martes, junio 16, 2015

Samuel y la Bruja de Endor

clip_image001Samuel y la Bruja de Endor

Por David Murray

Estoy disfrutando mucho de la serie TGC sobre la interpretación de textos difíciles. No siempre estoy de acuerdo con las conclusiones, pero yo siempre aprecio y aprendo de la manera en que los escritores luchan fielmente con el texto bíblico. El último artículo sobre quien levantó la bruja de Endor llega a la conclusión de que era el espíritu de Samuel.

Argumentos a favor de Samuel

Los argumentos a favor de que este ser es Samuel son muy fuertes:

  1. El texto afirma que era Samuel.
  2. El medium se sorprendió porque no era uno de los malos espíritus con los que estaba acostumbrado a tratar.
  3. El espíritu da una profecía exacta de lo que sucedería a Saúl al día siguiente.

Argumentos en contra de Samuel

Sin embargo, después de estudiar esto hace varios años, llegué a la conclusión de que un argumento más fuerte puede hacerse de que este era un espíritu maligno personificando a Samuel (al igual que el diablo puede transformarse en un ángel de luz). Éstos son algunos de los puntos que recuerdo de ese estudio:

  1. Las brujas no pueden perturbar a los hombres buenos y glorificados y traerlos de nuevo al mundo.
  2. ¿Podría Dios permitir que Samuel aparezca y responder a Saúl cuando Él no le respondió por los profetas vivientes?
  3. El espíritu ascendió de la tierra en lugar de descender del cielo.
  4. El espíritu aceptó la adoración, la cual Samuel no habría hecho.
  5. Todo lo que se le dijo a Saúl (Dios es tu enemigo, David será rey) se le dice a él para exasperarlo y llevarlo a la desesperación, no al arrepentimiento.
  6. La reacción sorprendida de la bruja era porque, como tantos medios, su trabajo era por lo general una gran estafa. Pero esta vez ella ve un espíritu real desde el otro lado.
  7. Como Calvino dijo: "A veces Dios da a los demonios el poder de revelar secretos a nosotros, los cuales lo han aprendido del Señor."
  8. Los muertos no regresan, pero son suplantados por espíritus malignos (Ecl. 9: 5,6; 2 Reyes 2:9; Lc 16, 19s).