El Pacto Davídico
POR MAL COUCH
EL PACTO DAVIDICO se insinúa en el pacto de Dios con Abraham (Génesis 12:1-3), se establece claramente en el Salmo 89 y 2 Samuel 7, y se desarrolla progresivamente a lo largo del resto del Antiguo Testamento. Revela el plan eterno de Dios para su pueblo, la nación de Israel.
El Señor le dijo a Abraham, "Haré de ti una nación grande" (Génesis 12:2). Más tarde dijo: "de cierto te bendeciré grandemente, y multiplicaré en gran manera tu descendencia[a] como las estrellas del cielo y como la arena en la orilla del mar, y tu descendencia poseerá la puerta de sus enemigo" (22:17). De la simiente de Abraham (plural) saldría una Simiente (singular) que aseguraría las bendiciones para todos los descendientes de Abraham. La Simiente es el Hijo de David, el Señor Jesucristo.