículos de Religión de Irlanda (1615), Art. 68; 68; The Westminster Confession of Faith (1647). La Confesión de Fe de Westminster (1647). Chap. Cap. 25; 25; The Savoy Declantion (1658). La Declaración de Saboya (1658). Chap. Cap. 26; 26; and The Baptist Confession of 1688, Chap. Y La Confesión Bautista de 1688, Cap. 26. See t the comments of thinkers like Samuel Newell, “Many Members,” Int 5 (October 1951): 415; 26. Ver los comentarios de t pensadores como Samuel Newell, "Muchos miembros," Int 5 (octubre de 1951): 415; W. Stanford Reid, “The New Testament Belief in an Old Testament Church,” EvQ 24 (October 1952), and Huffmon. W. Stanford Reid, "la creencia de Nuevo Testamento en una iglesia del Antiguo Testamento," EVQ 24 (octubre de 1952), y Huffmon.

[106]

Para una interesante discusión de un no dispensacionalista sobre las diferencias entre las iglesias del AT y NT, vea Calvino como lo discutió VanGemeren, “Israel Como el Cruce Hermenéutico (II),” p. 280. Véase también la interesante exposición de Reid, p. 204: “Otra diferencia entre las dos dispensaciones aparece en Pentecostés. En la economía del Antiguo Testamento, el Espíritu de Dios vino sobre el pueblo de Dios, sobre los escogidos y de manera especial sobre hombres como David y los profetas (Juan, vi.39; I Pedro, i, 10, 11). Con la llegada del Espíritu Santo en Pentecostés, la Iglesia se convirtió en el cuerpo místico de Cristo. Esto no podría ser hasta que El fuese glorificado. Una vez, no obstante lo que había ocurrido, el Espíritu vino sobre la Iglesia en su totalidad, formándola en un solo cuerpo. Además, vino sobre la Iglesia para permanecer con ella permanentemente y morar en ella. Así, la Iglesia del Nuevo Testamento posee un poder espiritual desconocido para los santos del Antiguo Testamento. El Espíritu de Dios, es cierto, habitó en ellos también, pero sólo como individuos, no como el cuerpo de Cristo.” Esto ciertamente suena como un dispensacionalista y hace que uno se pregunte por qué entonces dice que la iglesia está en el AT

[107]

CFD Moule, The Phenomenon of the New Testament (Naperville, IL: Allenson 1967), capítulo 2.

[108]

A menudo los dispensacionalistas enfatizan mucho la declaración en Efesios 3 de que la iglesia es un misterio. Normalmente toman eso para decir que la iglesia no fue revelada en el AT. Aunque no estoy convencido de que el argumento sea totalmente inútil, las declaraciones usuales de ello no son del todo convincentes. Para una presentación y discusión del argumento véase Charles Ryrie, "El Misterio en Efesios 3." Bsac 123 (enero de 1966): 28-30 Más especialmente convincente para mí es la referencia de Pablo a la iglesia en Efesios 2:15 como el ἄνθρωπος καινὸς (καινὸς refiriéndose a “nuevo en cuanto a tipo, a diferencia de νὲος" más actual”).

[109]

Ryrie, Dispensationalism Today. Ryrie, Pp. 46-7.

[110]

Véase, por ejemplo, los comentarios de Robertson en El Cristo de los Convenios, EF Kevan. “Los Pactos y la Interpretación del Antiguo Testamento;” y Hoekema. pag. 195. Aunque cada uno dice muchas cosas acerca de los pactos con los que estoy de acuerdo. En el análisis final los elementos de los pactos que enfatizan son soteriológicos. Además, pídale a un teólogo del pacto que bosqueje la esencia de su sistema e invariablemente comenzará con una discusión del pacto de obras, el pacto de gracia y el pacto de redención. Pero por supuesto, todos ellos se refieren a la soteriología; y cuando hacen las categorías básicas para entender la Escritura. Se hace obvio por qué los sistemas de pacto generalmente enfatizan la soteriología excluyendo de otras cuestiones.