¿Cuál es la Respuesta Apropiada a la Gracia de Dios?
Por Derek Thomas
Sólo puede haber una respuesta apropiada a la gracia: una vida de santidad agradecida. La muerte expiatoria de Cristo fue “con el fin de que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:4).
Hay dos formas de entender estas palabras. Una forma es verlas como una declaración de lo que nuestro Señor logró en la cruz: Él cumplió lo que la ley requería, ofreciendo una perfecta obediencia (la obediencia activa de Cristo) y mediante el cumplimiento de la retribución de la ley por nuestro pecado por Su muerte ( la obediencia pasiva de Cristo). Él cumplió la justicia de la ley por nosotros en Su vida y la muerte.