La Santificación Bíblica: El Antídoto para el Legalismo
"Porque esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación." (1 Tesalonicenses 4:3)
Por Rev. Richard D. Phillips
La famosa primera pregunta y respuesta del Catecismo Menor de Westminster que dice: “¿Cuál es el fin principal del hombre?” Y responde: “El fin principal del hombre es glorificar a Dios y disfrutar de Él para siempre.” Rara vez se aprecia que el punto de la segunda parte de esa respuesta- “disfrutar de Él para siempre,” es la santificación. Para acceder mejor a la intención original, podríamos decir que nuestro fin principal es “glorificar a Dios y disfrutar de Él para complacerle siempre,” o, “glorificar a Dios y ser disfrutado por Él para siempre.” Este fue el punto del apóstol Pablo en el cuarto capítulo de 1 Tesalonicenses: “Por lo demás, hermanos, os rogamos, pues, y os exhortamos en el Señor Jesús, que como habéis recibido de nosotros instrucciones acerca de la manera en que debéis andar y agradar a Dios (como de hecho ya andáis), así abundéis en ello más y más.” (1 Tesalonicenses 4:1). GK Beale comenta: “Ya sea en el mundo antiguo o actual, el fin principal de la humanidad ha sido a menudo disfrutar de esta vida. Por el contrario, nuestro pasaje comienza afirmando lo contrario: La principal meta de la humanidad debe ser disfrutar de agradar a Dios.”
Como Pablo lo dice, la santificación no está dirigida principalmente hacia nuestro propio bienestar o gloria. Más bien, el primer objetivo de nuestra santificación, como con todas las cosas, es darle placer y manifestar Su gloria.